Alimentación saludable
Jueves 21 de Junio de 2018

Distintas instituciones se unen para fomentar la alimentación saludable

El Centro de Salud Illia, en conjunto con el colegio Nuestra Señora de Luján, visitaron el jardín Los Nietitos para promover buenos hábitos en niños desde temprana edad

A partir de una iniciativa del centro de salud Arturo Illia, situado en el barrio Paraná V, la promoción de los hábitos alimentarios saludables llegó a los jardines maternales de la capital entrerriana. Sus agentes sanitarios visitan distintas instituciones para enseñarles a los chicos, los docentes y los padres que se acercan qué pueden consumir, de acuerdo a la temporada, que les garantice la ingesta de vitaminas, minerales y proteínas necesarias para cada época del año. Trabajan sobre todo con las salas de 3 años, y a pesar de la corta edad de los niños que participan, logran captar su atención y con una propuesta lúdica les trasmiten sus saberes.
Ayer un grupo de agentes sanitarios estuvo en el jardín maternal Los Nietitos, situado en la zona de División Los Andes y O'Higgins, institución a la que concurren nenes de los barrios aledaños, como Los Pinos y Paraná XX entre otros. También estuvieron presentes alumnos de 6° año del colegio privado N° 118 Nuestra Señora de Luján, que llevan adelante diferentes proyectos de extensión hacia la comunidad con el objetivo de compartir los contenidos que aprenden en el aula para mejorar la calidad de vida de los vecinos de la ciudad. En este caso, les enseñaron a los chicos y a los adultos que participaron cómo realizar la siembra de distintas especies de verduras y hortalizas para cultivar una huerta orgánica y poder obtener una cosecha que pueda formar parte de una alimentación saludable y ayudar a la economía hogareña.
"Al taller lo llamamos Supersanitos y está basado en la alimentación saludable. Los venimos haciendo desde el centro de salud Illia, trabajando sobre todo en la promoción y prevención de enfermedades. Lo llevamos adelante en la mayoría de los jardines maternales y de las escuelas públicas", contó a UNO Fabiana Nichea, agente sanitaria, quien señaló: "Más que nada ahora en el invierno hacemos hincapié en cómo evitar enfermedades estacionales consumiendo frutas y verduras, que nos brindan los nutrientes que precisamos".
Asimismo, comentó que la idea es incentivar a los vecinos de la zona a realizar una huerta en sus casas, a partir de esta experiencia: "Procuramos que también las mamás cultiven en sus hogares y que en el jardín puedan hacer lo mismo, ya que los chicos almuerzan en el comedor y podrán generar su propio alimento", dijo, a la vez que destacó la experiencia y la respuesta de los nenes y de quienes forman parte de cada institución a la que llevan su propuesta.
Paola Bayeto, otra de las agentes sanitarias del grupo, quien además es enfermera, resaltó: "La respuesta es muy positiva, los chicos se enganchan enseguida, al igual que los papás, así que está bueno porque entonces desde temprana edad ellos aprenden cómo alimentarse correctamente y que si consumimos alimentos de todos los colores vamos a tener todas las vitaminas y minerales que el cuerpo necesita". En este marco, refirió: "Lo que debemos ingerir son principalmente frutas, verduras, y en menor medida también diferentes carnes de animales, para tener también las proteínas que corresponden. Y no hay que olvidarse de beber agua en cantidad suficiente".
La duración del taller ayer fue de un poco más de una hora, y los acompañaron además referentes de otros centros de salud de la capital provincial. Raquel Giménez, trabajadora del Ministerio de Salud y a cargo de 20 agentes sanitarios, subrayó la importancia de realizar una labor mancomunada con otros actores sociales "con un trabajo en terreno".
Disfrazas de diferentes frutas y verduras, las agentes sanitarias comentaron las virtudes de cada una y qué aporta su ingesta. Los niños se interiorizaron sobre el tema jugando con figuras de manzanas, bananas, tomates, zanahorias, zapallos y otros productos que se cultivan en una huerta, y aprendieron a hacer un germinador junto a los estudiantes del colegio Nuestra Señora de Luján, quienes realizarán un seguimiento y los acompañarán para que la siembra prospere y dentro de un tiempo puedan realizar una fructífera recolección.
"Queremos agradecerle a los estudiantes de 6° año del colegio Nuestra Señora de Luján que nos acompañan y se suman a esta iniciativa, enseñándoles a los más chiquitos a sembrar y cultivar las verduras. Les dan las semillas para que hagan su germinador y después vendrán a ver cómo van creciendo las plantas y demás", dijo Nichea, e indicó que cuentan con la colaboración del programa Pro-Huerta para llevar adelante este proyecto.
Maricel Pugliese, la docente a cargo de los alumnos abocados a compartir estas técnicas, explicó que realizan intervenciones en diferentes instituciones, y en este caso con el centro de salud Illia, situado muy cerca del establecimiento educativo: "Desde el colegio estamos formando bachilleres en Ciencias Naturales. Les doy clases de Ecología, pero en realidad somos muchos los espacios que trabajamos en conjunto. Es característica de nuestra escuela que lo que se aprende en las aulas también sale a la comunidad. Por eso respondimos a esta invitación y compartimos esta jornada".
También expresó que los alumnos están muy motivados con este emprendimiento de formación en su propia huerta orgánica familiar: "Hacemos huerta experimental, con cultivos que no son de la temporada para ver qué pasa, siempre con su fin educativo", indicó.
Por su parte, Lorena Ducasse, directora del jardín maternal Los Nietitos, al que concurren más de 25 niños de distintas edades, valoró la actividad, que se suma a otras que ya vienen realizando: "No es la primera vez que hacemos este trabajo interdisciplinario con el centro de salud Illia y con el colegio Luján, en conjunto con las trabajadoras sociales y las agentes sanitarias para poder lograr una buena alimentación, estimulando a los niños desde muy pequeños para que conozcan la importancia de incorporar buenos hábitos para la salud de cada uno".
A su vez, ponderó la posibilidad de compartir este proyecto de sembrar y cultivar lo que luego podrá convertirse en alimento sustentable con las familias de la zona: "Queremos incentivarlas para que se acerquen a los lugares en los cuales les brindan las semillas y les dan la oportunidad de aprender cómo se siembra, para que tengan en su propia casa su huerta y accedan a una buena alimentación".
"Estamos trabajando desde edades tempranas, porque es a partir de ahora cuando prestan la mayor atención y entienden todo. Los chicos desayunan y almuerzan en el jardín. El almuerzo está hecho por una nutricionista, la cocinera prepara una buena comida y se sientan a comer todos juntos, incluyendo a las maestras. En un contexto en el que se ha perdido por ahí el hábito de sentarse a la mesa a comer en familia, acá se promueve ese encuentro. No solo se le da importancia al alimento en sí, sino que se trabaja también la parte vincular y emocional con los chiquitos", concluyó.

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