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Una buena en el cierre del año

Lunes 10 de Diciembre de 2018

Termina un mal año para la gente de a pie, para el común que somos mayoría. Las malas noticias se acumularon una tras otra en este 2018 que consume su último mes, perdiendo derechos, empleos, salarios, soberanía. Podemos enumerar una larga lista que excederá el espacio de esta columna, porque hasta una final histórica en el fútbol se llevaron.
Pero en el primer día del último mes de 2018 una noticia sí fue grata y llegó desde el sur. En Tierra del Fuego, la Justicia Federal citó a declarar a 18 militares por los casos de abusos y torturas con los soldados rasos, con nuestros combatientes que defendieron con sus vidas las Malvinas, en el ya lejano pero siempre presente 1982.
La noticia, publicada por UNO el sábado daba cuenta que "La Justicia argentina citó a declarar a 18 exmilitares por presuntos delitos de lesa humanidad cometidos contra compatriotas soldados mientras combatían en las Islas Malvinas contra Gran Bretaña durante la guerra de 1982. Es la primera vez que exmilitares de distinto rango –oficiales, suboficiales y coroneles– deben dar explicaciones ante un juez por las más de 100 denuncias de torturas sufridas por combatientes argentinos en uno de los episodios menos investigados de la última dictadura militar en Argentina (1976-1983)".
El juez federal Federico Calvete resolvió que "a los fines de avanzar con la investigación y dar debida participación a los imputados para asegurar el ejercicio del derecho de defensa en juicio, corresponde convocar a prestar declaración indagatoria a 18 de los imputados en la causa". La causa se abrió en 2007 en Río Grande, y desde ese año los excombatientes trabajan para que los acusados sean juzgados. Ese año, un grupo de excombatientes presentó una denuncia ante la Justifica para señalar violaciones a los derechos humanos durante la guerra, pero no cometidos por el enemigo británico sino por sus propios superiores. Los exmilitares citados a declarar tenían distinto grado y pertenecían a un regimiento de Corrientes que combatió en la isla Gran Malvina.
Nuevas pruebas fueron surgiendo en todos estos años, y una de ellas potenció las denuncias a partir de la desclasificación de archivos de las fuerzas armadas realizados en el gobierno anterior, actas, informes e investigaciones de los mismos militares. En esos documentos figuran, según las declaraciones del juez Calvete, "cuantiosos elementos probatorios que permiten sospechar que diversas personas han participado en la comisión de delitos". Tal como siempre lo denunciaron los excombatientes de distintos centros, en diversos puntos del país, muchos de ellos fueron estaqueados a modo de castigo por parte de sus superiores o pasar días enteros en pozos por buscar comida, la que también le negaban sus superiores. Los mismos soldados son los que mantienen presente siempre a Malvinas. Y ahora van por justicia, por lograr que aquellos que cometieron torturas y vejámenes a sus compañeros hace 34 años, allá en Malvinas, paguen por sus cobardías. Una buena noticia para cerrar un mal año, que llega de la mano de la justicia y del temple heroico que siguen manteniendo nuestros excombatientes con las mejores armas que siempre se debe tener: paz y justicia.

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