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Bordet aseguró que su mejor encuesta es cuando habla con la gente en la calle

El mandatario no se sube al exitismo, pero se muestra confiado. Pidió el voto para Bahl y reiteró las críticas a las medidas del gobierno nacional.

Domingo 07 de Abril de 2019

Gustavo Bordet recibió a los medios gráficos de la ciudad de Paraná a una semana de las elecciones primarias. El gobernador se mostró confiado en el resultado, sostuvo que la gente le manifiesta su descontento con el gobierno nacional, y aseguró que será positivo para Paraná que el vicegobernador Adán Bahl ejerza la Intendencia en reemplazo de Sergio Varisco (Cambiemos).

—¿Qué opinión recogió de la gente en la campaña? ¿Más apoyo a la gestión provincial o críticas a la nacional?
—Veo las dos cosas. Primero hay una cercanía con los vecinos de la provincia que la que tenemos desde el inicio de la gestión, quizás porque yo vengo de ser intendente ocho años y eso obliga a tener una relación frontal con los vecinos. Cada pueblo que recorrí en estos años de gestión tuve oportunidad de tomar contacto con los vecinos e internalizar muchos de esos problemas y eso permitió fortalecer vínculos positivos. Así como me manifiestan la conformidad con muchas medidas tomadas, sobre todo el hecho de haber logrado una estabilidad en la provincia, que parecía muy difícil al principio de gestión; uno ve que hoy la preocupación central es la situación económica que se está viviendo. Más allá del análisis de la macroeconomía que se pueda hacer, hay una economía real que impacta en la gente. Los vecinos me dicen que se sienten defraudados por medidas del gobierno nacional, que lo habían votado esperando otra cosa, y hoy se encuentran con una realidad completamente diferente y que la situación en la que están hoy es mucho peor que la que estaban cuando asumió este gobierno.
—¿Usted lo ve así?
—Esto es absolutamente incontrastable. Si bien en Entre Ríos no hubo tantos despidos como en otras provincias industriales, la nuestra es más agroidustrial; es claro que el trabajador tiene problemas para llegar a fin de mes. Y eso se ve, de acuerdo al Indec, en que el desempleo no aumentó, pero sí aumenta la pobreza. Y eso se ve en lo personal, en que a la gente el dinero no le alcanza.
—¿Cómo evalúa el acuerdo electoral del justicialismo en Entre Ríos? ¿Siente que representa a todo el peronismo provincial como candidato?
—Hemos gobernado para el conjunto de los entrerrianos. Nunca le imprimimos a la gestión un sesgo, ni lo hicimos en favor de nuestro partido político. Se hicieron obras en todas las localidades y nunca le pregunté a un intendente o a un presidente de junta de gobierno de qué partido era. Hemos tenido una relación franca, de decir siempre las cosas, y eso permitió esta confiabilidad. Llegado el tiempo electoral, hay que decir que las diferencias que tenemos dentro del justicialismo no son tan grandes como para no llegar a un acuerdo; y en ese acuerdo, obviamente hay que compatibilizar ciertos matices y también estar dispuestos a ceder lugares en la integración de listas, que fue lo que hicimos. Conformamos listas con hombres y mujeres que tienen trayectoria para mostrar, gestión en algunos casos, e historias de vida. No tenemos a nadie que tenga cuestiones pendientes con la Justicia, lo que nos da la fortaleza para constituir un frente, y después generar hacia el votante que no es de nuestro espacio político la posibilidad de confiar en que queremos hacer las cosas bien. El acuerdo del justicialismo fue hecho con madurez, con gente que respeto, con la que alguna vez pudimos tener posiciones encontradas, pero siempre preferimos construir consenso.
—Esas posiciones eran respecto del gobierno nacional...
—Sí, en algunos casos. Costó que se entienda que la lógica de lo institucional va por otro carril respecto de lo político. Hay un gobierno nacional que es de otro signo político, algo que no pasaba hace 70 años en nuestra provincia, y tenemos que trabajar en conjunto con ese gobierno, en beneficio de los entrerrianos. Y esto es lo que hay que entender. Lo mismo sucede con los intendentes; no se les puede estar retaceando fondos o una obra por ser de otro partido. Cuando esto sucedió en Entre Ríos, dio muy mal resultado. Lo mismo cuando un gobernador se llevó mal con un presidente que era de su mismo partido.
—¿Cuál es su postura?
—Tenemos que respetar lo institucional, aunque desde lo político siempre remarcamos las diferencias. Siempre dijimos que no cogobernábamos a nivel nacional, pero sí teníamos la obligación de generarle a un gobierno que tiene una debilidad parlamentaria, la posibilidad de que ejecute su plan de gobierno. Ahora si lo ejecutan mal, como lo hicieron, es su responsabilidad. Esto creo que quedó claro al final de la película, promediando la gestión. Hay que ver todo el proceso, y visualizar cómo trabajamos desde el principio.
—¿En caso de un segundo mandato, impulsará al sistema jubilatorio, como aumentar la edad?
—Nunca hemos avanzado sobre derechos adquiridos. Sí debe darse una discusión franca con las organizaciones gremiales y con todos los entrerrianos para encontrar una forma de sustentabilidad, porque el déficit viene aumentando de manera completamente desproporcionada y hay que encontrar una fórmula de equilibrio a futuro. Nosotros hemos tomado medidas importantes y las leyes salieron por unanimidad. Debe buscarse un gran consenso para no tomar medidas unilaterales. Si hay que hacer una modificación será con el consenso pleno legislativo, de las organizaciones gremiales, de los centros de jubilados.
—Cambiemos espera que los intendentes que han hecho buenas gestiones traccionen el voto. ¿Lo cree posible? ¿Podría tener incidencia en las cámaras legislativas?
—La tracción está por verse. El voto entrerriano es elaborado, la gente elige a conciencia a su intendente o a su gobernador. A mí me gustaba más el sistema de boleta única, esto se sabe; porque se expresa mejor la voluntad del elector, pero eso es materia de otro análisis.

—En una segunda gestión...
—Exactamente. Pero yo entiendo que traccionan el candidato a gobernador y el intendente. Si (nos) beneficia o perjudica, creo que el efecto es neutro. En el escrutinio definitivo se va a ver reflejada la voluntad del elector en cada categoría, pero creo que ese efecto se neutraliza. Entre Ríos tiene una buena distribución de la población y eso hace que la situación sea diversa y distinta.
—En varias localidades hay partidos vecinales, por ejemplo.
—Eso en 2015 nos perjudicó porque la gente quería votarlo a Macri, entonces votaba la boleta separada del vecinalismo y a Macri, y por ende a la boleta de gobernador de Cambiemos. Hoy esto cambió, y en esos municipios vecinalistas, si quieren votar a un intendente vecinalista lo harán, pero la preferencia está claramente a favor nuestro en cuanto al candidato a gobernador. Ahí hay una diferencia muy favorable que se da no por tracción, sino con cuerpos separados
—¿Cree que alguna situación de campaña no se condice con la relación cordial de trabajo que tuvo hasta ahora con los intendentes de Cambiemos? Especialmente las críticas del intendente de Paraná.
— Con todos los intendentes tengo una buena relación, aunque acá en Paraná se nos complicó mucho más, por formas y perfiles de la gestión. Con el resto tengo contacto diario y no tiene que ser lo electoral un motivo para romper ese vínculo. Cada uno defiende con libertad su propuesta electoral, es lógico. En Paraná se nos complicó mucho. Fue difícil llevar adelante gestiones que sí pudimos hacer en otros municipios. Entendemos que Paraná necesita dar un giro y tener sintonía con el gobierno de la provincia. A la obra del acceso del sur la definimos con el vicegobernador Adán Bahl, quien me dijo que había que hacerla por su importancia para la ciudad. Me dediqué a encontrarle financiamiento y la obra se hizo. A eso normalmente la hace el intendente, que es quien define las prioridades. Pero acá no sucede eso. Yo creo que la forma de convertir a Paraná en una gran capital de provincia es con Bahl, con quien tenemos la confianza suficiente para llevar adelante las obras que se necesitan. Y al financiamiento hay que ir a buscarlo, golpear puertas. Yo quiero tener un intendente como Bahl en Paraná, para tener esa fortaleza que hemos tenido en otros municipios, algunos justicialistas y otros de Cambiemos, como La Paz, donde estamos haciendo la planta de agua, o en Crespo, donde se realiza la obra del traslado de las lagunas cloacales. Esos fueron planteos de los intendentes. Esa es la forma de trabajar, lo he hecho con todos los intendentes; y lo buscamos en Paraná.
—Sin embargo, Bahl no expresa del mismo modo la unidad del justicialismo que se logró en la provincia.
—Cada precandidato a intendente tuvo la más amplia facultad para armar sus listas, a nadie le dije 'Ponelo a fulano de concejal porque es amigo mío'. En Concordia hay cuatro precandidatos a intendente y a ninguno le sugerí que ponga a un amigo mío. No entiendo la construcción de poder acumulando, sino que la entiendo a través del consenso.
— Sucede que en Paraná se rumoreó que el acuerdo con el kirchnerismo implicaba que ese sector designada al candidato a viceintendente para ir a la PASO junto a Bahl.
—El acuerdo fue provincial. Cada precandidato a intendente en su lugar acordaba si quería o no (con el kirchnerismo), por eso hay internas en muchos municipios. En algunos Unidad Ciudadana compite en la interna y en otros acordó con algún precandidato.

—Usted les dijo a los precandidatos de Paraná Campaña, el viernes, sobre la necesidad de constituir un frente político nacional. ¿Con qué candidato presidencial se encolumnaría?
—Estoy dispuesto a poner todo el esfuerzo para lograr que se forme ese frente opositor, y que no sea solo para cambiar un gobierno sino que tenga un contenido económico y político, para devolverle la credibilidad y la expectativa a los argentinos. Estamos en un proceso de construcción y hoy no aparece nadie con una posibilidad cierta de liderar esta propuesta. Yo tengo la responsabilidad de aportar a la construcción de ese gran frente nacional, y desinteresadamente, porque no tengo ninguna intención de participar en lo nacional, lo mío está enfocado en la provincia. En la Nación hay que ir a ese modelo, como se hizo en San Juan y dio excelente resultado.
—El próximo gobierno deberá tener fuerza política, incluso para tomar medidas impopulares que corrijan desaciertos económicos del macrismo. ¿Cree que podría haber un acuerdo nacional con el Peronismo Federal, los radicales que no estén en Cambiemos, el socialismo santafesino, y otras expresiones? ¿Se imagina algo de esa magnitud?

—Es necesario que sea así, que haya un gran acuerdo político, independientemente de quién compita en las elecciones. Un acuerdo político, económico y social, porque hay que tomar medidas con una amplia base de consenso. Si este gobierno nacional no se hubiera encerrado dentro de su círculo de poder y hubiese hecho una convocatoria a todos los sectores sociales, empresariales, gremiales; el resultado hubiera sido otro. Lo que sucede es que este gobierno tiene una construcción de poder basado en ideas neoliberales en las que todo se resuelve a través de los mercados y descree de este tipo de acuerdos. Pero la verdad es que en todas las democracias modernas es necesario el libre comercio, pero con un Estado fuerte, que pueda imponer condiciones de redistribución, de modo que no beneficie solo a un sector minúsculo de la población, como ocurre hoy, sino que genere una situación de calidad de vida pareja para el conjunto de la población.
—¿Tiene encuestas?
—Sí, tengo y nos dan muy favorables. Pero son un elemento más, no certezas. Son un elemento muy bueno para tomar decisiones. Pero la mejor encuesta es la que nos da hablar con la gente en la calle. Hoy percibimos un clima muy favorable, pero la verdad es que el lunes 15 conoceremos la decisión del electorado entrerriano, que debe respetarse.


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