Miradas
Martes 12 de Diciembre de 2017

Un diciembre que se asemeja a otro

Cada diciembre trae recuerdos dolorosos del pasado reciente de nuestro país; con la llegada de este mes, los fantasmas del 2001 planean bajito y amenazantes sobre nuestras cabezas. Pero este diciembre en particular trae más pesadumbre que los 15 anteriores. Es que este año, además de repetirse funcionarios y recetas, hay cuestiones puntuales que están en juego, como lo estuvieron en aquel año signado por la sangre, la violencia institucional y el empobrecimiento general.
El 19 y 20 de diciembre próximos también se constituirán en momentos clave: como si de una broma de mal gusto se tratara, en esos días tendrá lugar un maratón para tratar siete polémicas leyes que reclama Mauricio Macri. Durante una "megasesión" de 48 horas, en doble turno, Cambiemos quiere aprobar un paquete de proyectos sumamente perjudiciales para la población, tres de los cuales se convertirían en ley.
La fecha es la que la Casa Rosada definió para convertir en ley la reforma previsional. El maratón parlamentario comenzaría con las leyes de carácter impositivo: la reforma tributaria que presentó Nicolás Dujovne, el revalúo impositivo –con el que se tratará de emparchar la inflación– y la complementaria que prorroga el impuesto al cheque y elimina el artículo 104 de ganancias –con cuya eliminación serán desfavorecidas las provincias, ya que el 70% de lo recaudado se lo quedará la nación a través de la Anses–, como paso previo a tratar Presupuesto.
Para el 20 quedarían, con la intención de completar sanción, los tres textos que pasaron por el Senado: la admisión declarativa del Pacto Fiscal que firmaron Macri y los gobernadores, la ley de Responsabilidad Fiscal que estipula un protocolo de control del gasto en las provincias y, la más polémica de todas, la reforma previsional, que significa un grave retroceso, como en la antesala de aquel fatídico 2001, cuando Patricia Bullrich, entonces alejada de los pantalones de combate y trajeada como ministra de Trabajo, recortó las jubilaciones un 13%.
Con la nueva ley que desea aprobarse, los jubilados, pensionados comenzarán a recibir en marzo de 2018 un ajuste trimestral, que será inferior al aumento semestral de la actual fórmula que aplicó el gobierno anterior.
Otra vez, como en aquella época crítica, el gobierno vuelve a ser fuerte con los débiles y débil con los fuertes. Todo en pos de balancear el desbarajuste deficitario que esta misma gestión se encargó de desatar. Casi desde el primer día, Mauricio Macri y su amplio equipo de ministros del área económica fueron tomando medidas orientadas a eliminar las supuestas "grandes trabas" que condujeron al "estancamiento" de la actividad agregada, del empleo privado y la caída del comercio exterior.
Lo cierto es que el efecto fue el inverso: la eliminación de retenciones a la megaminería y el agro –dos de los sectores más dinámicos de la economía nacional–, las subas de las tasas de interés, la apertura indiscriminada de importaciones mediante la Eliminación de las Declaraciones Juradas de Necesidades de Importación, la liberación del dólar, entre otras medidas dignas de las décadas del 90 y 2000, no aportaron soluciones. Estaban condenadas al fracaso.
Ahora, con esta maratónica sesión entre gallos y medianoches, disimulada por persecuciones políticas y detenciones arbitrarias que alimentan el circo, el Gobierno intentará cortar la soga por lo más delgado. Sin embargo, el Gobierno parece olvidar que con cada diciembre llegan los fantasmas y, esta vez, para sobrevolar un país en clara decadencia, con 13.5 millones de pobres (que el año que viene serán más), donde las fuerzas de seguridad salen a reprimir y matar, donde las empresas offshore se llevan al exterior una suma equivalente a la necesaria para sanear el sistema previsional (casi 5 puntos del PBI, según un informe de la Universidad de la ONU). El de ahora es un nuevo diciembre de cinturones ajustados. El inicio de ciclo en espiral, un retorno hacia tiempos nefastos.

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