Jueves 16 de Mayo de 2013
José Luis Ballesteros/ Ovación
jballesteros@unoentrerios.com.ar
Contra todas las dificultades, Estudiantes Concordia inscribió su nombre en lo más alto del Torneo Nacional de Ascenso, con una digna campaña que se coronó el martes por la noche con el ansiado ascenso a la Liga Nacional.
Ante una heroica actuación, enmudeció al Gigante Rojinegro de Corrientes tras vencer a San Martín por 78 a 77, para decretar la serie 3 a 2 a favor del equipo concordiense. Los dirigidos por Hernán Laginestra cortaron ni más, ni menos que un invicto de local por parte del Rojinegro de 20 partidos sin conocer la derrota.
Para esta temporada Estudiantes se preparó con un presupuesto similar al del torneo 2012-2013 y hasta el técnico Laginestra se acomodó a los números del Verde. Desde la dirigencia se le planteó que su contrato sería el mismo de la anterior temporada y aceptó. Después hubo que empezar a armar el equipo y allí apareció la sapiencia del técnico que logró contar con un plantel competitivo, ante los grandes presupuestos, como talentos que cuentan San Martín y el mismo Quilmes de Mar del Plata.
De menor a mayor se puede mencionar el torneo del Verde, que a lo largo del certamen fue en pleno ascenso. “Las defensas ganan campeonatos”, es la frase de destacados entrenadores y en base a ellos, se aferró Laginestra para lograr en Estudiantes un equipo que obtuvo los mejores promedios en ese aspecto.
Después de un arranque apático ante Echagüe en los octavos de final, cuando el Negro estuvo a punto de robarle el primer partido de la serie en Concordia, el Verde comenzó a crecer en el volumen de juego y tras eliminar a Ciclista de Junín en Cuartos, se comenzó a ver la mejor versión de Estudiantes en el torneo.
Llegaron los choques ante Quilmes, robándole un partido en La Feliz y sellando su pase a la final en Concordia, con Eduardo Gamboa y Lee Roberts en su esplendor. También era importante lo de Sebastián Orresta, que con apenas 19 años, se mostraba imprescindible en varias ocasiones de juego.
Leonardo Peralta tenía su mejor paso en lo basquetbolístico, la experiencia de Matías Fioretti le daba esa pausa al equipo, el juego inteligente de Pablo Moya se convertía en sensacional, los tiros de tres como el juego interno de Alejo Montes causaban fisuras en las defensas rivales, sumado a los aportes desde el banco de Pablo Osores y Joaquín Giordana.
Durante los cinco partidos finales ante San Martín, que llegaba con apenas tres derrotas en todo el torneo (ante Estudiantes, Echagüe y Huracán de Trelew en Semis), se sabía que había que jugarlo siempre al límite. Así lo fue y a lo largo de la serie, Estudiantes fue superior en gran parte porque prevalecía el juego y la marca colectiva, ante los talentos individuales de San Martín. En el medio de la serie (en el juego tres) se debió lamentar la pérdida del Mono Fioretti producto de una lesión en el hombro derecho, pero no fue impedimento, sino que potenció al grupo.
Independiente de esa lesión, dado una circunstancia de partido, es para resaltar el trabajo de los preparadores físicos encabezado por el Rolo Dacunda, ya que a lo largo del torneo y en los momentos cruciales, los físicos aguantaron las exigencias y no hubo que lamentar daños musculares de consideración.
Así Estudiantes cierra una brillante campaña, reviviendo lo sucedido hace 24 años, cuando el Verde llegó a la elite del básquet argentino y a partir del próximo setiembre recibirá en su estadio a los exponentes más importantes del país. Hay motivos para festejar e ilusionarse con quedarse por mucho tiempo en lo más alto del básquet.
Clausuraron la cancha
Tras los incidentes del quinto juego, la AdC resolvió clausurar el estadio de San Martín de Corrientes para lo que resta de su participación en el TNA. De esta manera, el equipo correntino será local en Buenos Aires, más precisamente en el estadio Luis Conde (La Bombonerita) de Boca Juniors, donde jugará los dos primeros encuentros y el posible quinto punto de la serie Repechaje ante Quilmes de Mar del Plata.
Regatas, el campeón
Regatas Corrientes cerró anoche la final de la Liga Nacional con un 4-0, luego de vencer a Lanús en calidad de visitante por 69 a 65. El equipo que dirige Nicolás Casalanguida fue superior durante toda la serie y terminó celebrando en el estadio del Granate. En el cuarto juego, el entrerriano Paolo Quinteros sumó 8 puntos, mientras que los goleadores del flamante campeón fueron Javier Martínez y Federico Kammerichs (ambos con 15).
Por siempre Jou Torres
Lo que todo era festejo para el pueblo Verde, se empañó con la tragedia que enlutó el ascenso de Estudiantes con el fallecimiento de José Luis Torres, presidente hasta hace un mes del club, producto de un accidente cardíaco. En medio de los festejos en plaza 25 de Mayo, Jou se sintió mal, se desplomó y pocos minutos después falleció en el hospital Felipe Heras, pese a todas las maniobras de resucitación.
Jou, de 44 años de edad y padre de tres hijos, era muy conocido por su gran amor por esta institución, desde muy chico se lo veía jugando en las categorías juveniles y como él decía: “Estoy en el club desde que la cancha de básquet era de cemento y no tenía techo”. También dirigió categorías infantiles y juveniles. “Después de todo lo que viví en el club, ver el Gigante Verde, como en estos últimos partidos, realmente me llena de emoción”, manifestaba. Sus restos fueron inhumados en la tarde de ayer. Un dolor y pérdida irreparable en el deporte de Concordia.
El plantel llegó bajo una sentida emoción
Pasadas las 15.30 arribó a Concordia la delegación con los héroes que volvieron de una verdadera batalla, en todos los sentidos, en Corrientes. Con sensaciones encontradas por la irreparable pérdida de Jou Torres, jugadores y un numeroso grupo de hinchas festejaron y saltaron en las afueras del club Estudiantes.
Posteriormente llegó el clásico corte de redes de los aros, que el martes no se pudo efectuar en Corrientes y muchos de los simpatizantes se llevaron un recuerdo de un hecho histórico para la ciudad. “Muy lindo todo lo que nos está pasando, salvo lo que sucedió con el Jou, son sentimientos opuestos. Fue mi primer ascenso”, comentó el cordobés Pablo Moya a Ovación.
El Mono Fioretti con su brazo derecho inmovilizado se quedó afuera del juego, pero lo vivió a su manera. “Sabíamos que íbamos a la guerra, la batalla final. Todavía no caí en lo que logramos, pero sin dudas que hicimos historia. Pese a estar afuera, la adrenalina estuvo al 100% con muchos nervios, quería entrar a la cancha”, manifestó.
El correntino Alejo Montes jugó un partido especial, ya que cuenta con un pasado en Regatas. “Es algo raro con la noticia mala que recibimos allá. Estábamos convencidos de lo que hacíamos, le encontramos la vuelta a San Martín en casa y nos mentalizamos en ganar este último partido”, expresó y por último Sebastián Orresta con apenas 19 años y un gran futuro en el básquet indicó que “no daban mucho por nosotros, pero creíamos que podíamos lograrlo, por todo el año de trabajo que tuvimos”.