Presupuesto 2019
Domingo 18 de Noviembre de 2018

Alerta y preocupación por los recortes en ciencia y técnica

Advierten por el desfinanciamiento del sistema. "No es lo mismo exportar una tonelada de soja, que una de satélites", dijo una investigadora. Fuerte ajuste que moviliza a la comunidad científica y cosecha apoyo internacional

El Presupuesto Nacional 2019 ya aprobado por las dos cámaras del Congreso nacional vuelve a agudizar la falta de fondos para la ciencia y técnica que se registra este año, como consecuencia de los recortes presupuestarios, la subejecución presupuestaria y la devaluación.
En las últimas semanas, más del 90% de los directores de Conicet de todo el país –sobre un total de 266–, hicieron pública una carta abierta al presidente, Mauricio Macri, que en pocos días cosechó más de 1.200 firmas, entre ellas las de 11 premios Nobel, investigadores y científicos de todo el mundo, que denuncian el colapso del actual sistema de ciencia y tecnología y le advierten a Macri el inminente éxodo de profesionales. Entre ellos están los ganadores del premio Nobel en Física Barry Barish, Kip S. Thorne, Rainer Weiss, J. Michael Kosterlitz, Serge Haroche, David Wineland, Anthony Leggett y Claude Cohen-Tannoudji; en Medicina Michael Rosbash y Phillip A. Sharp y en Química Thomas R. Cech.
"El sistema de ciencia y tecnología de Argentina está colapsando debido a recortes presupuestarios, reducciones de personal, incumplimiento de compromisos asumidos en subsidios para investigación y cooperación internacional y graves restricciones impuestas por el Gobierno", se lee en el documento emitido por la comunidad científica, que fue difundido en dos versiones, una en inglés y otra en español. Y agrega: "El Conicet está al borde de la parálisis", por los escasos presupuestos que cuentan los más de 250 institutos de investigación diseminados en todo el país, "insuficientes para pagar las facturas del servicio, garantizar la limpieza y seguridad de las instalaciones o para reparar y mantener el equipamiento científico básico". Y advierte: "Se prevé un nuevo éxodo de científicos altamente capacitados".
En campaña, el presidente Mauricio Macri prometió un 1,5% del Producto Bruto Interno (PBI) para ciencia y técnica; pero el Presupuesto 2019 asignará menos del 0,40%. En términos presupuestarios, se bajó del 1,53% en el Presupuesto Nacional 2016, al 1,1% para el año próximo.
Además, según la carta abierta de los científicos, la devaluación de la moneda argentina (más de 9 pesos por dólar en diciembre de 2015 a cerca de 40 pesos por dólar hoy) "ha obstaculizado enormemente el poder de compra de las becas de investigación, en pesos, que afecta dramáticamente a los grupos de investigación experimental y de campo en los cuales los reactivos y equipos importados son cruciales".
En el Presupuesto 2019, las partidas para el Ministerio de Ciencia y Técnica se reducen un 58,8%: un 66,1% corresponde a caída de fondos de la propia cartera; y un 52,2% se debe a la baja de aportes para la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnología, que hoy es casi la única fuente hoy de financiamiento de proyectos de investigación. En esos recursos, ni siquiera se contempla el impacto de la devaluación de este año, con fuerte incidencia en la compra de equipos e insumos para el trabajo.
Los salarios de los investigadores y académicos se convirtieron en los más bajos de la región geográfica: son inferiores a 24.000 pesos para becarios posdoctorales. Por ello, y por la fuerte reducción en el número anual de vacantes disponibles en el Conicet –cayeron de 900 a 400 por año– es que se prevé un nuevo éxodo de científicos altamente capacitados.
En todas las provincias se han ido armando asambleas y grupos de autoconvocados, en lo que se denomina Frente Federal de Ciencia y Universidad. Del mismo modo que pasó con el conflicto a mitad de año con las universidades, la comunidad científica se encuentra movilizada.
"Desde 2016 todos los presupuestos de ciencia y técnica han tenido ajustes, y particularmente en 2019 es muy fuerte el recorte que ocurre no solo en Conicet, sino en todos los institutos de ciencia y técnica. Creo que hay que tener en cuenta que este gobierno asumió con un compromiso de campaña de llevar el aporte a ciencia y técnica, al 1,5% del PBI; fue una propuesta muy interesante, gran parte de la comunidad científica pudo haber creído en esto de llevarlo progresivo. Hoy estamos lejos de ese 1,5% y hemos bajado del porcentaje", dijo a UNO la investigadora adjunta del Centro de Investigaciones Científicas y Transferencia de Tecnología a la Producción (Conicet) de Diamante, Brenda Ferrero.
Luego de reseñar las caídas de fondos, sostuvo: "Uno puede analizar de mil maneras los datos, pero en todos los casos objetivamente vemos que desde 2015 hasta la actualidad decrecen en todos los indicadores".
Ferrero es licenciada en Biodiversidad, con un doctorado en Ciencias Naturales de la Universidad de La Plata. Su área de trabajo es Paleontología de vertebrados, con temas referidos a la provincia de Entre Ríos. Ingresó en 2004 como becaria e hizo carrera en el Conicet hasta su ingreso en 2011.
"Todos los centros del Conicet, sobre todo aquellos que no están vinculados a las universidades, se vieron muy afectados por lo que fue la suba de tarifas; están en una situación de emergencia solo en cuanto a su funcionamiento, porque en lo que tiene que ver con financiamiento de proyectos y mantenimiento de equipos es mucho más grave la situación", indicó.
La científica local agregó que el recorte a los proyectos de investigación se agudizó en 2017, cuando se impidió que puedan acceder a dos líneas de financiamiento, sean del entonces Ministerio de Ciencia y Técnica, o de la Agencia de Producción Científica. "Eso redujo las posibilidades de financiar, por lo que hay equipos de investigadores con problemas de financiación, y los proyectos se discontinúan", citó, más allá de que aclaró, hay siempre una voluntad y cultura de estos grupos de trabajo para no frenar cada investigación: "Pero hay un lastre, y no se puede seguir en las mismas condiciones, incorporando becarios y con los materiales necesarios, porque eso es proyectar un gasto que hoy no se puede afrontar", agregó.
Al ser consultado sobre la advertencia que hace la comunidad científica internacional sobre un éxodo de científicos, consideró que "es una consecuencia inminente", aunque marcó también que hay una cantidad de becarios y doctores que no se irán del país –por razones familiares o personales– y que serán expulsados del sistema de investigación que no los contiene. "Lo que se hablaba en 2001 de los ingenieros en remises y taxis, pasará con los doctores, porque no tenemos un sistema universitario tan grande para poder absorber por año 500 o más profesionales de este valor de doctorados, que hicieron sus carrera, hicieron una formación de posgrado de siete años, y no se los puede incorporar aún cumpliendo las estrictas exigencias del sistema científico".
Ferrero recordó que en 2015 ingresaron al Conicet 940 investigadores. En el marco de un plan de crecimiento de la ciencia y la técnica, contemplada en el Plan Argentina Innovadora 2020, se pretendía llevar de 3 a 5 investigadores cada 1.000 personas de la Población Económicamente Activa. "Desde 2016 se redujeron a la mitad los ingresos e incluso el primer año hubo 400 personas que fueron llamados "doble recomendados", porque estaban bien evaluados por Conicet pero que no pudieron entrar por razones presupuestarias. En esa oportunidad se le encontró la salida de un programa con las universidades", relató Ferrero. La Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) había incorporado tres, y la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), dos. "El caso de los investigadores de la Uader, hasta la fecha la Secretaría de Políticas Universitarias de la Nación no les dio el alta", dijo.
Vale recordar que el actual secretario de Ciencia y Técnica de la Nación –la cartera perdió rango ministerial, por el ajuste– Lino Barañao, ejerce el máximo cargo en esa área desde 2007. En algo inédito para el país, pese al cambio de un gobierno –de distinto signo político partidario– se le pretendió dar continuidad al rumbo en la materia, donde el país venía creciendo lenta, aunque progresivamente.
"Apostar a la ciencia y técnica es una manera de cambiar lo que muchas veces se habla de la matriz productiva o los temas estratégicos de un país. Con este presupuesto se empobrece nuestro país respecto de lo que pude aportar en ciencia y técnica, cuando se venía reconstruyendo. No estábamos en una situación óptima, pero al menos desde 2003 hasta 2015 hubo una reconstrucción del sistema científico tecnológico que no se puede negar. Evidentemente en este marco hay un empobrecimiento general: no es lo mismo exportar una tonelada de soja, que exportar una tonelada de satélites. Porque cuando uno exporta una tonelada de tecnología, tuvo un desarrollo que le da un valor agregado altísimo y derrama en muchos sectores. Uno ejemplo claro fue el desarrollo del Invap y cómo un montón de pymes tejieron un entramado para que radares y satélites fueran posibles. Hablamos de pymes, y de jóvenes que salían de escuelas técnicas capacitados para poder incorporarse. Eso hacía cambiar el entramado de la perspectiva del desarrollo", reflexionó la investigadora local.

Evaluación

Susana Finquelievich es investigadora principal del Conicet, y tiene a su cargo la coordinación de la Comisión Asesora de Hábitat. Es doctora en Sociología Urbana, se especializó en investigaciones sobre distintos aspectos de la Sociedad de la Información y el Conocimiento. Dicta cursos de posgrado –algunos de ellos en la UNER–, y ha editado más de 14 libros en su amplio currículum.
Ante la consulta de UNO dijo que el área de ciencia y técnica en el país "está totalmente desfinanciada. La inversión en ciencia y tecnología –explicó– siempre está asociada a qué modelo de país se quiere: es un país granero, que provee de alimentos y de agricultura y minería a los países más desarrollados, o es un país que intenta localizar en el mercado internacional productos intensivos en conocimiento".
Al respecto, indicó que a ese rumbo de desarrollo científico y tecnológico Argentina lo ha intentado en cierto momento. "Hacia 2015, uno de los rubros que más exportaba el país era de productos en conocimientos, sea ciencia, diseño, arquitectura, servicios informáticos, detrás de soja y autopartes. Hoy eso está totalmente desfinanciado. Desfinanciar esto en un momento en que la ciencia y la tecnología estaba subiendo, hace un efecto de mandarla al fondo".
Ello, dijo, llevó a que el sector empresario de software, que depende en gran medida del conocimiento general del Conicet, reaccionara enérgicamente cuando se inició el desfinanciamiento. "A este sector no le conviene no tener disponibles investigaciones en tecnologías. Por eso no solo los investigadores reaccionamos y protestamos contra el actual proceso de desfinanciamiento", acotó.
Según Finquelievich, el presupuesto para ciencia y tecnología se redujo un 30% respecto de 2015 y se está acercando al nivel de hace 10 años. "Durante el gobierno kirchnerista pasó del 0,4% al 0,8% del Producto Bruto Interno (PBI); Macri en campaña electoral prometía el 1,5% y ahora estamos en el 0,4%, que no deja de ser 0", señaló.
El pedido coincide con los recortes exigidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial para restringir recursos en todas las áreas, afectando también partidas en Salud y Educación.
"Si hubiera en marcha un modelo de país que apuesta por el conocimiento, se sacarían fondos de un lado para poner en ciencia y tecnología. Pero este es un modelo de país que apuesta a ser proveedor de materias primas, sean las que sean. Por eso le recortan partidas a ciencia y técnica, mientras benefician sin impuestos a petroleras y mineras, que podrían subsidiar a ciencia y técnica", graficó.
En cuanto a los recursos que el país destina al área, reflejó que según la Unesco, los países de Europa tienen un presupuesto en ciencia y técnica del 3% al 4% del PBI; Corea del Sur, un 4,3%; o Israel, un 4,2%. "No es culpa de la política neoliberal, más allá de que yo no estoy de acuerdo con esa política, porque los países que te mencioné tienen economías neoliberales; Francia, Alemania, la Unión Europea tienen principios ultra-neoliberales. Pero apuestan a ciencia y tecnología porque saben que es un motor de desarrollo. Nuestra política liberal es lo que se llama liberalismo tardío, que apuesta a una cuestión de país proveedor de materias primas", reflexionó.
Respecto de lo que está ocurriendo en el Conicet, relató por caso que este año no se abrieron los proyectos de investigación plurianuales, como ocurre cada año, que eran de montos más bien pequeños, pero permitían mantener equipos trabajando. Y no se sabe aún si habrá convocatoria en 2019.
Pero al mismo tiempo, sostuvo, se produce una transferencia de tecnología a las empresas privadas. "La Secretaría de Ciencia y Tecnología se da el gusto de llamar a licitación por determinados temas, como en la temática de Ciudades Inteligentes, de llamar a empresas privadas, en vez de utilizar los recusos del Conicet, con investigadores que están para eso. Esa transferencia de tecnología al sector privado es en desmedro de las propias instituciones públicas", planteó.

Barañao justificó el nivel de recursos para 2019
Días atrás, como consecuencia de la repercusión al planteo de la comunidad científica, el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Lino Barañao, afirmó que no tiene "motivos para tener una preocupación seria" sobre la disminución de los recursos para su área, aunque señaló: "Lamentablemente a veces hay una visión de coyuntura que lleva a priorizar otras áreas".
Así, intentó bajarle el tono a la polémica por el recorte presupuestario a su área. "Es factible que se solucione, porque históricamente se ha solucionado", destacó, ya que aseguró que entre distintas reparticiones puede haber diferencias del ritmo de ejecución: "Eso hace que se puedan reasignar partidas de un Ministerio a otro".
"Hemos tenido presupuestos inferiores a los que necesitábamos y luego había sobretechos que agregaban financiamiento o en otras circunstancias uno mayor, pero que nunca nos llegó y aparecía como que subejecutábamos. Ha habido un gran nivel de variación, por eso especular ahora sobre si va a haber o no un recorte es prematuro. Veamos en el transcurso del año cuál es el presupuesto final que logramos ejecutar", señaló.
Y agregó: "Mi compromiso es mantener el financiamiento de todas las líneas. Dénme un margen de confianza de que voy a tratar de conseguirlo".
Consultado sobre la promesa de Macri en campaña de destinar el 1,5% del PBI a ciencia y tecnología, Barañao reconoció: "Más allá de lo que se prometió, hay una situación concreta, que es que hay un 30% de pobres en el país y sobre esa base la decisión ha sido, evidentemente, priorizar las áreas que reactivarían el consumo, como la infraestructura, desarrollo social, aumentar las jubilaciones".

Comentarios