Sábado 29 de Febrero de 2020
Dos hechos centrales ocurridos en los últimos meses han motivado nuevamente la preocupación por el estado del río Uruguay y todo el ecosistema que vive en las márgenes. A los serios problemas de contaminación que históricamente viene acarreando el río, se sumaron los resultados negativos de un muestreo del estado del agua realizado por la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU). Y a todo esto se agregó la polémica suscitada en torno a las modificaciones impulsadas por la misma CARU al digesto que regula los parámetros permitidos de contaminación en el río.
El conjunto de situaciones generó malestar en diversos sectores de la sociedad, sobre todo en las organizaciones ambientalistas, que este viernes se congregaron en Concepción del Uruguay de forma simultánea con algunas otras ciudades de la República Oriental del Uruguay.
En La Histórica la movilización se convocó bajo el lema “Salvemos al río Uruguay”, en la plaza Francisco Ramírez. Desde las 19 la convocatoria comenzó a tomar forma y finalmente hubo una concentración de manifestantes que esgrimieron los registros de contaminación y el estado del río como bandera de alerta a la población.
“No se trata solo del agua de las playas: se trata del agua que bebemos” argumentaban desde la convocatoria que se realizó desde “Los vecinos por los humedales del río Uruguay”, “Asamblea Pachamama Uruguay”, y los “Vecinos Autoconvocados CdelU”.
El eje de la protesta se centró en la exigencia de la derogación del Digesto 2019 de la CARU que subió muchos de los valores que restringen el vertido de material contaminante al cauce del río.
Dicho digesto fue firmado el 5 de diciembre de 2019, a cinco días de la finalización del mandato del expresidente Mauricio Macri, y de la función del representante de la Delegación Argentina en CARU, el uruguayense Mauro Vazon. Esta circunstancia puntual agrega un componente político al debate ya que la aprobación de una autorización tan relevante para la vida del río Uruguay y la región, afirman debería haber sido debatida y exhibida previamente antes de proceder a una firma a horas de abandonar el gobierno.
A favor y en contra
En las últimas horas, y ante el avance de esta nueva polémica en torno al río que comparten Argentina y Uruguay, muchas han sido las voces que se han manifestado al respecto.
Jorge Satto, uruguayense y delegado argentino en CARU hasta hace solo algunos meses, y actual diputado provincial por Cambiemos, señaló hace algunos días que los nuevos valores del digesto “mejoraron todos los parámetros…”, y que “no es la CARU la que contamina, hay una deformación de la información que ha generado incluso confusión en nuestros propios militantes”, remarcó y señaló que los principales contaminantes del río son los efluentes de cada localidad situada a la vera del río.
Para Hernán Orduna, quien fuera presidente de la delegación argentina en CARU entre 2006 y 2015, esta modificación “es una barbaridad” y señaló, entre otros puntos, las modificaciones hechas a los valores del plomo permitido en el río, que pasó de ser 0,007 miligramo por litro de agua, a 0,3 miligramo por litro de agua. “Son 42,85 veces más las que se pasaron a permitir ahora”, señaló.
Según remarca el mismo Orduna, el cromo, pasó de 0,01 miligramo por litro de agua a 1. “Eso quiere decir que ha disminuido en 100 veces la exigencia”.
Estado actual
Dentro de las modificaciones realizadas en el nuevo digesto, la demanda bioquímica de oxígeno pasó de 5 miligramo por litro a 250. “Todo esto es como decirle a una industria: Bueno ahora podés contaminar más”.
En base al último relevamiento realizado, desde CARU sostienen que “un total de 13 parámetros de calidad de agua medidos han presentado valores de concentración superiores a los límites establecidos en el Digesto de CARU. Algunos de ellos con escasas ocasiones en las que esto ha sucedido (menos del 3% de las muestras con incumplimiento), como ser SAAM, Plomo, Manganeso y Clordano, y sin que se detectaran diferencias significativas entre los sitios o meses de muestreo”.
Ese mismo informe realizado durante los últimos seis meses del año pasado, confirma que los parámetros que sistemáticamente exceden los niveles del Digesto de CARU que estaba vigente hasta el 5 de diciembre pasado, son Hierro, Aceites y grasas y Sustancias fenólicas totales. “El Hierro incumple en el 100% de los casos (en el total de 168 análisis), con valores de concentración significativamente mayores en la entrada del tramo compartido y en Punta Las Rosas margen derecha que los detectados en los restantes sectores de las zonas centro y sur”, señalan.
Efluentes cloacales
Dentro de las exigencias que las distintas organizaciones ambientalistas están pidiendo en este nuevo capítulo de reclamo por el río Uruguay, también están la concreción de plantas de tratamientos cloacales para todas las localidades ubicadas a la vera del río Uruguay, ya que la mayoría de ellas hoy vierten sus residuos al río.
Según el informe de la propia CARU dado a conocer hace pocas semanas, “los parámetros microbiológicos Enterococos, Coliformes fecales y Escherichia coli incumplen en la entrada al tramo compartido y en todo el tramo medio desde Puerto Yeruá hasta Punta Las Rosas, habiendo registrado valores de concentración significativamente mayores en el tramo desde Puerto Yeruá hasta Casablanca que en el resto del río para Coliformes y Enterococos”.
El mismo informe remarca que “no obstante, no se han detectado diferencias significativas entre los distintos meses monitoreados, a excepción de la concentración de Enterococos que resultó significativamente menor en noviembre que en el resto del período, quizás asociado a que ese mes fue el que registró mayor caudal circulante y consecuentemente mayor capacidad de dilución de las descargas de líquidos cloacales que pudieran estar originando tal comportamiento”.