Miércoles 27 de Febrero de 2013
La barranca que se encuentra entre el Patito Sirirí y De la Torre y Vera (conocida como la bajada de Parador) está en manos de un empresario inmobiliario y habrá que esperar qué medida tomará para mejorar el espacio que también está siendo perjudicado con el agua que corre en el interior del terreno.
La empresa constructora trabaja (en una línea imaginaria) desde la continuación de calle Corrientes hasta la plaza de las Colectividades.
Es decir que todo el terreno que quedó como una terraza natural frente a calle Manuel Alberti está fuera de las reformas.
Esto se ve a simple vista, en la zona baja, en donde queda muy poco de los equipamientos que servían para realizar actividades físicas.
Algunos tuvieron que ser retirados por el movimiento del suelo que viene afectando el sector. Otros fueron víctimas del vandalismo, y algunos ponen en tela de juicio la calidad del equipamiento que se colocó en el Parque Urquiza.
Decisión
Ahora la pregunta es: ¿Cómo puede ser que una barranca tenga dueño? Más allá de que las respuestas son fáciles de conseguir, ahora lo que resta saber es qué decisión tomará el Estado municipal.
Algunos ya hablan de expropiación, pero solo son comentarios de oficina. El tema es que con la mayoría de las playas de la ciudad en manos de privados, lo que generó algunos movimientos sociales, el tema es saber qué pasará con la barranca que hasta ahora está libre al paso de todo el público.
Reformas
Los trabajos en las barrancas del Patito Sirirí son los primeros que se realizan a gran escala en los últimos 80 años explican los funcionarios municipales. Y ponen en estado público que en 2012 un estudio de paisajistas, encabezado por el nieto de Charles Thays quien imaginó el fastuoso Parque Urquiza, advirtió la necesidad de que se realicen reformas en el paseo. Con la injerencia del cambio climático y la contaminación constante que se genera en el espacio público, está llegando el momento de tomar algunas decisiones. Una de ellas sería frenar el tránsito pesado en las calles de la Costanera y el Parque ya que están saturadas y no resisten tantas vibraciones.
Las cifras
4,5 Millones de pesos es la inversión que se realizará en las barrancas del patito Sirirí. El trabajo consiste en colocar sistemas de drenaje para escurrir el agua y evitar el movimiento de la tierra.
3 Árboles se plantarán por cada ejemplar que se retiró del sector de barranca. Todos fueron analizados por los técnicos de Parques y Paseos antes de ser retirados, aseguraron desde la comuna.