Campo
Lunes 12 de Marzo de 2018

A una década de la 125, la medida que dividió a la sociedad argentina

El conflicto de 128 días se originó por la modificación de las retenciones al agro y derivó en severas secuelas políticas

El 11 de marzo de 2008, durante el primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner, una resolución del entonces ministro de Economía, Martín Losteau, desató un conflicto sin precedentes y con un alto costo político para el kirchnerismo. Pasaron diez años de aquella medida, conocida como 125/08, que avanzaba sobre la rentabilidad de la cadena sojera con un esquema de retenciones móviles. La reacción de ese complejo entramado sintetizado como "el campo" no se hizo esperar y se tradujo en piquetes que tuvieron epicentro en las principales ciudades de Entre Ríos, pero que se replicaron en todo el país. Fueron 128 días en lo que se plantó la semilla para que germinara el actual oficialismo, que tuvo a su cara más visible en Alfredo De Ángeli, actual senador nacional por la coalición Cambiemos. "Antes de asumir Cristina, el expresidente Néstor Kirchner había pasado las retenciones del 27% al 35%. Fue la primera movilización que hicimos en el túnel subfluvial", recordó el coordinador de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo Bel. El dirigente, una de las caras visibles de la protesta, calificó a aquella primera medida "como una exageración", pero sin tomar dimensión de lo que vendría después. En el nuevo esquema, la soja sin industrializar iba a tener una retención que iba del 23,5% al 58,4%, según el valor internacional se ubicara en el rango de los 200 a 750 dólares la tonelada. En este punto, Bel aclaró que las retenciones móviles no eran solamente para la soja: "También establecía topes de precios al trigo, al maíz y al girasol. En el momento en que se estaban discutiendo en marzo eran del 45% para la soja".
El proyecto estatal alentó un proceso de fortalecimiento de las entidades agropecuarias, que se articularon en la Mesa de Enlace, y estructuradas en asambleas iban definiendo la modalidad de la protesta. En ese contexto, Entre Ríos adquirió un lugar protagónico en el concierto nacional, no solo por los focos de protesta, sino por la visibilización de dirigentes, que como De Ángeli, sentaron las bases de su carrera política.
Sobre este proceso, Bel remarcó que la fuerte movilización en Entre Ríos tiene su explicación en la presencia del gremio de Camioneros en las rutas, como una forma de contrarrestar los piquetes. "Moyano se instaló el 23 de marzo en Ceibas para desactivar los piquetes, que habían sido previos a Semana Santa de forma muy contundentes, en el túnel subfluvial, Rosario-Victoria y Ceibas. Ahí vienen los medios nacionales, que toman debida nota del conflicto. Después de conocerse la medida, en la provincia los autoconvocados. La primera medida se dio en la ruta Rosario-Buenos Aires, y cuando se retoma en Entre Ríos se elige para protestar la ruta 11 en la zona de Aldea Brasilera. En un acto del 2 de abril en Gualeguaychú se declaró una tregua, durante ese mes se dio tiempo para negociar, pero como no hubo acuerdo, se volvió a la protesta en mayo. El 14 de junio fue un día de quiebre por la detención de De Ángeli", repasó en comunicación con UNO.
El representante del campo sostuvo que al delegarse la discusión al Congreso "se levantaron los piquetes" y planteó que en la práctica la 125 "nunca se aplicó, porque hubo cuestiones muy difusas, y la resolución siempre estuvo parada durante ese tiempo".
"Después comenzó una guerra silenciosa con el gobierno nacional con una serie de medidas que fue adoptando el gobierno a través de la AFIP y a través de otros organismos, que hicieron que el sector la pasara muy mal", cuestionó.
Esas resoluciones que aumentaron el descontento fueron la prohibición de la exportación de carne, estuvo intervenido el mercado del trigo y del maíz. "Moreno tuvo todo el protagonismo durante los años que siguió en la gestión hasta que se fue. Hasta 2011 fueron años dificilísimos para el sector agropecuario. El sector sigue estando mal por una sequía estrepitosa. Tenemos precios internaciones que han bajando en el sector agrícola y dificultades por distintas razones. Pero el Gobierno está convocando a mesas de competitividad, se está tratando de reacomodar la actividad, pero la verdad está todavía mal", reflexionó.

Lock out patronal
Desde el kirchnerismo se planteaba la pelea por la 125 como un enfrentamiento con "sectores empresarios" y que los ruralistas estaban ejecutando un lock out patronal que generaba desabastecimiento, cortes de rutas y un clima de tensión. En ese marco discursivo se inscribió la lectura de aquel hecho político realizada por el exvicegobernador de la provincia, José Orlando Cáceres. "Más allá de las cuestiones técnicas y del debate que se dio, los entendidos en la materia dijeron que la resolución a la larga hubiera sido beneficiosa para el sector agropecuaria. En ese momento una cuestión de esa naturaleza se transformó en un grito político de los sectores empresariales del campo, de gran parte de la oposición y de los grandes medios de comunicación de Buenos Aires. Fue una acción política muy acompañada por la ciudadanía en general y en términos personales fue un lock out patronal, lo dije en ese momento siendo vicepresidente del partido. Como le habían hecho a Perón en el último gobierno peronista, que después se transformó en una lucha bien manejada. Porque en términos semánticos se dijo que de un lado estaba el campo y del otro lado estaba el kirchnerismo; de un lado estaban los empresarios agrarios, y del otro lado, estaba el peronismo. El empresariado rural fue acompañado por pequeños productores y ahora la están pasando realmente mal", argumentó el exdiputado provincial.
En declaraciones a UNO el dirigente peronista agregó: "Los grandes sectores de la clase media se vieron representados con esa expresión anticristinista. Más allá de que después sucedieron cosas: porque hubo elecciones al año siguiente y en la provincia perdimos por menos de un punto. Y después ocurrió la triste muerte de Néstor; y Cristina, tal vez por empatía o por lo que fuere, tuvo una adhesión para lograr la reelección en 2011".
La escalada de la protesta agraria y su alto impacto en distritos vertebrales de la provincia, admite varias lecturas para Cáceres.
En su interpretación "se dieron varios factores, porque la nuestra es una provincia rica en producción agropecuaria, y en segundo lugar, estaba Gualeguaychú que pese a que se cortaba el Túnel no se le daba la misma cobertura. Los medios nacionales estaban instalados en Gualeguaychú, que es casi como Buenos Aires, y en algún momento del conflicto se dieron las situaciones más violentas de quienes cortaban. Son los mismos que critican los cortes de calle; es el caso de De Ángeli. En ese momento había actitudes bastante pesadas, porque las rutas quedaban totalmente interrumpidas, las rastas de sembrar que son unos hierros con una punta de 15 centímetros y no se podía pasar. Llegó a haber desabastecimiento y situaciones de ambulancias que no podían pasar. Y a todo eso que criticaba De Ángeli ahora no se lo escucha más. Antes hablaba del federalismo y se enojaba con el látigo y billetera".


El campo durante la gestión de Macri

Siete años después de la 125, el ruralismo cosechó su segunda gran victoria. La alianza Cambiemos cumplió rápido sus promesas a un sector que representa uno de sus pilares electorales y al que visualiza como uno de los tractores de la economía argentina.
Así, en diciembre de 2015 el gobierno encabezado por Mauricio Macri decidió la baja a 0% de las retenciones para el maíz, el trigo, la carne y el sorgo y la reducción de 35% a 30% para la soja.
El combo desregulador se agrandó con el levantamiento del llamado cepo y la eliminación de plazos para la liquidación de divisas. Sin embargo, la escalada de los costos de producción y logística meten presión en sentido opuesto y erosionan la rentabilidad de los productores.
En función de esto, ¿Está mejor hoy el campo que en diciembre de 2015? Para el sociólogo Osvaldo Barsky, en el productor predomina "la sensación de no sentirse perseguido sino apoyado" y eso reorientó decisiones de inversión. "La expansión del maíz, el girasol, la venta maquinaria e insumos, son datos", detalló.

Comentarios