Paraná
Miércoles 29 de Agosto de 2018

Avanzan las gestiones para trasladar el Volcadero sin afectar a sus habitantes

Hay familias que por generaciones vienen trabajando en el lugar y la problemática es compleja. El municipio trabajará en conjunto con la Provincia

Mañana se cumplirá una semana del desdichado accidente acontecido en el Volcadero de Paraná, que dejó al desnudo una problemática compleja que parece profundizarse de la mano de la crisis económica, pero poco cambió desde este episodio.
Se trata de una de las zonas más vulnerables de la capital entrerriana, donde las postergaciones y la vulnerabilidad social proliferan y se multiplican ante la falta de oportunidades de solo de un mejor porvenir, sino también de un presente más digno e inclusivo.
Roberto Gómez es el presidente de la vecinal San Martín, donde está emplazado el predio donde a diario arriban los camiones recolectores de la Municipalidad repletos de basura. Con preocupación, señaló a UNO que son muchos los chicos de entre 6 y 20 años que aguardan la llegada de los vehículos para tratar de conseguir algún material entre los desechos que les sirva para hacerse una moneda, pero sobre todo para encontrar algo con qué intentar llenar el estómago. "La situación está brava y cada vez hay menos trabajo. Y para quienes no tienen laburo el recurso es el volcadero, donde buscan qué comer. Desde mi punto de vista tendría que funcionar un turno más en la planta para darle la posibilidad a más gente de dedicarse al tratamiento de la basura en condiciones más dignas", expresó.
A su vez, opinó que desde el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) habría que intensificar la labor con los niños en la zona para prevenir otro incidente: "Tendrían que trabajar más con los gurises que andan todo el tiempo atrás de los camiones, porque es un riesgo, son a veces más de 30 y algunos llegan a meterse incluso en la tolva y en cualquier momento puede haber otro accidente. Nos alarma esa situación y si nosotros les decimos algo, se enojan", dijo Gómez, quien además trabaja para el municipio en el volcadero mismo, desde las 6 hasta el final de su turno apisonando junto a otro grupo de empleados los desechos para que no abulten tanto, sofocando el fuego que muchas veces se genera, y haciendo otras tareas afines para que el panorama no se agrave más todavía. "Se hace la tarea de todos los días, empujando la basura para abajo cuando la gente termina de revolver. El tema de la seguridad de los pibes que andan colgados atrás de los camiones no se ha podido solucionar", lamentó.
También se refirió al estado de salud del adolescente accidentado y aseguró que si bien sigue internado, está mejorando. No obstante, advirtió: "Tiene afectado el huesito de la pelvis y estos días lo largan, lo único que va a tener que quedarse quieto un buen tiempo".
Frente a este suceso, Rosa Hojman, subsecretaria de Ambiente Sustentable de la Municipalidad, manifestó: "Es una situación muy delicada. Los camioneros están instruidos, pero este fue un hecho desafortunado. En la zona hay niños y mucha gente circulando, por lo que hay que tener cada vez más cuidado y se están buscando reforzar las medidas para evitar más incidentes".
Por otra parte, la funcionaria se refirió a los proyectos que existen desde la comuna para mejorar la problemática de la basura y del Volcadero, en un contexto donde hay una evidente falta de compromiso ciudadano para realizar la separación de residuos sólidos en origen, a pesar de las disposiciones municipales y la recolección diferenciada. Al respecto, dijo a UNO: "Continuamos con los trámites que había iniciado la gestión anterior para la compra de un terreno donde colocar el relleno sanitario y ya contamos con el predio situado en calle Juan Báez al final, sobre el que hicieron los estudios del impacto ambiental".
A su vez, recordó que avanzaron con las gestiones para disponer de la aprobación del proyecto que presentaron en marzo de 2017 ante el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, para trabajar en conjunto con la Secretaría de Ambiente de Entre Ríos. "Estamos dando cumplimiento a los últimos requisitos. Se buscará un consultor que haga la supervisión de todo para contar con la aprobación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Luego hay que hacer una consulta pública para concretar el traslado del Volcadero, pero con otras condiciones de trabajo. Como es algo que excede al municipio, lo vamos a hacer en forma conjunta con la Provincia", indicó. Asimismo, especificó: "Un relleno sanitario no es un basural ni es un volcadero. Es una tecnología de disposición de residuos donde se destina esta fracción de rechazo que no tiene posibilidad de reciclarse. Entonces, el volumen es mucho menor".
También adelantó que ya mantuvieron reuniones con sus pares del gobierno provincial: "Los pusimos al tanto de nuestra labor. Ya hicimos un censo para conocer las familias que viven en el Volcadero y su composición, porque hay mucha gente que por varias generaciones viene trabajando en ese ámbito. No es un problema que se resuelve fácilmente, sino que requiere de toda una logística que tenemos que respetar, ir dialogando y consensuando cómo va a ser este nuevo espacio", sostuvo, y aseguró: "El traslado del Volcadero de ninguna manera va a ser cruento ni es algo que podamos hacer solo nosotros, por eso vamos a trabajar codo a codo con la Provincia".
No hay fecha estipulada para que ese paso se concrete, pero demandará un tiempo prudencial. "La gente tiene que estar tranquila que se hará a través del diálogo, buscando soluciones conjuntas. No habrá nada impuesto, sino buscando que se puedan mejorar las condiciones de salud de quienes están trabajando allí y de los vecinos de la zona", resaltó Hojman.
Sobre la clausura definitiva del actual Volcadero, aclaró: "Habrá que hacer todo un tratamiento de la zona, porque hasta que eso se descomponga totalmente pasarán muchos años y lleva todo un trabajo técnico con especialistas, para que luego se transforme, como se ha hecho en otras partes del país, en un paseo, un lugar de aprovechamiento para todos los ciudadanos", concluyó.

Hay falta de compromiso para separar la basura en origen

Actualmente, de las 300 toneladas que en promedio se juntan en la ciudad en las recorridas, 45 van a parar a la Planta de Tratamiento y Clasificación de Residuos Sólidos Urbanos Manuel Belgrano, donde funciona la cooperativa Nueva Vida, a cargo de personas que anteriormente vivían del cirujeo.
Rosa Hojman recordó que rige el cronograma de separación de residuos, instaurado a principios de 2016 para poder mejorar la calidad de vida del grueso de los habitantes de la ciudad, y mencionó que al margen de la responsabilidad del municipio, los ciudadanos deben hacer su parte en su casa. "Todos los vecinos estamos obligados a separar, porque es una práctica necesaria, ya que tanto la gente que trabaja en la planta como quienes lo hacen de manera informal en el Volcadero necesitan que los residuos estén separados y en bolsa, porque por lo menos así la gente que trabaja en esto no tiene que estar en contacto con la basura que ensucia que ensucia por ejemplo el papel o el cartón. Si se mancha con yerba ya no tiene valor para a venta", sostuvo.
En tanto, Susana Zárate, encargada de la cooperativa Nueva Vida, en la que hoy en día trabajan alrededor de 95 personas en dos turnos, afirmó: "La separación no se respeta, trabajamos con todo mezclado y la mercadería pierde valor cuando llega de ese modo. La gente no toma conciencia, pero acá el problema es de todos".
Con el programa Punto Limpio, que también impulsa el municipio, logran obtener material reciclable para la venta. Pero de lo que reciben proveniente de los hogares paranaenses solamente pueden rescatar entre un 30% y un 50%. "Es mucho lo que perdemos si los vecinos no separan en sus casas", lamentó.

Comentarios