Lunes 13 de Mayo de 2013
La modelo japonesa sueña con convertirse en la típica muñeca de porcelana francesa, según informa el Huffington Post. Para ello y gastándose más de 100.000 dólares ha pasado 30 veces por el quirófano.
Vanilla Chamu saltó a la fama gracias a su aparición en un programa japones en el que, a través de fotografías, se mostraba la transformación de esta oriental en una chica occidental.
Para conseguirlo se operó los ojos, eliminando sus rasgos asiáticos; se aumentó el busto, se hizo varias liposucciones y definió sus pómulos. El resultado: una mujer con las medidas perfectas y de la que poco, por no decir nada, queda de sus raíces japonesas.
Su obsesión empezó al acabar el instituto. "Quiere ser una muñeca porque a las muñecas nadie las llama feas" aseguraba uno de sus amigos. Con tan solo 19 años comenzó a pasar por el quirófano y, después de 30 operaciones, asegura que no parará hasta convertirse en una verdadera "french doll".