Tarifazo
Miércoles 24 de Octubre de 2018

A partir de enero, los servicios interurbanos podrían aumentar entre 40% y hasta 90%

La quita de subsidios y el retraso tarifario por inflación tendrá alto impacto en viajes provinciales de corta, media y larga distancia

La quita de subsidios por parte de la Nación al transporte interurbano, a partir de enero próximo, podría provocar que en los servicios provinciales las tarifas se incrementan hasta un 85% o 90% en el caso de los servicios de corta distancia, entre 40% y 60% en el caso de media distancia, y entre 30% y 40% para los viajes de larga distancia.
Según precisó un empresario y dirigente gremial del sector, el impacto genera un panorama incierto en el transporte interurbano provincial, que cada mes moviliza alrededor de un millón de personas por Entre Ríos.
La consulta de UNO surgió a propósito de las intensas negociaciones que se llevan adelante en las últimas horas entre el gobierno nacional, empresarios del transporte y representantes de los gobiernos provinciales, para acordar un Presupuesto Nacional 2019 donde quedará determinado que Nación no enviará más recursos o subsidios a las empresas del interior del país, aunque mantendrá –en absoluto trato discriminatorio– los aporte a los transportistas de la provincia de Buenos Aires y de Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Con una compleja y aún no clara ingeniería operativa, el gobierno nacional propone otorgar más recursos a las provincias, frente a la eliminación de distintos subsidios –incluye a los servicios de gas y energía eléctrica–. Y en las últimas horas anunció que habrá un fondo de 5.000 millones de pesos que de manera discrecional hará uso el Ministerio de Transporte de la Nación, para ayudar a capitales de provincia que no puedan afrontar los nuevos costos (ver recuadro Un fondo compensador de uso discrecional). La intendenta de Rosario Mónica Fein ya advirtió que ese fondo administrado por una cartera nacional "es el inicio de procesos de corrupción", frente a la situación que un ministro tenga discrecionalidad absoluta en la distribución de esos recursos.
Estas discusiones se han situado fundamentalmente sobre el transporte urbano, por lo sensible que representa en la vida cotidiana, su impacto en cada ciudad y por la cantidad de pasajeros que moviliza. Pero poco se ha hablado de los servicios provinciales, que prestan un servicio público que también tiene el fin social de conectar los pueblos, como antes hacían los ferrocarriles.
Según pudo conocer UNO, en los últimos días hubo reuniones de las empresas agrupadas en la Asociación Entrerriana de Transporte Automotor (AETA) y autoridades de las carteras de Transporte y Economía de la Provincia. No hubo aún respuestas o definiciones sobre qué acontecerá con el sector. "No sabemos qué transporte tendremos desde enero. Dos meses acá es un abismo, pero cualquier escenario es posible", apuntó el empresario.
Los servicios interurbanos provinciales reciben unos 180 millones de pesos en compensaciones por el gasoil, y también por pasajero transportado. Junto al transporte urbano –fundamentalmente de la capital provincial–, Nación hoy a Entre Ríos envía unos 900 millones de pesos.

Impacto
De acuerdo con la evaluación, el impacto en los costos operativos de cada empresa difiere según los kilómetros de cada recorrido. Los más afectados por el retiro de aportes son los servicios de corta distancia, aquellos que circulan en un anillo de alrededor de 50 kilómetros. Por ejemplo desde la capital provincial, abarca conexiones con localidades como Diamante, Crespo o Villa Urquiza: boletos de 50 pesos, deberían ajustarse entre 85% y 90% por la quita de esos aportes, y el retraso tarifario de este año. Pero son también aquellos otros que se prestan desde cualquier otra estación terminal del interior provincial.
Durante este año, el gobierno provincial –a través de la Dirección de Transporte– autorizó incrementos de cuadros tarifarios de 15% en mayo; y de 10% en septiembre. Por esa razón, arrastran un desfase con el proceso inflacionario registrado en lo que va del año.
En el caso de los servicios de media distancia –con recorridos entre 50 y 150 kilómetros–, la variación desde enero estaría en el orden del 40% al 60%. A modo de ejemplo, son aquellos viajes que por ejemplo une Paraná con Nogoyá, Hernandarias, Bovril o Santa Elena. Y finalmente, los subsidios tienen un menor impacto en aquellos recorridos dentro de la provincia que superan los 150 kilómetros, como las conexiones entre Paraná y Concordia, Gualeguaychú o Concepción del Uruguay.
En la provincia hay más de 20 empresas prestatarias de servicios, y ocupan entre 700 y 1.000 operarios.
Las definiciones en torno a la continuidad de subsidios para el sector interurbano pone en riesgo no solo la calidad del servicio, sino la sustentabilidad del sistema, que podría provocar reducción o precarización de servicios y achique de las plantas de personal de las empresas.
"Hay que ver qué impacto tendrá el aumento en los usuarios, y qué nivel de demanda habrá", planteó como interrogante el empresario.


Un fondo compensador de uso discrecional

El ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich expresó que en el proyecto de presupuesto oficial para 2019 se creará un fondo de asistencia para municipios con desequilibrios financieros destinado a subsidiar el transporte público de pasajeros. "Cada una de las ciudades o provincias, dependiendo de cómo se maneje el transporte en cada jurisdicción, tienen la potestad absoluta sobre el transporte. Deciden las concesiones, los recorridos de los colectivos, las características de las unidades y las tarifas", dijo ayer el funcionario.
La creación de un fondo compensatorio para eventuales desequilibrios ha sido objeto de críticas en las últimas horas, por el manejo discrecional que tendrá Dietrich sobre esos recursos, que estarían garantizados para ciudades como Córdoba, Tucumán y Santa Fe, donde existen enfrentamientos políticos entre intendentes y gobernadores.

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