Crisis Económica
Miércoles 27 de Junio de 2018

Aún con las tasas altas, hay demanda de préstamos para llegar a fin de mes

En promedio, en 2017 se terminaba devolviendo alrededor de un 50% más del importe solicitado. Ahora se llega a cobrar cerca del 100%

La pérdida del poder adquisitivo, producto de la inflación y un peso cada vez más devaluado hace que a más sectores les cueste llegar a fin de mes. Y pedir un préstamo para poder cumplir con los compromisos es una opción a la que muchos recurren desde hace tiempo. Sin embargo, el contexto ya no es el mismo desde mayo, cuando el Banco Central elevó la tasa de interés al 40% y la mantuvo en ese valor también este mes. Esto desalentó numerosas operaciones, ya que endeudarse en estas condiciones resulta inconveniente si se considera el monto final que se termina devolviendo.
El porcentaje suele ser mayor si se recurre a una financiera o una mutual, las cuales ofrecen la posibilidad de obtener dinero al instante, usualmente con requisitos más flexibles que los que exige un banco, y devolverlos en cómodas cuotas, que en la actualidad van de seis a 18, según el caso. No obstante, existen sectores donde un préstamo es la única posibilidad de salir del ahogo financiero en el que están sumidos y no dudan en hacer un convenio para munirse de efectivo, aún con altos costos. "Si bien las mutuales y financieras no están reguladas por el Banco Central, la tasa del Banco Central influye en todos los créditos, consumidor final y empresas", aclararon desde una de las financieras de Paraná, en alusión al impacto que tuvo la medida en el sector.
Aunque las entidades crediticias prefieren no hacer alusión a las tasas que se cobran al momento de otorgar un crédito a quienes no pueden acceder a esta posibilidad a través de un banco, en los avisos clasificados se advierte que hubo un notable incremento: mientras en 2017 se ofrecía un préstamo de 1.000 pesos a devolver en 12 cuotas de 130, lo que implicaba devolver un 50% del monto original; en la actualidad para sacar 1.000 pesos hay que reembolsar en 12 cuotas de entre 155 y 172 pesos, lo que llega a duplicar el importe.
Manuel Quintana, titular de una mutual que desde hace 14 años ofrece distintos productos a nivel local, comentó: "Por lo general es la gente con menores ingresos la que sigue solicitando préstamos en la actualidad, porque no encuentran otra alternativa".
En este marco, analizó: "Cuando estamos en recesión siempre lo que pide prestado la gente es para llegar a fin de mes o para pagar alguna cuenta o la cuota del mes de su tarjeta de crédito. Cuando tienen una situación mejor, destinan el préstamo para arreglar la casa, para pintarla". A su vez, explicó: "El tema con el que se encuentran es que por la suba en las tasas las cuotas aumentan en mayor proporción que lo que le aumentan su sueldo, y lo que pueden ir sacando es cada vez menos. Por ejemplo, si hasta hace un tiempo sacaban 3.000 pesos, hoy pueden sacar 2.000, por el menor valor nominal y el menor poder adquisitivo. Están fuertemente afectados por la inflación y se les otorga menos, porque tienen menor capacidad de endeudamiento y la cuota va a ser similar".
Por otra parte, indicó que el mercado está segmentado: "Hay financieras que solo toman clientes que tienen buena situación crediticia. Pero el 99% de las mutuales aceptamos situaciones que están con endeudamiento. Tratamos de descontarle a la persona que saca un préstamo a través del sistema CBU y damos montos menores, porque su calificación crediticia es más baja".
En su caso, trabajan con plazos cortos de devolución del dinero, a fin de evitar riesgos crediticios y morosidad: "Algunas entidades tienen plazos más largos, de 18 o 24 cuotas, con otro sistema. Apuntan a otro tipo de público, con mayor poder adquisitivo que la gente que continuamente recurre a un crédito todos los meses. Las mutuales tenemos entre cuatro y seis cuotas y por eso está la posibilidad de renovar más rápido un préstamo. Sacan en cuatro cuotas, y a la segunda o tercera que pagan ya pueden estar pidiendo otro. Por ahí a la mitad del crédito uno le puede volver a dar otro crédito más y lo va empalmando con el anterior", dijo.
Quintana analizó que en el caso de los sectores de mayores ingresos, sí se retrajo la demanda crediticia: "Es un segmento que puede esperar unos meses hasta que se aclare la situación y evaluar en unos meses qué pasa para ver si vuelve a sacar un préstamo o no. Pero el sector de ingresos más bajos no, porque tienen continuamente aceitada su vuelta: hoy me saca a mí, mañana al de la esquina, pasado al otro. Así van dando vuelta y van sumando un sueldo, o un sueldo y medio más en el mes, que es lo que normalmente pide de préstamos para poder vivir. Van haciendo la calesita todos los meses y no se fijan en cuánto terminan devolviendo, sino en que el importe de la cuota sea accesible para ellos".

Urgencias
Hay quienes ofrecen préstamos en el acto a través de la tarjeta de crédito: les otorgan el monto solicitado bajo algún concepto y la cuota se suma a los consumos habituales a través del plástico. Algunas alternativas son sacar 1.000 pesos y devolverlos en 12 cuotas de 155 pesos; o 5.000 pesos en 12 cuotas de 779 pesos, entre otras que pueden ser de un valor más alto y mayor financiación. En estos casos, en los que la ventaja reside en que no se piden recibos de sueldo ni justificar ingresos, acceder al monto requerido dependerá del saldo disponible del titular.
Matías González, quien trabaja con esta modalidad de créditos, comentó que la particularidad actual por la que la actividad está relativamente estancada es por el alto nivel de endeudamiento de muchos de los usuarios que recurren a esta opción. "El mes pasado y este vienen muy tranquilos, porque además de la suba de las tasas la gente ya está muy endeudada".
Si bien advirtió un público más cauteloso, sostuvo que hay situaciones donde las urgencias ameritan endeudarse, y ejemplificó: "Nosotros trabajamos mucho con remiseros o taxistas, que por ahí se les rompe el auto y el arreglo les sale 10.000 pesos mínimo. Vienen, sacan y enseguida pueden seguir trabajando. De otra forma a lo mejor no cuentan con tener ese efectivo en el momento". Sobre este punto, opinó: "En esos casos se justifica este tipo de créditos, donde la tasa por ahí es más alta y junto con la comisión incrementan el monto que hay que devolver después, porque se usa como una herramienta para seguir trabajando. Lo que estamos viendo últimamente son estos casos, que vienen porque lo necesitan para seguir con la cadena de generar ingresos, y después el que tiene algún imprevisto".
En este marco, sostuvo que hasta 2017 se veía más gente que tomaba un crédito para comprarse algo y no había a lo mejor tantas opciones de cuotas. "Ahora con Mercadopago u otros sistemas similares es más fácil financiar y eso hizo que se cortara un poco la demanda de plata para este fin", expresó.
Por último, reflexionó: "La tasa que fijó el Banco Central terminó impactando en todos los créditos y puede ser una de las grandes contras para la reactivación de la economía, porque de eso dependen las pymes y se estanca todo".

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