Miércoles 23 de Enero de 2013
Volver al monte y conocer sus bondades es una tendencia que, en Paraná, crece año tras año cada vez con más fuerza.
Por lo pronto, el que quiere experimentar una tarde diferente tiene la posibilidad el domingo en la granja agroecológica La Porota de La Picada, que se encuentra a unos 30 minutos del centro de la capital provincial, a la vera de la ruta 12.
En el encuentro, que se pautó para las 16.30, Diego Heinze y Alfredo Berduc serán los que mostrarán los senderos y contarán las historias de unas 35 especies. El recorrido se realizará entre caminos que se fueron marcando, en los que mostrarán plantas, arbustos y árboles que pueden ser comestibles, medicinales o tiene algún uso especial. Por ejemplo: el líquido de la planta Santa Lucía se puede utilizar como un colirio natural, o con la chaucha del algarrobo bien molida se hace una harina para el consumo humano con propiedades nutricionales y terapéuticas.
Algunas de las flores que se encuentran en el monte sirven también para mezclarlas en la máquina de humo de los apicultores y combatir los parásitos que afectan a las abejas.
Plan
La idea de los organizadores es que, además, los que lleguen hasta la granja y se internen en los caminos del monte también compartan sus conocimientos.
Diego Heinze explicó a UNO que el taller se organizó para abrir el juego y alentar la idea de que “la gente que nos visite cuente sus historias y comparta lo que sabe sobre las plantas y los árboles”.
En todo Entre Ríos los conocimientos sobre los efectos medicinales de las plantas se comparten de generación en generación. Por eso el taller busca seguir con estas tradiciones, para lograr que la gente se acerque aún más a lo natural.
“Sabemos que siempre se utilizó la corteza del chañar como expectorante y para mejorar los estados del asma”, recordó Heinze, entre tantos de los usos que se les puede dar a los árboles que crecen en la zona y que forman parte de las tradiciones familiares.
Entre los más importantes aparece el algarrobo, que se califica como “fundamental” porque permite el crecimiento de determinadas enredaderas que cobijan a mamíferos, menores y mayores.
Una decisión
Los habitantes de La Picada y las personas que los visitan saben que en algún momento deberán decidir su estilo de vida y las condiciones en las que planean llevarlo adelante.
Si bien en algunas granjas y casas de campo se intenta llevar un estilo mas amigable con el ambiente, los agronegocios ya llegaron a algunas quintas en las que se realiza el cultivo extensivo. Además, en algún momento se habló de fomentar un parque industrial en la zona, y lo que más los preocupó fue la versión de que se podía instalar el basural en donde se depositarían los desechos de Paraná, Colonia Avellaneda y San Benito. Con todos estos proyectos saben que una de las mejores maneras de cuidar lo que tienen es mostrando y compartiendo las bellezas naturales de la zona.
Música y fogón
Luego del recorrido por los senderos del monte está previsto que Marino Frezetti, Juan Martín Caraballo y Melisa Budini interpreten su música litoraleña en un fogón que será animado por las empanadas que tendrán una mezcla de yuyo rojo y la planta lengua de vaca que cocinarán en el horno de barro. También habrá una cantina que tendrá algunas bebidas frescas. Prometen cervezas heladas.
La actividad es gratuita, aunque se agradecerá cualquier tipo de colaboración. La idea es que los que decidan participar confirmen su presencia a laporotagranja@gmail.com por una cuestión organizativa. Piden que los que participarán de la caminata lleven ropa liviana para caminar en el monte, repelente, gorros o sombreros.
Para llegar
Los que van en sus propios vehículos pasan la estación de trenes de La Picada por la ruta 12, e ingresan en la primera calle de tierra a la izquierda unos 60 metros.
En la terminal de Paraná hay que preguntar por los colectivos que pasan por La Picada.