Jueves 06 de Octubre de 2022
Luego de tres semanas con masivas consultas en las guardias y consultorios de efectores de salud tanto públicos como privados de Paraná, debido a cuadros de tipo influenza, comenzaron a descender los casos.
Así lo confirmó a UNO médico Marcelo Itharte, jefe de la Guardia del hospital materno infantil San Roque, quien explicó: “Tuvimos una ola en la semana epidemiológica 37 –comprendida entre del 11 al 17 de septiembre– con 47 casos; también en la 38 –del 18 al 24 de septiembre–, en la que se incrementaron a 66, y en la siguiente semana –del 25 al 1° de este mes– bajó a más de la mitad, a 30 casos. Estamos cursando la semana 40 y seguimos con esta tendencia a una baja”.
Comparado a la cantidad de casos registrados en 2019, año previo a declararse la pandemia, señaló: “Empezó a haber una variedad similar a años anteriores. En comparación con 2019, la cantidad de casos en cuanto a consultas es más o menos similar”.
“La ola, o sea, la duplicación y triplicación de casos habituales, por ahí se corre un poco antes o después. Ahora se dio en Paraná, pero hablando con colegas de La Paz y de Ramírez, allá recién está llegando”, comentó, y observó: “Acá duró un poco más de tres semanas y recién ahora se está corriendo para otro lugar”.
En cuanto a los síntomas, indicó: “Nosotros le decimos enfermedad tipo influenza, y dentro de la misma se puede hacer un diagnóstico por una cuestión clínica, o un diagnóstico presuntivo por la fiebre alta, cuando se tiene tos, dolor de garganta y como apareció ahora en los casos de Paraná, que estaban con astenia, cansancio, dolor muscular, mialgia. Ahora en ocasiones vimos que hubo muchas mialgias, náuseas, vómitos, mocos, congestión nasal, ojos rojos y conjuntivitis, y en algunos casos también diarrea”.
Si bien hubo más contagios y esto alertó a muchos padres, el médico aclaró: “La mayoría de los casos de influenza que hemos tenido esas semanas, no han sido cuadros lo suficientemente severos para indicar internación, salvo en casos muy puntuales. En general fueron más bien casos que han sido molestos pero no requerían internación ni oxígeno. Por ahí algunos sí demandaban algunas horitas de observación porque estaban con mucho vómito”.
Acerca del tiempo de duración del cuadro que registraron los pacientes pediátricos en las últimas semanas, sostuvo: “Con suerte dura siete días, una semana es lo habitual, aunque por ahí hay casos en que los gurises, o adultos también, les lleva 10 días recuperarse. En esta oportunidad vimos que la fiebre por ahí se estira un poco más de la cuenta: normalmente en los cuadros virales comunes son dos días, y en estos duran tres, que es lo que asusta un poco a los padres”.
El especialista instó a consultar al médico al advertir los síntomas, y refirió: “Como en toda patología respiratoria en niños de menos de dos años, hay que consultar al pediatra de cabecera si no come, no duerme o no le pueden bajar la fiebre”.
Sobre este punto, alertó que a partir de la pandemia se advierte que muchas familias no tienen un pediatra de cabecera y llevan al chico muchas veces directo a la guardia, y comentó: “Nos está pasando que vienen a la consulta en la guardia y no saben el nombre de pediatra de cabecera, y ni siquiera el centro de salud que está en su barrio. La pandemia nos dejó esta situación. El niño debería tener su médico de cabecera que haga los controles; en el caso de los niños sanos, controles de vacunación y demás”.
Acto seguido, remarcó: “Está comprobado científicamente que los niños sin médico de cabecera tienen más internaciones y más enfermedades, porque justamente si tienen una enfermad de base, está mal controlada. A lo mejor la madre no lo ve enfermo a su hijo, pero quizás no está bien en su desarrollo, en su crecimiento, y a eso lo controla sí o sí el pediatra. Por eso la mamá debe saber dónde está su centro de salud, y los horarios de atención. E ir a la guardia si no le queda otra, pero no puede prescindir de tener un pediatra de cabecera”.
Impacto en las escuelas
El aumento de casos de influenza registrado en las semanas anteriores en la capital entrerriana generó un mayor ausentismo en algunas escuelas.
En el caso de la escuela Primaria N° 8, que funciona en el Cristo Redentor, notaron esta situación: “En este último tiempo se notó que faltaron más chicos por influenza. Entiendo que puede ser por los cambios de tiempo, ya que hubo algunos días calurosos y otros muy fríos. Han sido jornadas muy inestables en cuanto a la temperatura. Afortunadamente fueron casos intermitentes y no se han dado inasistencias completas en grados. Por lo menos no en el turno mañana”, aseguró a UNO Mirta González, la directora.
A su vez, recordó que en 2021 no hubo tantos casos porque se trabajó durante bastante tiempo con el sistema de burbujas.
Con respecto a qué se hace cuando un alumno se presenta con síntomas, señaló: “En esos casos les pedimos que vengan protegidos con barbijo. Nosotros en general seguimos poniéndoles alcohol en el ingreso a la escuela, tanto a niños como a adultos”.
En la escuela Mitre aseguraron que han tenido algunos casos “pero no fuera de lo esperable en esta época del año”.
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En tanto, en la escuela Del Centenario observaron: “Hemos tenido bastantes chicos en el nivel Primario que vienen pero que se han retirado por dolor de cabeza, de garganta, vómitos o náuseas. Otros han faltado y los padres han llamado informando que tuvieron que llevar al hijo al médico y les dijo que tenían un virus o este cuadro por el cambio de clima”, sostuvieron desde la Secretaría de la institución, y acotaron: “El año pasado había menos casos. Este año se ha notado más en estos días en que hace frío temprano y después calor y los chicos se desabrigan”.
También Andrea Romero, directora de la escuela Terán, señaló a UNO: “Si bien no ha sido algo excesivo, notamos que el ausentismo creció un 20% estos días por casos de influenza”.