Muerte digna y eutanasia

Carlos Soriano: "Todos los días alguien muere indignamente"

Presenta su libro en Paraná el médico Carlos Soriano, quien trabajó en uno de los proyectos sobre eutanasia. Busca difundir el derecho a morir con dignidad.

Miércoles 03 de Agosto de 2022

La Organización Ciudadana Derecho a la Muerte Medicamente Asistida (DMMMA) y la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) organizan la presentación del libro “Morir con dignidad en Argentina: verdad o utopía”, del médico Carlos Soriano. La actividad se llevará a cabo este jueves 4 de agosto a las 18.30 en el Aula 2 de la Facultad de Trabajo Social, ubicada en Almirante Brown 54 de Paraná; con entrada libre y gratuita.

Carlos Pecas Soriano, nació en Córdoba el 7 de noviembre de 1952. Es médico egresado de la Universidad Nacional de Córdoba, especialista en Medicina de Emergencias y Magister en Bioética. Para repasar lo que propone en su libro y hablar sobre el derecho a la eutanasia, para lo cual trabajó en uno de los proyectos de ley presentados en el Congreso de la Nación, estuvo en la Redacción de UNO.

"Toda la vida he atendido emergencias en un hospital de alta complejidad. He atendido a pacientes muy graves. A algunos los podíamos salvar, otros realmente se nos iban de las manos y algunos otros quedaban con graves secuelas", contó Soriano. Fue así que se fue acostumbrando a tener que lidiar entre la vida y la muerte y vio con tristeza que había pacientes que no morían con dignidad.

carlos soriano muerte eutanasia 1.jpg

Esas muertes indignas suelen estar ligadas a la necesidad del profesional de la salud de hacer todo lo posible para salvar al paciente: "Por el entrenamiento que tiene el personal de salud de brindar todos sus conocimientos y evitar que el paciente 'se le' muera, lo cual no es tan real, aceleramos toda la parafernalia de la tecnología médica a 2.000 por hora. Le metemos tubos por todos lados al paciente y no sabemos muy bien cuándo detenernos. Porque hay un momento determinado que ya no hay más nada que tratar, que no es lo mismo que decir que no hay más nada que hacer".

Entre lo que sí se puede hacer mencionó: consolar, reemplazar la "muerte intervenida" por la "muerte acompañada", aliviar el dolor físico y el dolor psíquico.

La bioética, dijo Soriano, se ocupa de reflexionar que quien está enfrente del médico no es una enfermedad, sino una persona que tiene valores y derechos y que la dignidad que debe prevalecer siempre es la del paciente. Sin embargo, suele suceder que se "encarniza terapéuticamente" al paciente, haciéndolo sobrevivir con sufrimientos físicos y psicológicos en "una vida que el paciente no quiere vivir" y con la prolongación de la agonía como único resultado.

morir con dignidad.jpg

No solo los profesionales de la salud suelen contribuir a que no haya muerte digna, sino también muchas veces los familiares, con las mejores intenciones. "¿Y por qué nos pasa esto?", se pregunta el autor del libro. Y se responde: "Porque en occidente no reflexionamos críticamente sobre la muerte, es un tabú hablar de eso. No lo hacemos previamente a situaciones críticas y cuando nos enfrentamos a esos momentos, cuando estamos totalmente angustiados, intentamos reflexionar lo que deberíamos haber reflexionado mucho tiempo antes. Es como caerse de un transatlántico en medio del océano sin saber nada e intentar hacer un curso de internet para aprender. Nos vamos a ahogar. No vamos a poder, porque no lo hemos hecho antes y no hemos hablado con nuestros familiares antes".

LEÉ MÁS: El actor francés Alain Delon pidió la eutanasia

A pesar de que la Ley 26.742, sancionada en mayo de 2012, dice que todo paciente tiene derecho a reemplazar cualquier terapia que prolongue la vida ante una situación irreversible, con o sin manifestación de causa, esto suele ser desconocido por gran parte del personal de salud y más aún por los familiares. "Todos los días se muere alguien indignamente. Por lo tanto, lo que humildemente intento con este libro es socializar conocimientos con un lenguaje coloquial, porque el conocimiento nos da la autonomía necesaria para ser más libres, porque no podés reclamar un derecho si desconocés que lo tenés", reafirmó.

Eutanasia

Carlos Soriano fue colaborador de uno de los tres proyectos de ley que fueron presentados a fines de 2021 en el Congreso de la Nación para que se reconozca el derecho a la eutanasia en Argentina. Se trata del conocido como "Ley Alfonso" y que refiere al derecho a la prestación de ayuda para morir dignamente, presentado por la diputada Gabriela Estévez.

"En occidente no reflexionamos críticamente sobre la muerte, es un tabú hablar de eso". "En occidente no reflexionamos críticamente sobre la muerte, es un tabú hablar de eso".

El proyecto lleva ese nombre en recuerdo de Alfonso Oliva, un hombre de 48 años que padecía ELA y que no pudo acceder a la eutanasia, como era su voluntad. "Cuando le preguntaron a Alfonso qué era lo que más extrañaba de la vida, contestó (con la ayuda de un dispositivo que le permitía escribir mirando las letras en una pantalla): hacer el amor, jugar al fútbol y comer. La ley de muerte digna permite retirar tratamiento, pero eso no era posible con él, lo íbamos a hacer morir lentamente en 30 días", recordó.

carlos soriano muerte eutanasia 3.jpg

Por lo tanto, en el proyecto sobre eutanasia se plantea como en otros países (Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Australia, España, Colombia y algunos estados de Estados Unidos) que "es necesario para ese tipo de pacientes una ley muy segura que les garantice que el médico le pueda facilitar el derecho a una muerte médicamente asistida. Puede ser alcanzar una droga para que el paciente haga un suicidio asistido, en el caso de que pudiera, o inyectarle alguna sustancia letal".

El proyecto prevé una serie de condiciones que deben darse, como que sea una enfermedad incurable, sostenida en el tiempo, con un grave sufrimiento físico o psíquico y la intervención de médicos y una consejería de profesionales de distintas disciplinas, entre otras. También se propone la objeción de conciencia, para que el profesional que no desee practicar la eutanasia pueda no hacerlo, pero haciendo una derivación.

¿Cómo se contempla la expresión de la voluntad del paciente? La iniciativa prevé que el consentimiento lo puede dar solamente el paciente –no sus familiares u otro tercero– en forma anticipada. "Tiene que haber dejado escrita su voluntad o hacerlo en el momento, en caso de que pueda hacerlo, como era el caso de Alfonso", aclaró Soriano.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario