La demanda de peloteros hizo crecer y expandir el negocio
Si bien la oferta de inflables proliferó, se alquilan con 20 días de anticipación. Para algunos es un ingreso extra, para otros su principal trabajo. El turno promedio es de 100 pesos las tres horas.

Viernes 12 de Octubre de 2012

Las opciones para alquilar un pelotero en Paraná crecen todos los días. La demanda es sostenida, sobre todo los fines de semana, y mantiene el negocio en pleno movimiento. En pocos años la forma tradicional de festejar los cumpleaños cambió junto a los salones para fiestas con sus innovaciones y la posibilidad de acceder, más barato, a uno de estos inflables.
 

En total en Paraná hay alrededor de 130 lugares disponibles. Con respecto al número de peloteros en oferta para alquiler, la cantidad crece en forma considerable. Para acceder a uno de ellos se debe contar con 20 o 30 días de anticipación. El servicio siempre incluye el traslado a la casa o al lugar solicitado.
 

Los precios también varían. Un salón con juegos para 25 niños puede llegar a costar desde los 600 pesos hasta alcanzar 1.500. Este último incluye exclusividad y comida para los mayores.
 

Por su parte, el alquiler de un solo pelotero o inflable sale 100 pesos, en promedio, las tres horas.
 

También hay más caros: son paquetes que llegan a 230 pesos por turno. La diferencia es la forma y el tamaño que tienen junto a los agregados: pueden ser camas elásticas, metegoles, mesas de ping pong, pata-pata, andadores, bolas saltarinas, pequeños arcos de fútbol y hasta luces de colores.

Una salida laboral
Juan Manuel Díaz empezó hace solo un mes y medio. Un familiar ya trabajaba en el rubro y eso lo terminó de decidir. “Me quedé sin trabajo. Entonces invertí la plata que tenía y de a poco la recupero”, señaló.
 

Cada fin de semana tiene entre dos y tres cumpleaños y su principal publicidad son los clasificados.
 

“Tengo un pelotero que en el frente y bien grande está el ‘Sapo Pepe’. Todos piden ese”, dijo Díaz.
 

También destacó que encontró facilidades a la hora de comprar el equipo y las herramientas. “Se puede pagar en cuotas y te hacen un recargo, pero puedo trabajar”. Los inflables van desde los 5.000 pesos has hasta los 8.000 los más baratos.
 

Laura Bermúdez en sus comienzos tuvo una historia similar. Hace 11 años que desarrolla la actividad como único trabajo. Comenzó cuando su marido quedó desocupado, entonces compraron dos inflables y salieron a ofrecerlo. En estos años ya renovaron alrededor de 13 veces el equipo.
 

“Cuando los solicitan les paso las medidas y así la gente se da una idea. Todo depende de la edad de los chicos”, dijo Bermúdez.
 

Todas las historias son similares. Algunos cuentan que los trabajan con sus hijos para que tengan un ingreso, otros para poder llegar a fin de mes.
 

Lo cierto es que el negocio de alquilar peloteros crece en forma constante y la demanda, con algunos altibajos, se sostiene en el tiempo.

Una fuente de ingresos
“El pelotero no es mi fuente de ingresos. Lo hice para mis hijos, para que tengan un trabajo y lo valoren”, dijo una vecina de la ciudad que pidió que no se la nombre, y agregó: “Ha aumentado la cantidad de gente que lo hace y muchos por falta de trabajo, eso generó que hayan mermado un poco los alquileres”.
 

Comentó que la actividad comienza los viernes, pero el fuerte es sábado y domingo. “Ahora por ejemplo tenemos ocupados hasta fines de noviembre”.
 

Otro paranaense comentó que cuando se jubiló comenzó con el trabajo para tener un ingreso extra. Hoy lo trabajan sus hijas. “Como mis hijas están sin trabajo, el pelotero ayuda en sus casas”, señaló.

Mucha variedad en un solo rubro
El alquiler cuesta 100 pesos en promedio. Si bien hay un poco más baratos, los más caros llegan a los 230 pesos.

Ahora se ofrece en alquiler variedades desde mesas de ping pong y arcos para los más grandes, hasta saltarines y pata-pata.

En Paraná hay 130 salones para realizar fiestas de cumpleaños con peloteros e inflables.

5.000 pesos es el valor de un inflable de los más baratos.

Tres horas es el tiempo que dura cada uno de los turnos.

500 pesos es el servicio más caro que se ofrece en la ciudad de Paraná. Es exclusivo, incluye la comida para los mayores y cuenta con lo último en innovación.

La innovación permanente es una de las claves de los salones
La innovación es una de las características principales que permiten el crecimiento de los salones de cumpleaños para los niños. En la ciudad de Paraná el servicio cuenta con numerosas aristas.
 

Entre ellos hay toboganes de diferentes tamaños, incluso en piletas para el verano, varias camas elásticas, peloteros e inflables diferentes, zonas de bailes, videojuegos, entre otros.
 

Para poder acceder a un turno se debe llamar con un mes de anticipación y los juegos a los que se accede dependen de la edad.
 

La mayoría de esos cumpleaños tienen un valor que parte de los 600 pesos para 25 niños. Si hay más se paga un extra por cada uno que se incorpora.
 

También hay algunos lugares que buscan a los chicos a las salidas de las escuelas y los llevan directamente. Todo es parte de un mismo servicio.

Competencia
María Luisa Baccega es una de las titulares de uno de los salones más grandes y con siete años de trabajo, ubicado en una esquina de avenida Ramírez.
 

“Ahora tenemos mucha competencia. Cuando se arrancó era el único. Hoy me estoy dedicando más a la atención que se da a la familia y a la animación del cumpleaños. Tengo que estar siempre en el negocio con la gente para que funcione”.
 

Cuenta que por cada fiesta necesita de tres personas en forma permanente. Eso lo aprendió con el tiempo: una animadora, una que los vigile y los cuide en el pelotero y una cocinera para la preparación de la comida.
 

La demanda en este caso es un poco más relativa. “Estoy vendiendo hoy para algunos días de enero y con el agua del fin de semana tuve que acomodar los horarios por cumpleaños a última hora”.
 

En definitiva, el negocio creció en los últimos años y permitió el desarrollo de salones de gran magnitud y servicios.