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Elecciones 2019

Bordet obtuvo un 24% más de votos que Benedetti en la elección primaria

La ventaja entre los votos de los dos principales candidatos a gobernador para el 9 de junio parece irreversible. Bahl fue el más votado en Paraná

Lunes 15 de Abril de 2019

El gobernador, Gustavo Bordet, recibió ayer un fuerte respaldo del electorado entrerriano que lo dejó en una óptima posición para lograr su reelección el 9 de junio. El caudal de votos del candidato del Frente Justicialista Creer Entre Ríos superaba por 24 puntos porcentuales al que obtenía el candidato de Cambiemos, Atilio Benedetti, en su interna.
La información sobre el resultado electoral fue prácticamente nula, dado que la página web en la que se cargaban los datos del escrutinio oficial provisorio no funcionó en casi ningún momento, especialmente para la consulta sobre los resultados en las categorías de senadores provinciales y de cargos municipales. El fiasco adquirió mayor visibilidad dado que el gobierno había promocionado insistentemente las "notables" mejoras del sistema respecto de elecciones anteriores, en las que había funcionado correctamente.
Sin embargo, la tendencia a favor de Bordet fue irreversible durante todo el escrutinio provisorio. Los grandes medios de comunicación nacionales mantuvieron la noticia del resultado de las PASO entrerrianas dentro de las principales de la jornada, y todos fueron elogios para la estrategia política del gobernador.
El de Entre Ríos no fue solo un resultado sorpresivo para el oficialismo, que no se animaba a arriesgar una ventaja semejante; sino que además constituyó una nueva e inapelable derrota del macrismo en las elecciones provinciales que se vienen desarrollando desde febrero. La tendencia triunfante de los oficialismos provinciales ayer sumó un nuevo capítulo con Entre Ríos, la única de las provincias en las que se ha votado este año en la cual el presidente Mauricio Macri estuvo participando de la campaña.
En Entre Ríos el Presidente hizo lo que no hizo para las recientes elecciones en San Juan, Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa.
Además Bordet puso a prueba un acuerdo con el peronismo kirchnerista al que Cambiemos apeló, sin éxito evidentemente, para acusarlo de "ser más de lo mismo" respecto de la anterior gestión provincial peronista. Ese entendimiento, que el mandatario provincial cerró con la expresidenta Cristina Fernández, es a la vez tomado como un indicio del esquema de acuerdo del peronismo a nivel nacional para las elecciones nacionales de octubre.
En las notas donde se anunciaba la elección de ayer, muchos de esos medios hicieron alusión al triunfo aplastante que obtuvo en las elecciones legislativas de 2017 la lista encabezada por Benedetti. Fue una apreciación errónea, basada en considerar que el exintendente de Larroque se impuso en 2017 por sí mismo, cuando en realidad capitalizó la ola electoral a favor de Cambiemos. Del mismo modo, tampoco puede afirmarse que ayer haya quedado tan lejos de los votos logrados por Bordet solo por su propia responsabilidad, sino como representante del macrismo.
Así planteado el panorama, las posibilidades de Benedetti de mejorar su rendimiento para las elecciones generales –que serán dentro de ocho semanas– dependen más que de sí mismo, de que el gobierno nacional mejore su imagen y de que el paquete de medidas económicas de corte electoral que se preparan por estos días tenga un éxito tal que permita cambiar radicalmente el ánimo de la sociedad con la administración de Mauricio Macri.
Hoy esa posibilidad resulta más que remota, y el oficialismo entrerriano seguramente profundizará su campaña en procura de mantener o acentuar el resultado de ayer.
Desde el punto de vista de los números, anoche, el resto de los precandidatos a gobernador peleaba por quedar en carrera, para lo que debían lograr como mínimo el 1% de los votos emitidos. Todas las fuerzas lo conseguían, aunque un dato importante es que sumados los votos del socialismo, el Partido Ser, la Nueva Izquierda y la Confederación Vecinalista a duras penas llegaban a representar la mitad de los votos en blanco.
El porcentaje de voto en blanco se ubicaba en 14,7% en la categoría de gobernador cuando se había escrutado el 62% de los votos.
Se trata de un universo difícil de seducir, dado que es gente que concurrió a sufragar, posiblemente para no ser infractor, pero no votó a nadie.
A priori resulta difícil suponer que si algunas de esas personas cambian de opinión en junio y deciden votar a alguien, vayan a hacerlo todas por el oficialismo o por la oposición.
Del mismo modo, no hay mayores elementos para pensar que quienes votaron por las opciones minoritarias vayan a cambiar de opinión, y menos aún, que lo vayan a hacer todos en el mismo sentido.

Los intendentes
Otro dato importante a la hora de interpretar el voto de ayer es lo ocurrido con los presidentes municipales de Cambiemos que buscarán su reelección en junio. La expectativa era que arrastraran a Benedetti hacia arriba, pero eso no se verificó claramente en todos los casos, o no fue suficiente.
Un ejemplo es Crespo, donde el presidente municipal, Darío Schneider (Cambiemos), logró el 52,2% de los votos pero Bordet consiguió el 52% aproximadamente y Benedetti el 44%.
Si bien fueron varios los intendentes de Cambiemos que lograron el mayor porcentaje de votantes en su ciudad, el efecto arrastre que se suponía que lograran en favor de Benedetti estuvo muy lejos de concretarse.

En Paraná
En la capital provincial los datos brindados a cuentagotas hasta esta madrugada indicaban que en la elección primaria del justicialismo había votado el 44% de los electores, con el vicegobernador Adán Bahl como claro ganador con el 29%. No hubo sorpresas en ese dato y la comparación se estableció con el intendente de Paraná, Sergio Varisco, quien cosechó el 22% de los sufragios. El volumen de votantes de Cambiemos se completó con 4,4% de Gustavo Curvale y el 13% del concejal macrista Emanuel Gainza.
En tanto los 14 puntos de diferencia entre lo obtenido por Bahl y el total del Frente Creer se repartió entre seis precandidatos.
A priori, los dos ganadores tendrán que trabajar para consolidar el voto de los otros sectores y el nivel de dificultad resulta opinable. Bahl debe intentar seducir al kirchnerismo de Schunk o intentar lograr un mayor apoyo en el solanismo, que estuvo bastante ausente en la campaña; mientras que Varisco deberá convencer a los votantes de Gainza, sin que esté muy en claro cuántos son efectivamente macristas y cuántos lo votaron por ser opción al intendente paranaense.
La elección del joven edil paranaense fue mejor de lo que muchos esperaban, y seguramente la tarea de seducción de esos votantes no será sencilla para Varisco. Los fragmentados datos que publicó el gobierno entrerriano sobre las elecciones no permitían establecer con claridad si la diferencia registrada en Paraná entre los votos a favor de Bordet y de Bahl se correspondían con lo que sumaban los otros seis candidatos, o si hubo algún porcentaje de corte de la boleta de Bordet y Bahl en perjuicio del vicegobernador.

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