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Alternativas a la dependencia petrolera y al consumismo

Descubriendo Entre Ríos: El fracking enfrenta otras posibilidades ecológicas. Analizan opciones de energía desde principios de austeridad. En Paraná se reunieron especialistas para informar sobre el proceso de fractura hidráulica impuesto por Chevrón

Lunes 24 de Noviembre de 2014

Tirso Fiorotto / De la Redacción de UNO
tfiorotto@uno.com.ar

 

 

 

 

La energía es el tema del momento, y Entre Ríos no está al margen: la disputa en torno de los riesgos de la fractura hidráulica, por ejemplo, se expresa aquí en una confluencia de organizaciones que bregan por leyes que prohíban la explotación no convencional.
A la seguidilla de municipios de esta provincia que declararon su jurisdicción libre de fractura hidráulica se sumó en las últimas horas Basavilbaso, y ya son 26 las comunas contrarias a una política de orden nacional.
En las organizaciones ambientales del país se habla de un logro de las asambleas entrerrianas contra el fracking, por su avance en la concientización sobre los riesgos de este modo de extracción en lugares como el nuestro, donde existen riquezas extraordinarias como los acuíferos.
La presencia de la multinacional estadounidense Chevrón y los secretos del acuerdo firmado por la nación no hacen más que predisponer mal a las asambleas culturales y ambientales, contra los gobernantes, y se suceden los reclamos por temas económicos, políticos, y ecológicos, en este caso por derechos precautorios que se estarían violando.

 

 

Herrero, de fierro

 

El especialista Félix Herrero visitó Paraná el jueves pasado para exponer su visión crítica del programa energético argentino, y en especial sobre la nueva ley de hidrocarburos.
El encuentro fue en el local de Agmer Paraná. Herrero fue precedido en la palabra por la legisladora Emma Bargagna, que realizó una interesante síntesis de la historia de la explotación de los hidrocarburos en la Argentina.
Aunque forman parte de un mismo espacio político, tuvieron diferencias en torno de la línea de Juan Perón en torno de la soberanía petrolera.
Abogado, licenciado en economía y vicepresidente del Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora (MORENO), Herrero presentó un panorama inquietante. Dijo que la nueva ley nacional 27007 guarda ilegalidades, corrupción, delincuencia y entrega del patrimonio, y cuestionó duramente a la multinacional Chevron.Para Herrero, la Argentina continúa en una “democracia colonial”, y en materia energética deben producirse, dijo, cambios de 180 grados.
El experto elogió las investigaciones periodísticas de Hugo Alconada Mon y Ricardo Olivera en La Nación, que permitieron conocer parte de acuerdos secretos de la nación con la multinacional Chevron.
Durante la charla, recibió un estudio de 100 páginas realizado en Entre Ríos, bajo el título “La energía: un repaso desde el litoral”, como un anticipo de los Cuadernos Ñe’e nandí, que aportan datos y análisis sobre temas centrales de la vida del litoral, para el proyecto de Escuela Libre Zurdo Martínez.
Si bien el texto de los entrerrianos puntualiza una serie de energías alternativas, las primeras páginas están referidas a un presupuesto. Se lee por ejemplo: “Esta obra trata de la austeridad, como condición necesaria para dar un margen de posibilidad a las energías alternativas que no aceleren la degradación de la sociedad humana. Hablaremos del uso de la energía, claro, para los alimentos y otras necesidades básicas (tantas veces confundidas con necesidades fantasiosas impuestas por la propaganda). Hablaremos de la subsistencia de la diversidad biológica y del paisaje, y allí de la especie humana”.
Y luego: “Las potencias están succionando la Tierra, sea a través de leyes de los estados o emprendimientos de las multinacionales socias, con sostén militar. (Un pozo de petróleo es a los Estados Unidos lo que una presa al tiranosaurio). Pero el problema no se circunscribe a los sectores de poder. La civilización moderna naturalizó el peligroso camino de la ganancia, la propiedad privada, el consumo extremo, la competencia por la acumulación, la explotación para mantener la tasa de ganancia, y va aceptando, no sin protestas, sistemas de producción y consumo incompatibles con la vida, con alta demanda energética”.

 

 

 

Problemas que se apilan

 


“Distanciada del mundo austero y de la naturaleza y la armonía y la complementariedad, distanciada del vivir bien, el sumak kawsay, la modernidad colabora en el agotamiento de las fuentes de energías que el planeta no recupera y que van en franco declive”.
“La modernidad se ha enviciado en posponer el abordaje y la superación de los problemas, y los problemas se apilan hacia el futuro”, dice el documento.
“El sistema exige un uso despiadado de la energía, que tomó el atajo del combustible fósil aún sabiendo que es pan para hoy y hambre para mañana, y que al borde de un agotamiento anunciado halló una ‘tabla de salvación’ en la fractura hidráulica, con riesgos extremos para los acuíferos profundos, la red de ríos y arroyos, la salud, el paisaje, la estabilidad, porque entre sus probables consecuencias no se descartan los movimientos sísmicos. (Respecto de la riqueza en agua de la región litoral, hay que advertir que ya está amenazada y atacada por los químicos usados para la agricultura en los últimos 20 años, herbicidas e insecticidas con efectos acumulativos de consecuencias impredecibles sobre la potabilidad)”.
Precisamente, durante su intervención Herrero señaló que la técnica del fracking es “pan para hoy y hambre para mañana” porque exige grandes inversiones y alto nivel de contaminación para extraer combustibles por muy pocos años.
Pero sigamos con el documento: “el sistema presiona para obtener energía de cualquier lugar, sin reparar en los efectos en la naturaleza, la cultura, la vecindad. La humanidad toma esa energía del futuro. Está agotando en un breve lapso lo que podrían aprovechar las próximas generaciones y las demás especies. Hemos entrado en un círculo vicioso del que ya no saldremos con los parches y las declamaciones que antes sirvieron para posponer las soluciones”.
Más adelante, apunta: “La armonía como principio alumbrará caminos abandonados, incluso en la vida práctica, cotidiana. Hemos fijado la atención –agrega- en las máquinas que gastan energía de manera insostenible, y a la vez expulsan trabajo humano, de modo que colaboran con un régimen que destierra a los trabajadores o los hacina en los barrios, concentra la propiedad de los medios y acorta la vida en el planeta”.

 

 

 

 

El ahorro posible

 

El documento apunta que el uso y abuso de la energía en el mundo actual “se ha convertido en el cuello de botella de la civilización moderna.
Bajo el subtítulo “Dónde estamos”, se lee que la civilización moderna “ha creado condiciones de explotación y dominio de la naturaleza mucho más potentes que las que hayan existido nunca antes”.
“La dilapidación de recursos que produce el modo de vida devenido mundial es ante todo responsabilidad de un criterio insostenible fundado en el lucro, defendido a ultranza por un grupo mínimo de personas, capaces no obstante de imponerse a todos los demás. Sin embargo, ejercitar el ahorro de energía puede ser saludable sobre todo porque nos haría ver qué poco se perdería renunciando a cosas superfluas o poco necesarias. Cada uno en su casa puede ahorrar recursos no renovables que se usan para producir energía: una lámpara fluorescente consume el 20% que otra a filamento que produzca la misma iluminación”.
“No negaremos que la reducción del consumo suele ser complicada, porque la mismo mercado nos ha metido en un brete. Las lámparas fluorescentes compactas pueden ser una forma de ahorro de energía, pero no es seguro. Hay muchas cosas que no sabemos de las mismas y, ante la ausencia de controles, las empresas pueden hacer cualquier cosa como por ejemplo que no rindan lo que deben, que no duren lo que deben, y además tienen mercurio. Ya no sabemos qué hacer con las pilas con mercurio, pero poco se habla de las lámparas con mercurio. Tampoco sabemos bien lo que se gasta de energía en los procesos de fabricación. Por último lo que hemos hecho muchos, al cambiar las antiguas incandescentes de Edison por estas modernas, no es ahorrar energía sino producir más luz”.

 

 

 

Otras energías a mano

 


Después de mostrar modos de ahorro de energía en el hogar, sea en lavarropas, heladeras, cocina, y de mostrar los modos de evitar el despilfarro, el documento se detiene en tipos de energía alternativa.
“Cada año, la vegetación que destruyen los incendios en la Argentina permitiría satisfacer la demanda total de energía eléctrica del país, de acuerdo con un informe de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. Según el estudio, la Argentina es uno de 57 países del todo el mundo que podrían satisfacer la totalidad de su demanda de electricidad a partir de la energía que se libera en incendios de vegetación, incluyendo los naturales y los producidos de mano humana, por ejemplo en desmontes”.
“De no resolverse la causa  de la búsqueda alocada de energías, que es el sistema económico y el consumismo, el poder seguirá buscando satisfacer las ‘necesidades’. Una prueba es que la exitosa lucha contra el represamiento del Paraná Medio vuelve a ponerse en escena con anuncios de un represamiento un poco más al norte según los intereses del grupo inversor Goldman Sachs (los directivos de la financiera fueron recibidos en enero de 2014 por el ministro Julio de Vido, que tiene en carpetas los represamientos), y represas sobre el Uruguay (Garabí y Panambí). Los habitantes de una región, o una provincia, podrían comprometerse a una vida austera, a reducir al máximo sus consumos innecesarios de energía, lo cual significaría enormes esfuerzos en su modo de trabajar, viajar, tomar vacaciones, ambientar los lugares, etc. Pero tropezarán con el sistema producción y transporte de grandes volúmenes, que es el principal demandante”.

 

 

 

Opciones a los fósiles

 


“Salvo alguna novedad espectacular, el petróleo se agotará. Está claro que ya pasamos el momento de mayor ‘producción’ (pico) y venimos en franco retroceso. La vuelta al carbón lo agotará también”.
El estudio habla de los peligros de la fusión nuclear, los estudios sobre fusión, las experiencias con biodigestores, los parques eólicos, de energía calórica, energía química, la electricidad, la energía mareomotriz, la energía de las olas, entre otros tipos, y no descarta el uso de sistemas amigables con la naturaleza como el aprovechamiento de la fuerza del caudal de agua de los ríos, pero sin represamientos.
La redacción del trabajo fue encarada por asambleístas de los departamentos Paraná y Gualeguaychú.

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