La inverosímil campaña electoral de San Benito
Extremo. Un allanamiento por drogas se convirtió en uno de los temas más comentados de la localidad, donde la campaña transita por andariveles impensados, entre acusaciones falsas y extrañas defensas

Martes 29 de Septiembre de 2015

Carlos Matteoda / De la Redacción de UNO
cmatteoda@uno.com.ar


La política no da para sustos en San Benito. A las extrañas noticias que suelen originarse en ese territorio, se sumó este fin de semana un hecho policial con repercusiones políticas. Tal como publicaron varios medios, en el marco de un operativo antidrogas, la Policía Federal allanó un domicilio en calle Santa Fe, donde además de secuestrar marihuana, cocaína, dinero y un automóvil, detuvo a una persona de apellido Romero que sería hijo del exintendente de la localidad Aníbal Justo González. Si bien no lleva su apellido, la relación es la misma que la que tienen con su padre los otros hijos del exintendente. La situación es de conocimiento público en la localidad.

El hecho tuvo inmediata repercusión en la zona, ya que era una situación bastante conocida la vinculación de Romero con este tipo de ilícitos, conocimiento del que tampoco escaparía su padre.

Si bien es cierto que los padres no son responsables por el accionar penal de sus hijos mayores de edad, el caso resulta llamativo porque González -utilizando el blog San Benito Ahora- se encargó de instalar la hipótesis de un homicidio ocurrido en una fiesta narco para “explicar” el asesinato de Priscila Hartman, intentando de ese modo involucrar al actual intendente de la localidad y obtener un rédito político cuando todavía era candidato a intendente de su pueblo, antes de las elecciones primarias del 9 de agosto.  

Si bien ya se ha escrito sobre el tema (, el 6 de setiembre, puede leerse en www.unoentrerios.com.ar) vale señalar que la actitud de González de buscar un rédito político atribuyendo el homicidio a otras personas que ni siquiera estaban mencionadas en la causa, resultó desmentido por la investigación judicial. En ese momento el autor de esta nota opinó que del mismo modo que la Justicia convocó como testigos a personas que habían publicado alguna versión en Facebook, debiera haber convocado al exintendente y periodista para que explicara sus escritos. Sin embargo no lo hizo. 

Tampoco pasó inadvertido que en agosto de 2014, cuando la Policía de Entre Ríos llevó adelante operativos y secuestros de drogas en Nogoyá y en San Benito, González sostuvo que existía relación entre los narcos y el oficialismo de San Benito, pese a que extraoficialmente había trascendido que uno de los investigados era la persona detenida durante el fin de semana. 

Otro dolor de cabeza

Más allá de lo delictual, y de las actuaciones judiciales, como se dijo, el hecho tiene repercusión política.

Aníbal Nibita González, tras haber sido derrotado en la interna del massismo sanbenitense por el candidato Ezequiel Donda, se sumó al equipo de campaña del ganador de las primarias; mientras que su hijo Marcelo Manzanita González, se integró a la lista de candidatos a concejales que acompañan a Donda. 

Ambivalente, Donda de a ratos lo reconoce, sobretodo cuando explica por qué cree que va a ganar la elección de octubre; y a veces lo niega, cuando teme que la reputación de su aliado lo perjudique. Según Nibita González, él no es un aliado más, sino su jefe de campaña, rango que le corresponde en función de su condición de exintendente.

Claro, para Donda no es fácil sostener a González a su lado. Donda es efectivo de la Dirección de Toxicología de la Policía de Entre Ríos.

No le resultó sencillo sostener su cercanía con Nibita cuando este afirmaba en su blog que la Policía provincial le plantó pruebas a Facundo Bressan para imputarlo de un homicidio que no cometió (finalmente la  Justicia lo halló culpable); y tampoco es sencillo estar ahora con González, que tiene narcos en la familia.  

Lo inverosímil, al extremo

La conducta de González, de difamar constantemente en pos de un objetivo político cada vez más esquivo, como es volver a ser intendente, de por sí resulta difícil de creer. Pero lo inverosímil llega a extremos en esa localidad.

El 16 de setiembre UNO publicó sobre una situación política insólita que ocurría en San Benito. Durante un reportaje televisivo Donda  había admitido que tiene un acuerdo electoral para el 25 de octubre con Eduardo Massei, quien participó en las PASO del Frente Para la Victoria  y fue derrotado por el actual intendente Ángel Vázquez (hijo). 

El caso era llamativo, y lo sigue siendo, porque Massei también admitió el acuerdo y convocó a quienes lo apoyaron en las primarias, a no votar  por el candidato ganador del FPV, sino por Donda. Por su parte, Donda se mostró dispuesto a recibir votos para su postulación a intendente aceptando que se corte a los candidatos a gobernador Adrián Fuertes, y a presidente Sergio Massa. 

Si bien es posible que  exista algún otro acuerdo similar de ese tipo en la provincia, nadie había llegado al extremo de blanquearlo en los medios de comunicación. Justamente la aceptación de competir en las primarias por un cargo impone acompañar, o cuanto menos no obstaculizar a quien gane la interna.

Tras la publicación de este diario, Nibita González sostuvo que se trataba de una campaña sucia contra su candidato, cuando en realidad se había publicado un solo artículo y luego que Donda y Massei hicieran público su acuerdo por iniciativa propia. Es más, Donda lo expuso para explicar cómo sumando sus 1.628 votos, más los 652 de González y los 524 de Massei  podía superar los 2.662 que  Vázquez tuvo en las primarias.   

Apenas González -dando cátedra de ética periodística- habló de la supuesta campaña sucia en contra de Donda; el candidato massista tomó el concepto  y también sostuvo que era víctima de ataques interesados del periodismo... si González no es el jefe de campaña de Donda, se le parece bastante.

Con amigos así...

Pero lo más extraño termina resultando la defensa que hace Nibita  González de Donda. El exintendente sostiene que está en condiciones de develar cuáles son los próximos ataques que sufrirá su pupilo y -tal vez siendo víctima de su afán por la primicia- se convierte en el primero que lo acusa de hechos graves. 

Por ejemplo, González señala que el oficialismo sanbenitense acusará a Donda de ser parte de un holding carancho. Donda es abogado, además de policía, y en esa condición puede  ejercer su profesión. Pero González, su aliado, toma un rumor -posiblemente infundado- que le adjudicaría al hombre de derecho tener aceitados contactos con sus colegas uniformados para obtener datos sobre accidentes de tránsito en los cuales luego representa a las víctimas, buscando suculentos resarcimientos y honorarios, tal como describió en su momento la exitosa película  Carancho, protagonizada por Ricardo Darín y dirigida por Pablo Trapero.

Lo más probable es que Donda no tenga nada que ver con eso; pero la pregunta que queda flotando es si González es o se hace. Porque finalmente termina tirándole tierra a su candidato, con un argumento que hasta ahora no se había escuchado en boca de los oficialistas. Quienes conocen a González sostienen que, en el fondo, no tolera que sea Donda y no él quien pueda derrotar al vazquizmo sanbenitense. Se trata de una afirmación subjetiva que escapa a las consideraciones periodísticas; pero debe concederse en todo caso, que la conducta del exintendente resulta muy llamativa. De todos modos, puede ser que González se haya “comido el amague” y sobreestime al oficialismo de San Benito cuando piensa con qué pueden atacarlo. Hasta  ahora, el vazquizmo suele ser repetitivo y recordar aquel escandaloso viaje a Europa del exintendente cuando, en busca de supuestas inversiones, prolongó inexplicablemente su estadía en el viejo continente,  pese incluso a que algunos miembros de la comitiva se volvieron  antes del viaje, en desacuerdo con lo prolongado de la búsqueda de inversiones.  Suele escucharse decir al diputado Ángel Vázquez (padre del  intendente) que el municipio aún está pagando aquella deuda, dado que el juicio que le hizo el Banco de Entre Ríos a la municipalidad por  deudas de aquella gestión se efectivizó muchos años después, luego de varias idas y vueltas. Por eso, sostiene el vazquizmo que este  año se pagará la última cuota.

Insólito

Tan insólito como incidente de l que Donda le adjudicó al oficialismo con la intención hacer quedar como ignorantes a los massistas. En ese caso, Donda parecía tener razón, pero lo grave de los pasacalles no eran los errores ortográficos ni las patitas de felino a modo de firma, sino la inscripción “Donda intendente. González conducción”, que fue lo que el massista no desmintió.