UBER
Sábado 01 de Septiembre de 2018

A horas de operar en Mendoza, Uber levantó polvareda hasta en Paraná

Las empresas de viajes que funcionan con una aplicación darán sus primeros pasos legales en Argentina. Alarma en remiseros y taxistas

Mendoza será la primera provincia del país en donde las empresas para traslados como Uber comenzarán a operar de manera legal, y lo harán en cualquier momento, cuando esté reglamentada una legislación recientemente aprobada. Hubo marchas y fuertes reclamos de taxistas y remiseros; en esta se unieron. En Paraná el debate existe, está presente y se encendió la alarma entre los conductores de autos de alquiler.
Fue el último día de julio cuando se conoció que la llegada de Uber a Mendoza era un hecho luego de que la Cámara de Senadores le diera la sanción completa a una Ley de Movilidad aprobada con 24 votos a favor y 14 en contra. Ahora resta una reglamentación prometida para los primeros días de setiembre, pero este tipo de empresas ya cuentan con una provincia que les brindó un marco legal.
"Todo el país está mirando a Mendoza", dijo Mariano Otero, el CEO de Uber en una nota publicada por UNO de esa provincia y es cierto, al menos en Paraná, cualquier taxista o remisero al menos tiene una opinión al respecto y la mayoría de las veces fundadas.
Uber es una aplicación para celulares, un programa que permite viajar. De una manera muy simple se pide un auto y se paga con tarjeta de crédito y de débito, o según el país en efectivo o con otras opciones. Al momento está disponible en 500 ciudades de todo el mundo.
La aplicación usa la ubicación del celular para que el conductor sepa dónde encontrar al pasajero, quien recibe una foto del chofer ocasional y datos del vehículo. Hay opciones para viajes grupales, individuales y hasta con vehículos de lujo.
Pero en Mendoza también han llegado otras empresas, entre las que se destaca una que se llama Cabify. La aplicación de Uber tiene 100 millones de descargas, y la de Cabify 10, al menos es lo que se lee en el Play Store, pero esta última ha desplegado una fuerte publicidad en la provincia cuyana. Se presentan como garantes de "caprichos" para viajar y permiten que el pasajero pueda elegir un auto lujoso, conductores bien puntuados, agua gratis, acondicionador de aire en la temperatura deseada y hasta la propia selección de música.
Uber está disponible en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, al igual que Cabify y esta última opera también en Rosario, al menos así lo informan sus aplicaciones. Especialistas en este tipo de empresas internacionales sostienen que primero prestan sus servicios en una ciudad determinada y luego buscan avanzar en la legalidad, por eso el caso de Mendoza es tan resonante en el país, ya que la provincia de Buenos Aires la podría acompañar.
Desde Uber afirman que en Buenos Aires un chofer gana entre 12.000 y 15.000 pesos trabajando 20 horas semanales para ellos. La cantidad de personas anotadas crece con 300 futuros choferes diarios, se hicieron cursos de capacitaciones, aspiran a que por lo menos, de inicio, el 20% sean conductoras hasta alcanzar la paridad y se conoció esta semana que avanzan en la forma de tributar y en los seguros.

Al volante
Juan Carlos Eberlé es el dueño de una de las agencias de remises de la capital provincial y está al frente de la cámara paranaense que agrupa a unas 16 firmas. Conocedor del tema y preocupado por el avance de estas plataformas, dijo a UNO: "Cuando Uber venga a Paraná va a captar la actividad como en todos los lugares en donde fue. Es un monstruo con el que es muy difícil pelear y afectará a la economía local".
Agregó que las agencias deben cumplir con requisitos que permiten una habilitación y que a esas plataformas no se les exige nada. "Cualquier persona se puede anotar como conductor de Uber; nosotros tenemos dos verificaciones técnicas, debemos pagar AFIP, ATER, AFIM, creemos que no es equitativo ni legal", dijo.
También sostuvo que en las ciudades en donde avanzaron estas empresas se les puso fuertes oposiciones, pero al final se terminaron imponiendo.
"La esperanza que tenemos es que al ser Paraná una ciudad no tan grande quizás no los seduzca como plaza, pero sabemos también que son monstruos y no les importa nada", dijo Eberlé.
Eberlé contó que son cerca de 100 personas las que están registradas en Paraná como personal de base de las remiserías y con estas plataformas corren riesgo sus puestos laborales y opinó que para el usuario, lo que Uber puede brindar, ya está resuelto en la ciudad y dentro del marco legal de la Municipalidad.
La falta de legalidad, el desconocimiento de las capacidades del chofer con las acreditaciones necesarias o no conocer el tipo de vehículo que pasará a buscar al pasajero son también aspectos que Eberlé contó como parte de las características negativas de Uber. "Una empresa en Paraná da trabajo, es sustento de una actividad y genera economía dentro de la ciudad. Con estas otras empresas es distinto, son monopolios tremendos, multinacionales por simple ambición que trastocan la economía de la actividad en donde se han instalado", dijo, y agregó: "El de los remises es una actividad muy similar a la de los taxis, convivimos en una ciudad y tras 24 años de desarrollo hay espacio físico para los dos; quien necesite un taxi o un remís lo tiene, y hasta en determinadas urgencias los taxistas utilizan a los remises y los remiseros utilizan a los taxis. Es una competencia aceptable, pero lo de Uber no tiene razón de ser".
Juan Bastida y Sergio Kihn son dos taxistas de Paraná que el miércoles estaban a la espera de pasajeros en la parada que tienen en la Plaza 1° de Mayo. Sus opiniones, sobre Uber y estos sistemas fueron similares a las de Eberlé. Dijeron que no se encuadran en la ley, que no tiene exigencias como las libretas sanitarias, el carné profesional y ni siquiera el pasajero sabe si se cuenta con seguro para gente transportada. "Si hay un accidente ¿quién lo paga?", dijo Bastida, a lo que Kinhn agregó: "Te sacan aquello por lo que te rompiste el alma para tener".
Sin puerto para desembarcar
En la Municipalidad de Paraná también hay posturas sobre Uber y este tipo de servicios. Fue Ricardo Frank, secretario de Servicios Públicos quien dijo a UNO: "Acá no hubo ni hay antecedentes ni conocimiento de que pueda llegar a venir. De cualquier manera en Paraná, el servicio de taxis y remises está regulado por ordenanzas y son servicios semipúblicos".
"La postura del municipio es no habilitar nuevas empresas de remises y manejarse con las que están, como también atacar los servicios irregulares, es decir los servicios que se prestan sin registrar", agregó.
Por eso sostuvo que si Uber quiere desembarcar en Paraná tendrá que ajustarse a las ordenanzas y manejarse con las empresas de remises habilitadas y con los taxis que hay. "No hay intenciones del municipio de nuevas habilitaciones", sostuvo Frank.
También dijo que en Paraná no es tan fácil que una ley se reglamente de manera provincial cuando se trata de servicios que son exclusivos de la ciudad. "Como está hoy la situación no creo que sea posible Uber en Paraná. Con esta situación económica y social, todo el transporte de pasajeros tiene que estar perfectamente regulado y nuestras ordenanzas son más que suficientes. No creo que tengamos que sumar otro problema", remató.
Eberlé manifestó que al final de cuentas estas empresas poderosas se imponen en las ciudades, más allá de las oposiciones que recogen en el camino; para los taxistas Kihn y Bastida, al igual que el empresario, no se encuadran en la ley ni tienen las exigencias que ellos deben cumplir para brindar un servicio legal y seguro; para Frank, la Municipalidad no habilitará nuevos servicios con estas características. El tiempo dirá.

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