Paraná
Jueves 05 de Abril de 2018

Casas de compraventa buscan estrategias para poder subsistir

Sostener la rentabilidad del rubro es un desafío en tiempos en que lo nuevo puede adquirirse financiado y lo usado se suele ofertar en Internet

En una casa de compraventa se puede encontrar de todo un poco y con precios variados y, la mayoría de las veces, convenientes. Hay cochecitos de bebés, sillas, mesas, electrodomésticos, juegos de jardín, utensilios y demás elementos de cocina; así como también antigüedades de diversas formas, tamaños y utilidades; entre tantas otras alternativas.
Se trata de un rubro que tuvo su auge en un contexto de crisis, cuando más gente necesitó munirse de efectivo, y vender algo que tenía en desuso en su casa era una opción rápida. En Paraná se abrieron numerosos locales hace casi dos décadas, y hoy ya no son tantos. Los que quedan, procuran subsistir en un mercado que los obliga a buscar estrategias para ser competitivos si pretenden sostener un juego de la oferta y la demanda que les garantice rentabilidad, sobre todo ante la proliferación de las páginas de compraventa que fueron surgiendo en Internet, donde las transacciones se realizan sin intermediarios, al igual que como ocurre en las ferias americanas, cada vez más expandidas en la capital entrerriana.
Agudizando el ingenio, uno de los recursos que implementó el propietario de una casa de compraventa de calle Echagüe fue proponer un remate de artículos. Con martillero presente, la oferta será por lotes. Algunos son sin base y otros con un mínimo de 100 pesos, cifra que seguramente podrá ir ascendiendo en la pugna de los postores.
Mariano Roitberg, el mentor de esta iniciativa, ya llevó adelante una acción similar hace algunos años, pero con cosas que le costaba vender en su negocio. Esta vez, según comentó a UNO, espera poder incrementar las ventas de todos los artículos que tiene en stock mediante esta modalidad. "Todavía sigue el tema de las cuotas en la venta de los artículos nuevos y esto en la venta a nosotros nos perjudica bastante", dijo, en referencia a los planes de financiación en 12 cuotas –y en ocasiones más extensos– que ofrecen las casas de electrodomésticos, las mueblerías, los supermercados y otros rubros, donde los clientes suelen optar por adquirir algo nuevo y pagarlo con comodidad a lo largo de los meses, entregando un importe que se ajusta a su bolsillo, aunque a veces tengan que pagar intereses. En este marco, comentó: "Surgió la idea de hacer este tipo de remates para que la gente tenga la posibilidad de comprar en efectivo y a precios más bajos de lo que es el valor real del producto y esta vez vamos a hacerlo en el local y con los mejores productos que tenemos".
"Ya hay varias consultas de personas interesadas y esperamos que venga mucha gente y de toda la provincia", señaló el vendedor, que se dedica a esta actividad hace 18 años: "Empezamos en plena crisis de 2001 y con los federales. Al principio nos costó bastante. Como en todos los rubros, tuvimos altos y bajos".

Dinámica actual
Sobre la dinámica del rubro que eligió para desempeñar la actividad comercial y que le permite ganarse su sustento, aseguró que sigue vigente porque "siempre hay gente para vender y siempre hay gente para comprar", aunque confió que hubo cambios a los que tuvieron que acostumbrarse a medida que fue pasando el tiempo: "Nos tuvimos que adaptar a vender también con tarjeta de crédito", dijo al respecto, sobre un nicho en el que se manejaba principalmente dinero en efectivo.
Según contó, lo que más buscan quienes compran cosas usadas son muebles, electrodomésticos, y también antigüedades, ya que hoy se las usa mucho en lo que a decoración del hogar se refiere. "También tienen mucha demanda las herramientas, y las que más buscan son las de buenas marcas".
Como sucedió con otros sectores del comercio, pudieron encontrar en Internet un aliado para mostrar lo que venden, aunque también las redes sociales sirven de vidriera para las compraventas particulares de manera directa, lo que les genera una competencia. No obstante, Mariano aclaró: "Si bien la gente suele buscar por Internet cosas para comprar, el que recurre a nosotros es el que nos conoce, sabe que damos una garantía porque comercializamos buenos productos".
"Además, el tema de comprar y vender por internet también hace a la seguridad, y a veces significa un riesgo ir a buscar el producto con la plata encima, o que vengan y te retiren el artículo que vos vendés y vean tus movimientos y demás. Esa es nuestra diferencia, que es una operación segura", destacó, y explicó: "Cuando a nosotros nos traen productos para vender los revisamos, deben tener factura de compra y venir con el documento de identidad también. No es que recibimos cualquier cosa ni compramos a cualquier persona".
Por su parte Sebastián, propietario de otra compraventa desde hace 30 años, contó a UNO que en su caso, para mantener la rotación de artículos y que haya movimiento comercial que sostenga su negocio trata de comprar para luego revender artículos de estación, como por ejemplo estufas, caloventores y garrafas en épocas en que hace frío, y aires acondicionados, ventiladores y heladeras durante el verano. "Estamos comprando mucho y estamos tratando de vender. Creo que en este momento hay más gente que viene a ofrecernos cosas usadas, sobre todo muebles y electrodomésticos, porque están necesitando efectivo", analizó.
Al igual que Mariano, coincidió en que "hay que adaptarse" a los tiempos actuales y también utiliza Internet para exhibir y promocionar sus productos, además de aceptar pagos con tarjetas de créditos para impulsar las ventas: "Trabajo en 12 cuotas, y eso ayuda", indicó, esperanzado en sostener su comercio, en un mercado cada vez más difícil y exigente.

Comentarios