Espacios verdes

Al parque escolar rural Berduc llegará atrasado el otoño

A poco del cambio de estación, el predio del parque Berduc luce su verdor y hay árboles que florecen a destiempo, producto de las lluvias de las últimas semanas

Miércoles 16 de Marzo de 2022

Faltan solo cinco días para comenzar el otoño, una estación en la que los paisajes empiezan a cambiar sus colores y la dinámica de los espacios verdes se modifica con la llegada del equinoccio. Y en este contexto tan particular cobran otro vigor las actividades al aire libre que se llevan adelante en el Parque Escolar Rural Enrique Berduc, a unos 25 kilómetros de Paraná, donde las aves aprovechan a disfrutar los últimos días templados o de calor, y la mayoría de vegetación se prepara para mudar sus hojas.

Sin embargo, este año los matices típicos del otoño vienen demorados. Las abundantes lluvias de las últimas semanas, tras un verano extremadamente seco, hicieron reverdecer los árboles y el resto de la flora del lugar. Griselda Urich, licenciada en Biología y coordinadora del Parque, contó que una de las especies que este año colorea el predio es el sen de campo, con sus flores de color amarillo intenso. Se trata de una ejemplar que actualmente se cultiva en el vivero de especies nativas Benjamín Almada. “Lo estamos produciendo en el vivero al sen del campo, que ahora está completamente con flores amarillas y esto suele ser una rareza para esta altura del año, ya casi en otoño, una estación en la que por lo general no contábamos con estas flores”.

La floración del sen de campo está a pleno en el Parque Escolar Rural Enrique Berduc..jpg
En el Parque Escolar Rural Enrique Berduc la floración del sen de campo está a pleno.

En el Parque Escolar Rural Enrique Berduc la floración del sen de campo está a pleno.

Asimismo, observó: “En este tiempo se empieza a ver aquí la caída de algunos follajes, aunque los algarrobos están bastante verdes ahora; es muy lenta la caída de las hojas. En realidad todavía está todo muy verde, y más con las lluvias de la semana pasada. Nadie pensaría que se acerca el otoño acá todavía”.

A la vez, mencionó: “Los algarrobos han dado muchísimas semillas y nos hemos cansado de juntar chauchas para producir en el vivero”.

Acerca de cómo impactaron la sequía y el calor extremo de los primeros dos meses del año, Urich señaló: “Como las que habitan el lugar son especies nativas, no sufrieron tanto este verano, ya que están adaptadas a estos cambios cíclicos de inundaciones y sequías. Y las lluvias de ahora han reverdecido todo. Por ahí lo que más se vio afectado fue el sustrato herbáceo, es decir los pastos, ya que tuvimos un verano muy seco”.

Acto seguido, subrayó con alivio: “Por suerte en el Parque no hubo focos de incendio y eso tiene que ver con los controles que hemos estado realizando durante la temporada”.

Urich también hizo alusión a las especies de aves migratorias que habitualmente arriban en estos horizontes cuando culmina el tiempo de temperaturas más elevadas, y aclaró: “Tenemos aves migratorias, pero llegan más entrado el invierno. En ese caso se suelen ver mucho en la playa la remolinera y el sobrepuesto, que son dos pajaritos que andan mas en el ambiente de la playada, pero que nos visitan más que nada en invierno”.

Otro punto al que se refirió la coordinadora del Parque fue al caudal del arroyo Las Conchas, que baña las orillas de arena y barro del entorno. “Con la lluvia había repuntado bastante. Creció mucho los días de lluvia, pero al estar tan bajo el río ya volvió a estabilizarse”, indicó.

Visita al predio

Este es el tiempo en que, coincidiendo con el transcurrir del primer mes de clases, las escuelas comienzan a organizarse para visitar este espacio que alberga a una gran variedad de especies, y también una extensa y diversa vegetación que se expande por las casi 600 hectáreas de áreas protegidas que dependen del Consejo General de Educación de Entre Ríos, de las cuales el Parque ocupa 400.

Allí se realizan visitas guiadas en diferentes circuitos para conocer la flora y fauna. En el predio habitan más de 200 especies de aves y más de una decena de tipos de mamíferos, entre las que se encuentran el guazuncho, la nutria, el carpincho, el zorro y el lobito de río.

“Estamos empezando a tener los primeros contactos de las escuelas para realizar diferentes actividades. Y ya hemos sido convocado para que visitemos algunas instituciones educativas también”, dijo, y agregó: “Entre las acciones que llevamos adelante en nuestro trabajo con las escuelas, estamos haciendo una pequeña campaña de donación de árboles para algunas de ellas que tienen espacio y que quieren reforestar algunos sectores. Y también vamos a acercarnos nosotros a las escuelas e invitarlos a que vengan a buscar su arbolito, a compartir con los alumnos que nos visiten cómo es todo el proceso”.

Del vivero Benjamín Almada –nombre puesto en homenaje a un trabajador del parque ya fallecido– se encargan varios sectores y Urich comentó al respecto: “Estamos a cargo un poco todos. Lo hemos puesto dentro de las actividades educativas como un módulo, que depende en parte del área de Educación y Comunicación. Y también las demás áreas de trabajo nos están dando una mano importante para mantener activo el vivero para que tenga siempre arbolitos”.

En cuanto a lo que se produce, mencionó: “A los que mas apuntamos es a los prosopis, como el algarrobo blanco, el negro, el ñandubay; y a los espinillos, que siempre vienen bien para ir plantando, sobre todo en lugares en los que no hay nada, porque son muy buenas especies”.

“Después hacemos algo de talas, ceibos, y ahora empezamos a hacer zen de campo, que es un árbol más bien chico, más bien como un arbusto, como una alternativa para espacios más reducidos. Es una buena especie”, añadió.

La especialista en Biología también contó que ahora están incorporando dos tipos más de árboles que son de la zona: “Se trata de las dos especies de sesbania que tenemos acá en nuestra región, que una es con flor amarilla y otra con flor roja”, indicó.

“El principal objetivo es reforestar la zona, en la que se trabaja también con especies exóticas, por ejemplo para arbolado de los vecinos, de banquinas, o en los casos que las escuelas lo solicitan, vemos la opción de hacer algunas donaciones para destinarlas a una buena causa, para poder colaborar”, destacó.

Por último, recordó que el Parque está abierto todos los días para el público en general, de 9 a 19, y aclaró: “Lo que estamos haciendo es mantener la tranquera sin candado, como para que no haya una circulación tan abierta. Esto nos ha funcionando muy bien y creo que ha sido un factor fundamental con esto de la emergencia ígnea que hemos tenido no solo en la provincia, sino en el país”.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario