La Cruzada del Espíritu Santo del padre Ignacio tendrá una sede en Paraná
Será este año, en una parroquia o un centro religioso. Ayer “el cura de los milagros” dejó entrever un posible traslado, pero por el revuelo causado, luego aclaró que “por ahora” no se va de Rosario. Escuchá la entrevista que la 97.1, La Red Paraná le realizó a Ignacio Patat, encargado de prensa del Arzobispado de Paraná.

Jueves 28 de Marzo de 2013

A poco menos de un año de la histórica movilización religiosa que generó el padre Ignacio en su visita a la capital provincial, la posibilidad de cambiar Rosario por Paraná como destino pastoral generó revuelo en ambas costas del río.
 

El sacerdote que congrega a miles de personas a diario sorprendió en horas de la mañana al volver a plantear la idea de un traslado. “Puede ser, algún cambio va a venir en algún momento”, dijo el hombre de la Cruzada del Espíritu Santo. Pero al mediodía, aclaró que “por ahora” no dejará la parroquia Natividad del Señor que preside en barrio Rucci, y remarcó que pertenece a la Diócesis de la capital entrerriana.
 

No obstante, en Paraná, por unas horas fueron incesantes los llamados y consultas en distintos estamentos de la curia local.
 

Ante la consulta de UNO, fuentes del Arzobispado confirmaron que “no” está contemplado que el padre Ignacio Peries cambie su destino.
 

Sin embargo, se destacó que la presencia del “cura de los milagros” es asidua en Paraná. “Voy dos o tres veces por mes”, confesó Ignacio, y ayer ello fue ratificado por exponentes de la Iglesia local, que incluso acotaron que su última visita data del miércoles.


En 2012, previo a su visita que conmocionó con una asistencia de casi 50.000 fieles, había afirmado que le gustaría vivir en Paraná.


Al mismo tiempo, confirmaron que la Cruzada del Espíritu Santo abrirá este año una sede en Paraná, que podría ser una parroquia o bien, o una especie de centro religioso. De todos modos, aclararon que ello no implica que Ignacio resida en esta ciudad, sino alguno de los sacerdotes del movimiento.


Peries es un sacerdote incardinado, que depende de la Arquidiócesis de Paraná. Y el arzobispo Juan Alberto Puiggari es su superior, con quien lo une una buena relación.


Aunque esa dependencia surgió en 2006, cuando el exarzobispo Mario Maulión resolvió la “incardinación” de todos los integrantes de la Asociación Clerical Cruzada del Espíritu Santo. Por ello, los curas de este movimiento religioso nacido en Salamanca (España) en 1966, no tienen un destino pastoral en la Diócesis local, sino que están a préstamo en otras jurisdicciones del país y del mundo.


En Entre Ríos, uno de los exponentes visibles del movimiento es el sacerdote Juan Diego, en Lucas González.

Expectativas
En las primeras horas de la mañana, ante una consulta periodística en Canal 5 de Rosario, el padre Ignacio Peries planteó: “Pertenezco a la Diócesis de Paraná, de monseñor Juan Alberto Puiggari, de verdad es un hombre sencillo que me comprende muy bien. Igual eso no significa que tenga problemas con monseñor (José Luis) Mollaghan (Rosario) porque por ahí van a decir que estoy peleado con él. No, de verdad tengo que resolver algunas cosas, puede ser, algún cambio va a venir en algún momento”, dijo.


Más tarde, ante el revuelo causado por sus declaraciones, aclaró que “por ahora” no dejará la parroquia Natividad del Señor que preside en barrio Rucci, sino que como pertenece a la diócesis de la capital entrerriana viaja seguido a Paraná.

Rumor
“En realidad lo que pasó es que una señora -que no sé de donde sacó la noticia- habló a varias radios y dijo que un sacerdote de Rosario anunció que el padre Ignacio va a ir a vivir a Paraná. Y eso la gente me lo dice allá: ‘Ojalá que vengas’. La verdad es que no tengo problema de cambiar de ciudad o de país, no tengo miedo, además yo pertenezco a la diócesis de Paraná, a cargo de monseñor Alberto Puiggari”, dijo Ignacio para inmediatamente afirmar que por ahora se queda en la ciudad.


“No es la decisión que he tomado. Esta mañana me sorprendí cuando leí que decía ‘dejará Rosario para vivir en Paraná’ son cosas que a veces el periodismo interpreta mal. Pero muchas personas opinan sobre mi vida, el día que me tenga que ir, que tome la decisión, yo pongo la cara para decir me voy ya”, expresó.


Igual dejó abierta la posibilidad de emigrar. “No tengo miedo al cambio. La gente habla y por eso esta mañana me preguntaron si voy a ir a Paraná. Yo siempre voy a Paraná porque tengo contacto por muchas cosas de mi Cruzada (del Espíritu Santo), a veces voy dos o tres veces por mes. A ellos les gusta. Igual el día que me vaya de Rosario, yo aviso”.


En tanto, volvió a afirmar que no abandonará su tarea pastoral. “La gente opina que el padre Ignacio dejaría el sacerdocio, son estupideces que hablan para decir que son amigos míos. Nunca se me ocurrió dejar el sacerdocio. Me dio mucha alegría que haya un Papa que conoce lo que yo hago. Tengo que tomar muchas decisiones y eso me tenía bajoneado, decisiones que aún no he tomado. Me dio mucho alivio y alegría que un ser humano como Bergoglio que conoce el sufrimiento de la gente sea Papa, el Evangelio no se predica detrás de un escritorio sino en medio de la gente, eso lo que me dio más ánimo. Y además porque me conoce, seguramente voy a encontrar una respuesta positiva para todo lo que tengo que decidir en mi vida como superior de la Cruzada”.

Expectativas
La visita del padre Ignacio, el 24 de abril de 2012, fue una conmovedora muestra de fe, inédita para una ciudad.


Fue otro hito significativo para la Iglesia Católica local, luego de la presencia en abril de 1987 del papa Juan Pablo II, que convocó a más de 200.000 personas.


Y ahora, no descartan que en su gira por el país, prevista para diciembre, el papa Francisco sea el segundo sumo pontífice en pisar suelo entrerriano.