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Túnel subfluvial - 50 años

Al servicio en un lugar emblemático

Son numerosas las personas que a diario prestan servicio en el ente interprovincial para garantizar el servicio y la seguridad en el viaducto.

Jueves 12 de Diciembre de 2019

Según los registros del túnel subfluvial Raúl Uranga-Carlos Sylvestre Begnis, a diario pasan por el viaducto un promedio de 11.000 vehículos. Para que el sistema funcione tal como está planificado, el personal abocado a distintas tareas trabaja de manera coordinada.

Por su estructura y disposición, el enlace admite la circulación por una sola mano, sin permitirse el sobrepaso, a una velocidad mínima de 40 kilometros por hora (km/h) y una máxima de 60 km/h. Estas disposiciones hacen a la seguridad dentro del Túnel, que hoy cumple 50 años desde su inauguración.

Marcelo Carbajal, subdirector de Tránsito e Innovación Tecnológica, contó a UNO que su área tiene, entre otras funciones, la responsabilidad de garantizar todo el manejo del sistema de peaje y del sistema de control electrónico. Según explicó, normalmente no se registran inconvenientes o accidentes dentro del Túnel, excepto eventuales desperfectos mecánicos que provocan la detención de algún vehículo y debe ser asistido de acuerdo a un protocolo establecido para que pueda restablecerse la circulación.

“En ese caso se monta un operativo, del que está a cargo el operador de comando. En el procedimiento corresponde cortar las dos cabeceras de ingreso al túnel y disponemos de los auxilios mecánicos para trasladar el vehículo en cuestión desde el interior del túnel y habilitar lo más rápido posible el viaducto”, comentó, y subrayó: “Debemos tener en cuenta las medidas de seguridad para que el tránsito sea normal, las cargas que se transportan, también el tema de excedido. Todo ese control que debe ser exhaustivo”.

Precaución

Asimismo, explicó: “El respeto por la velocidad es importante, porque tenemos una vía cerrada, hay una sola vía de circulación, tanto de ida o vuelta de Paraná a Santa Fe. Obviamente que acá no hay banquina y tenemos que preservar ese viaducto. Y además tenemos una sincronización en el peaje: hay que prever que vaya un vehículo detrás de otro, con 30 metros como distancia mínima reglamentaria entre cada uno, y para lograrlo tenemos las barreras sincronizadas. A eso lo puede notar el usuario si lo compara con otros peajes del país en que las barreras se abren en forma rápida. Acá hay un cierto retardo, que justamente está programado para que al ingreso del túnel quede un vehículo detrás del otro con estos metros de separación”.

“En el caso de un aumento en el flujo de tránsito o frente a eventos especiales, se dispone de un incremento de guardias y de refuerzos para preservar que la circulación en el túnel sea normal, tranquila y garantizando la seguridad”, recalcó.

Avances

A lo largo de cinco décadas fueron numerosas las incorporaciones tecnológicas que se hicieron, no solo para facilitar y agilizar las tareas, sino para contribuir al ahorro energético, reduciendo el gasto y el impacto ambiental. Sobre este punto, indicó: “En lo que respecta al tránsito, se incorporó cartelería LED, dinámica e inteligente; y controles con radares, que funcionan de forma preventiva marcando el exceso de velocidad o si algún auto circula a una velocidad menor a la permitida”.

“Además, el monitoreo de video dentro del Túnel funciona las 24 horas a través de fibra óptica, al igual que los sistemas informáticos de peaje y todo el sistema del control del mismo, que también hoy es totalmente electrónico. A medida que avanza la tecnología, la vamos incorporando, reemplazando los sistemas electromecánicos que había en su principio”, añadió Carbajal, quien hace 16 años integra el ente interprovincial y destacó: “Para mí es un orgullo estar presente en estos 50 años del túnel, trabajando en una obra de este tipo”.

Monitoreo

Alejandro Cabrini es el actual jefe de Comando y está a cargo de una sala en la que desde numerosas pantallas se accede visualmente a diversas áreas, incluyendo el interior del túnel. Sobre este punto, explicó a UNO: “Desde acá podemos monitorear de tránsito en el interior del túnel propiamente dicho, en las rampas, en los peajes y en los caminos de acceso de prácticamente toda nuestra jurisdicción nuestra, que va desde el arroyo Las Sandías del lado de Santa Fe hasta el puesto de la Policía Caminera del lado entrerriano. Aparte del tránsito se monitorean todos los sistemas electromecánicos, como son las bombas de provisión de agua, de filtración, las de agua de lluvia, la ventilación y la extracción, ya que en el túnel hay inyección del aire fresco y extracción el aire viciado mediante ventiladores y extractores que funcionan en forma automática; los dos parámetros que hacen variar eso son la visibilidad y el contenido de monóxidos de carbono: o sea, aumentan o disminuyen la velocidad de los ventiladores de acuerdo a la necesidad de ventilación que hay. Después está el diagrama de ventilación de energía y toda la parte de incendios”.

Asimismo, indicó: “En el caso de la detención de algún vehículo por falla mecánica, algún accidente o cualquier otra circunstancia que se detecte. Se procede a cortar el tránsito y se envía a los inspectores que están en la cabecera de los dos peajes a brindar el auxilio correspondiente. Contamos con un servicio de grúa y un tractor para sacar los vehículos pesados. A eso lo hace el Túnel sin cargo para el usuario, y recientemente se incorporó una estación de Bomberos del lado de Santa Fe, que interviene en caso de incendios o accidentes”.

Atención al usuario

Otra área de gran relevancia para el funcionamiento del Túnel es Atención al Usuario. José Gabriel Nicolini, jefe de esta división, contó que no solo trabajan en la coordinación de los turnos de cajeros y supervisores, sino de brindar atención a quienes requieren las tarjetas magnéticas de abono.

“Desde principios de este año el ente se adhirió a la red de Telepeaje Plus a nivel nacional, así que además tenemos consultas vía mail y nos ocupamos de dar de alta a nuevos usuarios y atender cualquier problema que haya con el sistema. Recibimos las inquietudes de los usuarios frecuentes que tenemos en ambas provincias y también de los que llegan otros lugares del país y pasan por el viaducto”, manifestó a UNO.

Por otra parte, explicó que en el peaje trabaja personal tanto de Paraná como de Santa Fe, en turnos rotativos: “Tenemos un plantel de aproximadamente 50 personas, entre cajeros y supervisores, y estructuramos la forma de trabajo. Independientemente de qué ciudad sean, trabajan la mitad de sus turnos en el lado entrerriano y la mitad del lado santafesino”.

“El cajero es la cara visible del ente, al cual el usuario siempre vuelca sus consultas, y están capacitados a evacuarlas. El personal recibe capacitaciones en cuanto a manejo de situaciones conflictivas, primeros auxilios, y el ente tiene un plan de contingencia ante cualquier siniestro que pueda ocurrir”, agregó Nicolini.

Por último, destacó el sentido de pertenencia que tienen los trabajadores, y sobre todo el sentimiento de arraigo de aquellas personas que trabajaron en la construcción de la obra y luego siguieron siendo empleados del ente, en el marco del 50° aniversario que hoy se celebra: “Cruzo mínimamente dos veces por día el túnel, ya que trabajo del lado de Santa Fe, y es una obra que sigue siendo monumental en cuanto a su construcción. Por ahí me pongo a pensar en cómo habrán hecho hace 50 años para hacer semejante obra de ingeniería y la verdad que siento que tengo la suerte de estar en este momento trascendental”.

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