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"Asumí con una situación muy crítica, había noches que no podía dormir"

Tres años de gestión. En un balance, el gobernador destacó el equilibrio presupuestario y la definición de objetivos provinciales. Bordet dice que el ordenamiento es la base de un modelo de crecimiento y de empleo. Criticó el manejo económico de la Nación

Domingo 16 de Diciembre de 2018

Un indicador de la evaluación que el gobernador Gustavo Bordet hace de su gestión es que descartó la posibilidad de hacer cambios en el equipo de gobierno, salvo que existan imponderables (lógicamente). "El año pasado, promediando la gestión, vimos que era necesario hacer cambios en el gabinete, lo que se conoce como ajuste político, y lo hicimos antes de lo que pregonó el gobierno nacional y lo terminó haciendo recién agosto. Hago un monitoreo permanente, y no es este el momento de realizar cambios, no es necesariamente en diciembre. Las gestiones son dinámicas y siempre es positivo ir corrigiendo en la gestión.

No hay ahora una situación que amerite realizar cambios. Este ha sido un año intenso en trabajo y estoy conforme con ello. Aprovechamos intensamente este año, que no fue electoral y llegamos a fin de año satisfechos con lo realizado", explicó durante una rueda de prensa con algunos medios gráficos de la provincia. La referencia a la trabajosa situación de equilibrio lograda en lo que va del mandato disparó la pregunta sobre si la situación inicial de su gestión era más complicada de lo que se dijo. "Yo nunca hablé de herencia porque siempre me hice cargo de lo que me tocaba en la vida", apuntó Bordet. "Es más fácil quejarse y echarle la culpa a los otros, pero yo entendía que en ese momento era más importante decirle a los entrerrianos como íbamos a resolver una situación de crisis muy profunda, que ponerme a lamentarme.

La situación era muy crítica, con una diferencia de entre 10 y 11 puntos entre gastos e ingresos, con un agujero fiscal enorme. Había noches que no podía dormir, no sabía de donde iba a sacar para cubrir ese agujero, porque había letras que vencían cada sesenta días. A valores constantes, sin actualizar por inflación, había meses que tenía entre 500 y 600 millones de pesos de déficit, hoy actualizadas son cifras siderales", explicó. En ese sentido, señaló que la reestructuración de la deuda provincial permitió desarrollar la gestión. "El crédito no es malo, siempre que no se malgaste la plata como ocurrió en el orden nacional, que se usaron miles de millones de dólares en créditos y seguimos teniendo déficit. Nosotros utilizamos 500 millones de dólares con lo que reprogramamos la deuda, iniciamos plan de vivienda a través del IAPV, le dimos 16% a los municipios e hicimos obras pública. Haber equilibrado las cuentas públicas implica empezar a poder asignar recursos, por ejemplo para terminar el hospital de Gualeguaychú que el gobierno nacional abandonó –como tantas otras obras que abandonó–, que sale más de 300 millones de pesos y hoy estamos en obra y lo vamos a terminar. O la compra de ambulancias.

Lo hacemos porque estamos ordenados. Ordenar las cuentas públicas no es solo pagar sueldos, como dicen algunos dirigentes de la oposición", subrayó. "Visión estratégica" Sin que fuera necesaria la pregunta específica, el mandatario vinculó ese ordenamiento con la "visión estratégica" que tiene de la provincia. "Se basa en tres pilares. El primero es tener una buena trama vial, y por eso invertimos fuerte mente en esto, siendo la cuarta provincia del país en esto. Tener buenos caminos es clave para una provincia con economías regionales distribuidas en todo el territorio (...) El segundo pilar es la matriz energética; estamos en proceso de apertura de sobres para cerrar energéticamente el norte de la provincia, y también(avanzamos en materia gasífera, ya que hay dos gasoductos que no están interconectados (que recorren la provincia verticalmente) y a esto lo estamos haciendo; y vamos a ganar en posibilidades que haya mayor instalación de industrias en el norte, que es hacia donde se va desplazando por ejemplo la avicultura que por cuestiones sanitarias ya no puede del sur (...) El tercer elemento es el sistema portuario. Tenemos dos de los ríos más caudalosos del mundo y al momento de asumir no había ningún puerto operativo. El sistema portuario operativo sirve para reducir los costos de transporte y logística", explicó.

Bordet destacó igualmente la creación de una agencia de exportaciones y de un indicador de la actividad económica de la provincia. "Es la visión de un modelo de crecimiento publico privado, de producción y empleo, de haber asumido en una situación muy critica y encontrarnos en una situación de equilibrio, que tiene que superarse ampliamente", remarcó. ¿Le reprocha a al exgobernador Sergio Urribarri esa situación de déficit? No, porque no se hablan. "No estoy teniendo relación con el exgobernador. Hemos tenido diferencias de posicionamientos políticos y la verdad es que de estos temas no hemos hablado", precisó ante la consulta. Bastó la insinuación de que la inflación pudo haberlo ayudado a lograr ese equilibrio, dado que tiene instalarse en los departamentos un efecto de licuación de deuda en pesos, surgió la réplica. "La inflación es mala para todos y especialmente para los asalariados, que es a los que más impacta.

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Para la Provincia el efecto es neutro, porque puede haber mayor recaudación, sí, pero derivado de la inflación, no del consumo. Los ingresos (de la recaudación impositiva) crecen al 38% o 40% interanual, pero la inflación está entre el 47% y el 50%. Con la inflación perdemos todos", insistió. Además señaló: "Nosotros tenemos deuda en dólares, que tomamos cuando estaba a 18 pesos, y hoy está casi en 40 pesos. El sistema económico nacional es pésimo. Tenemos tasas de interés del 60% que desalientan la inversión productiva. Si quien tiene una pyme pide un crédito, no sabe si invertirlo para producir más o si lo invierte en letras del Tesoro que rinden 60% a siete días. Si decide invertir en capital de trabajo para producir más, nadie le asegura que va a poder vender en un momento de recesión brutal.

Y por otro lado tiene una inflación del 47% anual que golpea el bolsillo de los trabajadores. Y la presión fiscal, ya que para cubrir el déficit fiscal se aumentaron impuestos. Por ejemplo, las retenciones al arroz eran del 5% y hoy están pagando entre el 11% y el 13%. Acá no hubo plan económico que nos ha llevado a un escenario muy negativo", indicó. El reconocimiento Citando al exsenador nacional Héctor Maya, le preguntaron a Bordet si considera que su gestión obtiene un mayor reconocimiento de la sociedad en general que de la dirigencia peronista en particular. "No creo que sean tantas las críticas desde dentro del peronismo", respondió minimizando esa mirada. Luego opinó que las que existen, obedecen a distintos factores.

"Hay estructuras partidarias refractarias al cambio y muchos creen que se debe gobernar con consignas y no con hechos y situaciones concretas. Hoy hay un gobernador que convive con un gobierno nacional de signo diferente porque perdimos las elecciones, y buena parte de los que critican son los responsables de haber perdido las elecciones, y deberían hacer una autocrítica. Yo no comparto la mirada del gobierno nacional, pero sí tengo que usar algunas herramientas que tenemos a disposición. O sino que alguno de los que critican venga a explicarme cómo iba a hacer para pagar los sueldos cuando tenía un déficit mensual de entre 400 y 600 millones de pesos", retrucó. En el mismo tren de ideas, el gobernador recordó que hubo otros momentos de la política entrerriana: "Cuando el gobernador se peleó con el Presidente, del mismo signo político, nos fue muy mal. Y hubo otros periodos donde el gobernador estaba colgado de las polleras de la presidenta y le iba bárbaro", señaló aludiendo a Sergio Montiel y a Urribarri.


"A mí me hubiera gustado tener un presidente de mi partido. Pero hoy no es así, ha sido un buen ejercicio para la democracia poder interactuar con un gobierno nacional de otro signo partidario, al igual que intendentes de otros signo político. Justicia y política "Fui ministro de Salud y Acción Social dos años y medio, intendente ocho años y llevo tres años de gobernador. En esos años no tengo nada en mi prontuario. Nunca tuve un hecho que haya estado sospechado en mi gestión, jamás tuve una denuncia por un hecho de corrupción. Si vi situaciones que no aseguraban la transparencia, decidí dar marcha atrás. No es el tema judicial algo que me desvele". Esa fue la respuesta del gobernador a la pregunta sobre qué piensa de una política provincial "que pasa cada vez más por Tribunales". Y agregó: "Nunca intervine sobre el Poder judicial. Tuve que nombrar dos miembros del Superior Tribunal de Justicia, uno que resultó por consenso (Miguel Ángel Giorgio) y otro que es una persona intachable, que desarrolló toda su carrera en el Poder Judicial (Francisco Martín Carbonell) y eso ha sido todo. No he pretendido tener injerencia en la Justicia ni (desarrollar) la famosa rosca".

Desde Cambiemos se le suele baja el precio a la gestión bordetista indicando que si pudo ordenar la provincia fue gracias al apoyo del gobierno nacional. "La oposición y muchos intendentes incluso dicen que la provincia esta bien porque el gobierno nacional nos ayudó. Lo deseable hubiera sido entonces que el gobierno nacional estuviera bien, (sonríe) porque la verdad es que no está nada bien. Hemos peleado por recursos que nos correspondían con un criterio de responsabilidad y madurez. No con bravuconadas, sino con la convicción del reclamo justo y así conseguimos recuperar recursos que se habían perdido, que se habían cedido y no se habían reclamado oportunamente. Ojalá acá se hubiera reclamado (la detracción del 15% de coparticipación) como Córdoba, Santa Fe y San Luis y tendríamos otra situación", apuntó críticamente a la gestión de Urribarri.

"Conseguimos más recursos pero también ordenamos las cuentas. Dije al principio de gestión que los trabajadores no iban a ser variable de ajuste y no despedimos a nadie, mientras en el gobierno nacional hubo miles de despidos. Pero también dijimos que se iba a congelar la planta de personal de la provincia. Sobre 90.000 empleados públicos que hay, ingresaban unos 2700 por año, ya que crecía al 3%; y hoy decrece al 0,8% por un decrecimiento vegetativo. Esto también tiene que ver con el equilibrio de las cuentas públicas", apuntó. La imagen y los votos Se dice que el gobernador tiene elevados niveles positivos de imagen de gestión y personal. Pero esa imagen se traslada a la campaña, los candidatos a intendentes del justicialismo pueden tirar hacia abajo en una boleta sábana.

"En cuanto a la imagen, si la gestión es buena, la gente nos vota. En Concordia gané la reelección con 70% de los votos y creo que la gente me votó porque la gestión era buena y la imagen también. Creo que hay una traslación de la imagen a la intención de voto, aunque eso solo no asegura nada. La mayoría de los intendentes tiene buena imagen de aceptación de gestión, de todos los partidos. Inciden otros factores: como se genera una empatía política entre e candidato a gobernador y los intendentes, entre otras cosas. Pero no es determinante el hecho político de que hay una tracción en un sentido u otro. A pesar de no haber Boleta Única hay altos porcentajes de corte, como ocurrió en la última elección en Paraná, donde el corte para intendente fue amplio. Se perdió la ciudad por 25.000 y para gobernador se perdió por 7000 votos. Hubo mas de 15.000 ciudadanos que cortaron", recordó el gobernador. "Además plantee la reforma política no por una conveniencia coyuntural.

Lo planteaba desde la necesidad de que ER tenga un sistema electoral de acuerdo con los tiempos que nos toca vivir. Estamos votando como hace décadas, con una boleta de 1,10 o 1,20 metros de largo. En nuestra época no tiene sentido. Qué mejor que decirle a un ciudadano a quien quiere votar para gobernador, senador o intendente que lo vote. Y ahí se va a terminar el que va camuflado en la lista. Hay que avanzar en esto. Pero no lo agoto en la boleta única, que puede no aceptarse por conveniencia política. Pero planteamos la cuestión de género con 50% para hombres y 50% para mujeres, y veladamente hubo una resistencia feroz a que se pueda implementar, pero porque se rechazó esto. Evidentemente siguen prevaleciendo las mismas estructuras conservadoras. Hay sectores con una visión conservadora, muy tradicional, y hay mujeres incluso con esta postura", añadió. Y pasó lo mismo con las minorías. Ahora todos reclaman, pero nosotros planteamos el 15% para las minorías y pidieron que se sacaran. Acá no hubo voluntad política para hacer una reforma innovadora como la que planteamos, ni ninguna otra propuesta. Si tengo la posibilidad de ser gobernador de nuevo, voy a volver a mandar un proyecto de reforma política, sin que se sospech e de nada, ya que nunca más podré postularme para ser gobernador otra vez.

Específicamente sobre la posibilidad de fijar un porcentaje mínimo para garantizar a las minorías su integración en las listas legislativas, dijo que se discutirá en el ámbito partidario. "Lo de las minorías, y lo de la integración de genero tiene que darse. A todos los actos que voy hay muchas más mujeres que hombres en los actos políticos. Los hombres hemos sido intolerantes, los acuerdos se hacían entre tres o cuatro dirigentes que te palmeaban las espalda y te decían, pibe sos el futuro, y el futuro era algo que se iba alejando. Bordet también defendió el desdoblamiento electoral, pese a que admitió que puede considerarse que convenía que las elecciones provincial y nacional fueran simultáneas, para aprovechar el deterioro de la imagen del gobierno de Mauricio Macri.

"Creo que no hay que especular y votar de acuerdo a lo que el ciudadano en la provincia quiere votar. La nacionalización a veces puede favorecer, y otras perjudicar. Lo lógico es que elijamos nuestras autoridades de acuerdo a nuestra situación", puntualizó. Dos rojos complicados En otro orden, el mandatario habló de los principales aspectos del gasto provincial. Respecto de la Caja de Jubilaciones y su déficit creciente señaló: "Entiendo que más que hablar de reforma previsional, hay que ir hacia un régimen de sustentabilidad. Hay que hacerlo con todas las fuerzas políticas, las organizaciones gremiales y los centros de jubilados, sin tocar ningún derecho adquirido y entendiendo que si no tomamos medias, los trabajadores activos que ingresan hoy no podrán jubilarse el día de mañana", precisó. "No es una cuestión para cerrar el déficit financiero, porque yo con este régimen, a los cuatro años que vienen los paso bien; pero en 16 o 20 años el sistema colapsa. Entonces tenemos que sentarnos a ver como garantizamos esos derechos al trabajador que ingresa. Tendrá que hacerlo el próximo gobierno, yo estoy dispuesto a hacerlo", indicó. El otro punto es lo que demanda el funcionamiento de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) y la decisión de crear una comisión que controle el gasto. "Hoy hay 25.000 chicos que están estudiando en la Uader. Cuesta plata pero es una inversión para que puedan capacitarse y quedarse en la provincia a aplicar sus conocimientos. Sin educación no hay desarrollo y el rol de la Uader es fundamental. Pero entiendo que la universidad no puede ser una isla que financia el estado. Vamos a controlar del mismo modo que el resto de los organismos públicos, porque todos tenemos que rendir cuentas de lo que gastamos", apuntó.


La unidad de lo posible
Bordet habló de la posibilidad de la unidad en el peronismo entrerriano. "Desde el lugar que me toca como presidente del PJ voy a agotar todas las instancias para lograr un criterio de unidad, lo que no significa uniformidad, sino que significa unidad que todo lo que se pueda consensuar se haga, y lo demás se discuta en el marco de una elección interna". El objetivo tiene sus dificultades: "La unidad no es uniformidad. En movimientos como el justicialismo siempre hay posturas divergentes, algunas podremos consensuar y otras no, y a eso hay que dirimirlo en las internas. Al margen de eso, no hago un juicio de valor sobre los dirigentes, no me gusta etiquetar ni rotular a los dirigentes", explicó cuando le preguntaron si que un sector tenga como referente nacional a la expresidenta Cristina Kirchner significaba un obstáculo, para esa unidad. "No, en absoluto", remarcó. "Yo hablo con todo el mundo. Tengo mi visión y mis definiciones en algunos sentidos, pero hablo con todos. No hay limites,. Estamos e una disputa provincial y hablamos con todos, después veremos lo nacional. El gobernador se refirió también al vecinalismo peronista, esto es lo partidos vecinales formados por referentes del peronismo, que se agrupan en una federación que capitanea Domingo Daniel Rossi junto a otros dirigentes. "Allí hay cuestiones contrapuestas. Hay un movimiento vecinalista en la provincia muy fuerte, antiguo, que ha gobernado muy bien en Libertador San Martín, Cerrito, y otras localidades donde tienen un a propuesta verdaderamente vecinalista y dejan librado después a la elección de los vecinos para cargos provinciales. Pero ahora han surgido unas propuesta vecinalistas que creo que tiene poco que ver con ese vecinalismo natural. Este es un vecinalismo más artificial que surge para llegar por afuera de las estructuras partidarias, Tiene que ver con eso. Son dos cosas completamente distintas", indicó.

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