Transporte público
Lunes 04 de Junio de 2018

A cinco años, Nación sigue sin resolver los problemas del servicio entre Paraná y Santa Fe

Defensores del Pueblo de ambas ciudades, junto a estudiantes, se reunirán hoy con autoridades nacionales a cargo del control de la concesión

Durante la jornada de hoy, en una reunión pautada para las 16 en la sede del Ministerio de Transporte de la Nación, los defensores del Pueblo de Santa Fe Raúl Lamberto, y el adjunto de Paraná Pablo Donadío, acompañados por integrantes de la Federación de Estudiantes Universitarios, mantendrán una reunión con funcionarios de esa cartera y de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) para plantear formalmente los problemas en la prestación del servicio de transporte de pasajeros entre las ciudades de Paraná y Santa Fe, y evaluar alternativas de solución. Ambos organismos nacionales tienen la responsabilidad de controlar y fiscalizar el funcionamiento de la concesión.
El encuentro llega precedido por múltiples instancias de negociación y reclamos que fracasaron, mientras persisten y se agravan cada vez más las dificultades para unas 10.000 personas que a diario utilizan ese servicio para estudiar o cumplir con sus obligaciones laborales, fundamentalmente.

Entre las principales quejas sobresalen el incumplimiento de las frecuencias, la falta de refuerzos en horarios pico y el salteo de horarios en las paradas universitarias que dejan muchos usuarios a pie o llegando tarde.

Según estudios de los últimos años, alrededor de un 60% de los viajeros son estudiantes, mientras que el resto se corresponde con trabajadores en relación de dependencia, e independientes. Se estiman que en promedio se movilizan cada día hábil casi 8.000 pasajeros.
La concesión del servicio otorgada por Nación a las firmas Etacer y ERSA –que sustituyó a Fluviales– arrastra permisos desde la inauguración del túnel subfluvial, y en 1997 se firmó el primer contrato de concesión, con dos prórrogas en 2007 y el año pasado. Pese a los prolongados años de servicio, los graves problemas aparecieron en 2013, y desde entonces no pudieron ser superados.

El origen de los problemas
En abril de 2013, la CNRT informó y obligó a que el servicio se preste con pasajeros sentados. A partir de allí, las empresas aumentaron sus frecuencias, pero nunca pudieron satisfacer la demanda, hasta hoy. Según informaciones oficiales de las empresas, pasaron de unas 70 frecuencias entre ambas firmas, a casi 220 hoy.
A cinco años de esa decisión, todavía persisten las largas esperas por poder subir a un micro.
"Lo que nosotros vamos a plantear –dijo ayer a UNO el defensor adjunto de Paraná Pablo Donadío– es esencialmente lo que se ve, que es la poca cantidad de unidades. Y cuántos coches deberían agregarse para mejorar, lo tendrá que resolver Nación, que es la responsable del servicio. Desde las Defensorías nos hacemos eco de los reclamos de los ciudadanos", indicó, y sobre ello sostuvo: "Lo cierto y observable es que los usuarios hacen filas de hasta 200 o 300 metros, según los horarios, para poder tomar un colectivo. Y esperas de dos horas o dos horas y media.
"Muchos están de pie esperando que pase un coche, fundamentalmente en las paradas intermedias dentro de las ciudades. Eso ya hoy no es admisible porque ha aumentado la cantidad de pasajeros, porque más estudiantes que ingresan a la universidad y muchos trabajadores en los dos sentidos requieren este transporte. El Estado tiene una responsabilidad, el Ministerio tiene que dar una respuesta y las empresas deberán invertir para colocar más coches. Si eso no es posible por parte de las empresas, Nación debería ver qué otro tipo de servicio u otra compañía se podría presentar, incorporando una tercera firma en este sistema", expuso Donadío.
Por su parte, el presidente de la Federación Universitaria del Litoral (FUL) Guillermo Ferrero –que también asistirá al encuentro–, adelantó a UNO acerca del encuentro de hoy: "Nosotros vamos a buscar específicamente que autoricen más coches a las empresas, para que puedan realizar más viajes. Y también lograr que autoricen a Etacer, a realizar el recorrido del servicio rondín –para las ciudades o polos universitarios–, ya que hasta ahora solo lo puede hacer ERSA. Creemos que esto permitiría descomprimir un poco la situación en las terminales".
Asimismo, indicó que le pedirán al ministro Dietrich que asuma el compromiso de generar un descuento de tarifa para los estudiantes.
A esta situación se suma también un dato no menor, que desnuda mayor desconsideración al problema de los reclamos: si en cuatro años la cartera de Transporte de la Nación o la CNRT no pudieron dar solución a estos problemas que aquejan a miles de usuarios a diario, el desinterés en el control de los servicios de transporte de pasajeros quedó expuesto con el cierre en el mes de abril de la oficina que la CNRT tenía en Paraná.

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