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Elecciones 2019

Cambiemos: dudas frente al relanzamiento de la campaña

Los intendentes opositores criticarán a Bordet y defenderán la gestión nacional con la intención de revertir el resultado de las elecciones primarias

Jueves 02 de Mayo de 2019

La dirigencia de la alianza Cambiemos decidió reforzar sus esfuerzos por provincializar la campaña con vistas a las elecciones de autoridades provinciales y municipales del 9 de junio. Lo hizo admitiendo en las primarias del 14 de abril que no pudo concretar su intención de despegar de manera contundente la evaluación de la gestión provincial de la nacional.
El 14 de abril Gustavo Bordet fue ratificado como candidato a gobernador por el Frente Justicialista Creer Entre Ríos con un porcentaje cercano al 58% de los votos que se emitieron en las elecciones primarias de todas las fuerzas políticas; mientras que el candidato de Cambiemos, Atilio Benedetti, estuvo unos 25 puntos porcentuales debajo
El ahora sí provincializamos en serio de Cambiemos implica admitir que la gestión de Mauricio Macri es muy mala, y por eso los hundió en las PASO, y entonces conviene no involucrarse con temas nacionales; ya que de lo contrario debería entenderse –en base al resultado de las PASO– que la evaluación de la gestión provincial que hacen los entrerrianos es buena, y por ende diferente al diagnóstico que trazan los dirigentes de Cambiemos.

Relanzamiento de campaña
Mañana habrá un encuentro en Crespo donde los candidatos provinciales, municipales, de comunas y de Juntas de Gobierno de Cambiemos analizarán estos temas y buscarán darle nuevo impulso a la tarea proselitista.
El periodista Pablo Bizai contó que la idea de la reforzada campaña "es apuntar directamente a la gestión de Gustavo Bordet y poner en discusión sus méritos. Desde la participación de la provincia en la obra pública, hasta los déficits en materias centrales como salud y educación".
Se sabe que salud y educación son temas sensibles y en los que Mauricio Macri exhibe algunos de sus más importantes déficits, al margen de los aciertos o errores de la provincia; y por ende no será sencillo trasladarle la carga negativa a la gestión provincial.
Tan en así que la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, desarrolla un esquema de campaña para despegarse de esa imagen de insensibilidad del gobierno nacional, que recorta fondos a salud o educación desde el inicio de la gestión, sin que nadie se ruborice.
Ayer, en una nota publicada en Infobae por la periodista Mariel Fitz Patrick (insospechada de kirchnerismo o de antimacrismo) se relataba como este equipo de decenas de personas coordina las visitas "sorpresivas" de Vidal a escuelas del conurbano bonaerense, tratando de mostrarse como una madre sensible y preocupada por la situación actual. Allí se describió no solo la logística de cada visita, que "incluye un sofisticado cruce de información de los intereses y necesidades de los vecinos, por barrio y hasta por manzana, con el voto en la última elección, y la extracción socioeconómica" recurriendo a "algoritmos que peinan las redes sociales y analizan datos geolocalizados en poder del Estado, que se cruzan a su vez con la Encuesta Permanente de Hogares"; sino que además los integrantes del equipo de Vidal declaran abiertamente la intención: concretar una estrategia de cercanía que muestre a la dirigente del PRO relacionada a los bonaerenses a través de un vínculo de amor, como una mujer socialmente preocupada, para despegarse así de la imagen de Macri "a quien le reprochan no comprender ni sentir genuinamente las dificultades de la gente".

Tarea dificultosa
Si a la dirigente con mejor imagen de Cambiemos le cuesta despegarse de la impronta del ajuste macrista; cuánto más puede dificultarse para el Cambiemos entrerriano. Evidentemente no alcanza, por ejemplo, con las declaraciones del exdiputado nacional Gustavo Cusinato diciendo que la falta de las vacunas del calendario obligatorio se debe a una falta de coordinación de funcionarios provinciales, cuando la población percibe hace meses que las vacunas no están disponibles para la mayoría de los niños y además, que ese problema no ocurre solo en Entre Ríos sino en numerosas provincias.
Según lo que se sabe de la nueva estrategia, los intendentes de Cambiemos saldrán a remarcar los gastos que deben afrontar para atender cuestiones de las que debería ocuparse la provincia. Lo harán, dicen, del mismo modo que Bordet insiste en las cuestiones que la Nación deja de atender (la provisión de vacunas es solo una de tantas).
Los intendentes jugarán su credibilidad apuntándole con reproches, que no siempre sostuvieron, al gobierno provincial. Se trata de argumentos que dejarán abierta una amplia posibilidad de respuestas por parte del justicialismo. Decir por ejemplo que Bordet ha hecho poco en su gestión, y que lo poco que se hizo fue gracias al apoyo nacional, remitirá necesariamente la mirada hacia la relación Nación provincias, dejando posiblemente expuestos también los déficits del macrismo.
Sin dejar de señalar que incluso Bordet capitaliza electoralmente la postura que tuvo en la relación con la Nación, caracterizada por el diálogo y la colaboración; y personificada en buena medida en el ministro Rogelio Frigerio como contraparte.
Por supuesto que la situación de Cambiemos no es sencilla tras el resultado de las PASO, y está claro que armar una campaña que revierta esos números es complejo. Nadie lo ignora. Menos todavía los intendentes de Cambiemos que ganaron en su territorio (en la comparación con el caudal de votantes del justicialismo) y ahora deberán evaluar cuánto se involucran en esa estrategia frontal contra el gobernador Bordet.
Los intendentes de Cambiemos que ganaron en sus localidades, y que tienen chances de retener sus municipios, no solamente piensan cuánto podría dañarse su relación con Bordet que es con quien muy probablemente deberán convivir (en gestión) cuatro años más, sino también en el efecto que ese endurecimiento de su postura puede tener en sus votantes. Y si eventualmente puede restarle algunas de esas voluntades que en la primaria compartieron con el gobernador.
Ayer hizo punta en la estrategia el vialense Uriel Brupbacher, quien sostuvo que durante "más de tres años el gobierno de Bordet estuvo ausente en Viale y ahora aparece un mes antes de las elecciones con todo el aparato estatal". Y agregó: "Nos hemos venido haciendo cargo de cuestiones que les corresponden al gobierno provincial, como garantizar los servicios básicos de las escuelas", ante "la ausencia total del Estado provincial".
Si bien Cambiemos parece fuerte en Viale (y en caso de no ganar Brupbacher podrá decir que él no fue candidato), la mayoría de los intendentes de ese signo político tendrá además que lidiar con el archivo ya que todos, en alguna circunstancia, mantuvieron encuentros y cruzaron elogios con el mandatario provincial.
Insisto, Brupbacher tal vez no sea el más comprometido por el archivo, pero incluso él sostuvo cordiales apreciaciones sobre la gestión Bordet en oportunidad de algún anuncio de viviendas y de diferentes obras, o del acuerdo para acceder al endeudamiento en dólares,
Eso no ocurrió hace tanto tiempo, y es posible pensar incluso que esa buena relación con la Provincia también fue valorada por los electores de sus comunidades que les ratificaron la confianza. Ese esquema que antes capitalizaban todos se convierte en un corsé. Bordet se queja del gobierno de Macri, lo que no resulta complicado, y ni siquiera requiere de mucha explicación a la luz de la situación económica; pero el gobernador no cuestiona a los intendentes de Cambiemos que hay en la provincia.
En cambio, los intendentes deberán cuestionar con fuerza a quien viene de sacar casi el 60% de los votos; y para criticar a Bordet deben necesariamente defender la gestión de Macri. Es por eso que varios de esos intendentes se están preguntando si les conviene asumir el riesgo de dar ese giro en la campaña.

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