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Arreglan gratis camas, aires, baños y muebles de hospitales

Un vecino de Paraná decidió ayudar con su familia y amigos a entidades de de bien público que contengan a abuelos, mujeres y niños.

Lunes 23 de Marzo de 2020

En tiempos de crisis y de la pandemia del coronavirus, tal como se vive por estos días en la Argentina, aparecen dos situaciones bien diferenciadas: las miserias humanas y las acciones solidarias en favor de los que menos tienen o peor la están pasando.

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Afortunadamente en este último punto, son innumerables las acciones que se conocen, muchas de las cuales son anónimas y que además las hacen de modo gratuito.

Este es el caso de Cristian Taborda, un hombre de Paraná que a través de las redes sociales decidió ofrecerse para arreglar camas ortopédicas, muebles, baños y aires acondicionados de hospitales, centros salud, merenderos, residencias geriátricas, de mujeres y de niños. La particularidad de la acción es que en caso de estar relacionadas estas reparaciones con adultos mayores, o las personas afectadas por la cuarentena, no les cobra, lo hace gratis a fin de colaborar en el mal momento que se vive en la ciudad, la provincia y el país.

"Uno en esta vida aprendió algunos oficios, y frente a esta crisis, vi que había instituciones muy afectadas y deterioradas, que tal vez tengan para comprar los materiales, pero no contarían con la mano de obra", explicó a UNO el hombre de 42 años.

Sobre la idea de trabajar gratis, contó: "Vivo de esto, pero me pareció que en los ratos libres podía dar una mano a entidades que tuvieran dificultades con la infraestructura. Es complicado todo esto del coronavirus, y al menos desearía que con mi aporte, de mis familiares y un par de amigos, hagamos que las personas que deban estar alojadas en esas residencias u hospitales, la pasen un poco mejor".

"No se si era la idea, pero hace pocos días, hablamos con un amigo, mi esposa y mi suegra y nos pusimos de acuerdo en ayudar en medio de la pandemia. Esto de cooperar, se puede decir que es como una cooperativa", explicó Taborda.

El promotor de la idea realizó varios cursos de capacitación, de allí es que en Rosario finalizó el aprendizaje vinculado con refrigeración. En Paraná, en la Escuela de Oficios de UPCN se recibió de gasista matriculado, además de llegar a convertirse en auxiliar técnico en seguridad, higiene y salud ambiental.

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En la novedosa cooperativa, se realizan tambien sin costo, soldaduras, albañilería y plomería.

"Tengo 42 años y al ver a mi hija de nueve, quiero que sepa que si entre todos hacemos un esfuerzo por el de al lado, todo será más fácil o menos complicado", reflexionó.

En las redes sociales, con su nombre se lo puede ubicar y contactarlo para que realice gratuitamente las reparaciones.

Barbijos

En tanto, la esposa y la suegra de Jorge decidieron tambien ayudar. Con una pequeña inversión adquirieron las telas y al contar con máquinas de coser, decidieron ayudar en la pandemia, confeccionando barbijos para la población.

"Nosotros vivimos en la zona de la Floresta, y vemos que hay gente que la está pasando muy mal. Con poco dinero se puede hacer mucho, y con ganas se confeccionan barbijos que se entregan en este sector de Paraná, a la población que los necesite", añadió Taborda.

Finalmente Taborda, comentó: "Con poco, se puede realizar una gran acción, y nuestra idea es acompañar a otros sectores de la ciudad que trabajan sin cobrar con el único fin de dar una mano".

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Otro ejemplo

En tanto, a UNO llegó la información que una joven de 23 años, realiza una tarea solidaria para destacar. Se supo la muchacha que es del interior de la provincia, estudia y trabaja y con la restricción obligatoria a salir de las viviendas, decidió ayudar a un grupo de personas que vive en un edificio de la zona de calle Córdoba, a poca distancia de la Casa de Gobierno.

Lo cierto es que con la idea de poder caminar a diario, se ofreció gratuitamente a personas adultas mayores a realizarle las compras en el supermercado de calle México.

De esta manera, todos los días realiza cerca de seis viajes al super desde uno de los edificios. En algunos casos, los abuelos tienen problemas de movilidad o les cuesta utilizar el ascensor, o bien se les dificulta llegar hasta el amplio comercio.

El gesto fue contado a UNO por la familiar de un matrimonio octogenario. "Nosotros quisimos saber quien era esa gurisa que venía con la mercadería, y al ubicarla rechazó cualquier ofrecimiento de dinero. Me dijo que lo hacía porque estaba formada en un colegio religioso, pero que prefería que no se conociera la acción", alertó para resaltar: "Mis padres están muy contentos, pero se salieron con la de ellos, se enteraron que le gustaba a la chica los mantecol, por lo que al traerlos del super se lo regalaron".

"Así aceptó, como regalo y como gesto de confraternidad", enfatizó la mujer.

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