La basura electrónica crece sin plan de disposición final
Los productos en desuso altamente contaminantes quedan expuestos al aire libre. En Paraná se observan en espacios públicos, baldíos y contenedores

Lunes 22 de Abril de 2013

Kilos de desechos electrónicos diarios en la capital provincial son arrojados a la vía pública, terrenos baldíos o en el mejor de los casos, en contenedores, sin un plan de disposición final de estos productos que son altamente contaminantes.

Televisores, computadores, servidores, teclados, monitores, teléfonos, baterías convertidos en basura cada vez de mayor volumen, en coincidencia con un nivel de ventas que permanentemente se supera y crece.

En algunos municipios entrerrianos existen avances en la materia. En Gualeguaychú, por caso, se organiza campaña de recolección diferenciada de estos productos, con el fin de ofrecer a los vecinos la posibilidad de disponer de manera segura y responsable sus materiales electrónicos en desuso, minimizar el impacto que pueden generar en el ambiente con la posibilidad de su recuperación y reciclado por empresas especialistas en la materia.

Por otra parte, la ciudad de Chajarí ha sido pionera, con un sector de tratamiento de residuos electrónicos en su planta de residuos.
 

Allí se encara un proceso de desmantelamiento de los aparatos, pieza por pieza. Gran parte de ellas, sobre todo la inutilizables, son molidas para convertirse en una especie de piedras muy finas que se incorporan al hormigón que se utiliza en las obras públicas de la localidad.

La imagen tomada por el reportero gráfico ayer en una calle de Paraná, se repite a diario en el resto de la geografía urbana.
Más allá de la visible falta de conciencia ambiental de los vecinos paranaenses con los residuos domiciliarios, en el caso de la basura electrónica se revela la imposibilidad de deshacerse de sus viejos productos.

Un plan para el tratamiento final de estos desechos había sido presentada en 2010 por el exedil Horacio Piceda. Para la elaboración de una norma de reciclado urbano de la basura electrónica se organizaron varias reuniones, con una importante convocatoria que aglutinó a funcionarios, miembros de organizaciones no gubernamentales y particulares. Finalmente, el Ejecutivo municipal no produjo avances.

Esa experiencia de trabajo debería ser el aporte fundamental para no empezar de nuevo, ante una presentación –aunque de características similares– realizado durante la actual gestión por el concejal socialista Marcelo Haddad, que propuso un Programa de manejo sustentable de los residuos electrónicos con el objetivo minimizar, reutilizar y establecer una correcta disposición.

Como sea, aún falta poder avanzar en la materia y al momento, la basura electrónica se desborda en los contenedores sin que se tenga aún una disposición final para todas ellas.

Dato
* En Argentina se estima que cada habitante genera 3 kilogramos de basura electrónica por año.
* A nivel nacional, el proyecto de ley para responsabilizar a los productores de estos equipos en la disposición final perdió estado parlamentario en 2012.