Viviendas
Sábado 11 de Agosto de 2018

Cada vez más lejos de la casa propia, unas 50.000 familias entrerrianas siguen esperando

Déficit habitacional. Falta de crédito, nula presencia del Procrear, devaluación y pérdida del poder adquisitivo,. El contexto económico agrava dificultades para el acceso a la vivienda. Un problema estructural que recrudece a la par del crecimiento demográfico

La falta de crédito hipotecario, la devaluación, la inflación, la caída del poder adquisitivo de los sectores con ingresos fijos e incluso la pérdida de empleos impacta de modo brutal en el sueño de cada familia de acceder a su vivienda propia. Si a ello se suma el recorte de fondos para viviendas sociales, y la no convocatoria a nuevos llamados para líneas de créditos hipotecarios dentro del Programa de Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única (Procrear), el déficit habitacional estructural, histórico, cada vez se profundiza más.
Las estadísticas oficiales marcan que alrededor de un 15% de familias son inquilinas en la provincia. Además, en algunas viviendas hay más de un hogar –conviven dos familias–, aunque no todas buscan independizarse, si el tamaño del lote es adecuado y no existen condiciones de hacinamiento.
La tendencia creciente de la problemática quedó subrayada en el Censo Nacional de Población y Hogares de 2010, que dejó en evidencia un retroceso: en 2001 el 70,4% de los hogares eran propietarios de la vivienda y el terreno, mientras que casi una década después cayó al 68,5%.
Excluyendo los casos de quienes habitan en terrenos sin regularizar su dominio, sobre un total de más 300.000 hogares, el déficit de la vivienda propia alcanza a no menos de 50.000 familias.
Lo hecho en esta década no plantea un giro de esa tendencia. Es que desde hace un tiempo las distintas alternativas de acceso a la vivienda han ido desapareciendo, para las familias con ingresos fijos, asalariados que requieren inevitablemente de financiamiento y facilidades para afrontar la preciada inversión. Y los planes de vivienda de carácter provincial solo pueden aliviar ese déficit estructural para un segmento social.
En los últimos días se conocieron cruces entre Nación y Provincia acerca de los fondos para la ejecución de viviendas sociales; incluso esta semana hubo una movilización de trabajadores del Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV) en contra de los recortes de partidas presupuestarias que viene realizando el gobierno nacional, y la disminución del nivel de inversión pública.
Por esa razón, las obras en marcha son aquellas iniciadas hace un par de años; pero no hay planes de comienzo reciente.
A través del Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV) –recorte de fondos nacionales mediante– se ejecutan actualmente 1.500 viviendas, y este año ya se entregaron otras 1.000, se informó. "Hasta ahora solo enviaron 170 millones de pesos, un 15% de lo que estaba previsto de 1.400 millones de pesos", indicó el titular del organismo provincial, Marcelo Casaretto. Los planes de vivienda nacionales se ejecutan con la modalidad de dos tercios del costo a cargo del Estado nacional, y un tercio de la Provincia.
"Nación abandonó la política de vivienda", cuestionó Casaretto, quien refutó los dichos de Kerr esta semana, acerca de que en la provincia hay 6.000 viviendas en ejecución, entre desarrollos urbanísticos Procrear –como el de 600 Viviendas que se ejecuta en Paraná hace más de cinco años en calle General Espejo– y emprendimientos con la Provincia. Hay unas 3.000 paralizadas desde 2015, disparó. Y aprovechó la ocasión para señalar que el costo hoy de una vivienda del IAPV puede ir desde 600.000 a 800.000 pesos; la cuota de las últimas viviendas entregadas ronda los 4.000 pesos –con planes de pago hasta 25 años–, y la morosidad cayó a solo el 5%. En toda su historia, el IAPV entregó 48.000 viviendas, y ya se pagaron 20.000.
En los padrones del IAPV, la cifra recurrente en los últimos años superaba los 30.000 anotados para acceder a una vivienda social. Casaretto informó que este año en solo tres meses se anotaron 20.000 interesados.

Sin nuevos créditos
Por otro lado, desde el Procrear se confirmó que no habrá este año nuevas convocatorias a las distintas líneas de esta modalidad crediticia, tanto la denominada Casa Propia, como la Línea Joven. Lo anunció el secretario de Vivienda de Nación y presidente de Procrear, Iván Kerr.
Mientras tanto, beneficiarios seleccionados en 2017 no recibieron los fondos al concluir la tramitación de papeles, y en esa espera, la devaluación hizo trizas la posibilidad de adquirir una vivienda –se dispararon los valores de los inmuebles–, y resulta casi imposible alcanzar los márgenes de ahorro que exige el programa.
El Procrear fue lanzado en 2012, pero en 2016 mutó y se reformuló: dejó de hacerse por sorteo, se destinaron únicamente a compra de vivienda –la línea construcción se presentó a mediados del año pasado, sin éxito–, y se desaceleraron drásticamente los montos asignados, a tal punto que las esperas en la asignación hicieron y hacen caer innumerables operaciones ya gestionadas. Procrear tiene dos líneas de compra: la línea tradicional y el Ahorro Joven. En tanto, la línea de construcción ha tenido un mínimo o nulo movimiento.
"Prácticamente no hay ninguna construcción de Procrear", reconoció ante la consulta de UNO el presidente de la regional Oeste-Noroeste del Colegio de Arquitectos de Entre Ríos, Juan Fernández. Los requisitos para los créditos destinados a construcción, prácticamente lo hacen inaccesible.
"Durante el mejor tiempo del Procrear, fue el único momento en que la obra legal superó a las clandestina en Paraná. Ahora habrá un 80% de obras sin profesionales a cargo ni responsables. Es un reclamo constante del Colegio", fundamentó.
En los bancos, las consultas y las concreciones de créditos hipotecarios, en los últimos meses, fueron casi nulas por el alto valor de las tasas de interés y por el piso mínimo de ingresos exigidos.
El gobierno nacional confirmó en los últimos días que no habrá nuevas convocatorias a las distintas líneas de crédito Procrear, tanto la denominada Casa Propia, como la Línea Joven. En tanto que quienes estaban esperando que se les otorgue el préstamo vieron licuar sus ahorros, escalar el valor de la propiedad y/o hacer prácticamente inaccesible su cuota.
"La responsabilidad fiscal es que si hoy lanzamos una nueva convocatoria y comprometemos millones de pesos, no sería responsable. La idea es buscar alternativas con las provincias para generar acceso a la vivienda", dijo Kerr en declaraciones días atrás formuladas al diario La Nación. Fue la confirmación del retiro del Estado para ayudar a las familias a acceder a financiamiento para alcanzar el sueño de la casa propia.

Posición nacional
"En Entre Ríos hay cerca de 6.000 viviendas en ejecución, más las que se construyen a través de Procrear como en Paraná", dijo Kerr, y remarcó: "La Provincia recibe el 8% del total del presupuesto del área de Vivienda de la Nación".
Las declaraciones del funcionario, remitidas a las redacciones de los medios de comunicación entrerrianos, aparecieron en el marco de la discusión y polémica entre Nación y Provincia sobre los recortes y falta de envío de fondos.
Precisamente, a tono con la decisión de recortar fondos y evitar nuevas inversiones en viviendas, dijo: "Tenemos que buscar otro tipo de medidas para que no sea solo el Estado nacional el que construya viviendas, ya lo han hecho muchos países. Este año Entre Ríos va a recibir cerca de 660 millones del Fonavi y eso se puede poner en un fondo de garantía y que sirva para multiplicarlo por más dinero para invertir y construir más viviendas", recalcó el secretario. Y para sumar más polémica, dijo que hay 60 millones de pesos atrasados para ser enviados por certificados de obras observados con errores.

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