Justicia
Lunes 08 de Octubre de 2018

Siempre a favor del poderoso

Es ultrajante para una sociedad ver cómo las causas contra los poderosos duermen el sueño de los justos, ya sea a nivel nacional como provincial.

En un mismo día Carlos Menem y Mauricio Macri obtuvieron fallos judiciales que los beneficiaron. Uno demoró 23 años y el otro ocho. En las dos resoluciones queda demostrado cómo el Poder Judicial sigue estando al servicio del poder político, lejos del pueblo. No es casual que las dos sentencias hayan salido a la luz en la misma jornada. Es conocido que el caso de Menem iba a tapar la manito de la Justicia "independiente" a Macri.
Es ultrajante para una sociedad ver cómo las causas contra los poderosos duermen el sueño de los justos, ya sea a nivel nacional como provincial.
Hombres con procesos abiertos dirigen el destino de ciudadanos sin sonrojarse. Hablan de corrupción, ética y moral estando procesados por haberse quedado con plata del Estado. Nos explican cómo superar una crisis cuando ellos no supieron o no pudieron ejecutar políticas para mejorar nuestra calidad de vida. Pero lo peor de todo es que lo que debería ser una excepción (políticos o dirigentes gremiales procesados) se está convirtiendo en una regla. No quiero ni siquiera imaginar el día que sea condición sine qua non estar procesado para ser candidato en Argentina.
Da vergüenza que un proceso judicial dure más de dos décadas. Es vergonzoso que el dos veces presidente de la Nación, Carlos Menem, haya sido absuelto por la Cámara Federal de Casación Penal, en la causa por el tráfico de armas a Ecuador y Croacia, porque se consideró que no se cumplió el "principio del plazo razonable" para arribar a una condena firme. ¿Y la cuestión de fondo? Me imagino que habrá un responsable por el dispendio que significó esta causa que se inició en 1995, durante el primer mandato de Menem.
Para recordar un poco la causa hay que contar que el expresidente firmó tres decretos presidenciales secretos –entre 1991 y 1994– para venderle armas a Panamá y Venezuela. Fueron 6.500 kilos de armamento que en realidad tuvieron como destino final Croacia y Ecuador, dos países sobre los que regía un embargo de venta de armas por parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) porque estaban en conflicto bélico. Por este caso grave el senador nacional fue condenado a siete años de prisión. El fallo ahora podrá estar sujeto a revisión por parte de la Corte Suprema de Justicia, si el fiscal apela, pero todo parece que es el fin.
Casi en simultáneo, la Cámara Federal de Casación de Penal resolvió anular la causa de las escuchas ilegales por la que el ex juez federal Norberto Oyarbide procesó al presidente Mauricio Macri en el año 2010. Los jueces coincidieron en declarar "la nulidad de todo lo actuado" debido a que el delito que se investigaba –intercepción ilegal de comunicaciones telefónicas– es de acción privada. Es decir, según el llamativo criterio de estos camaristas vinculados al oficialismo, el caso debió ser impulsado por alguno de los damnificados y no por el fiscal, que era el fallecido Alberto Nisman. Obvio que, como en el caso de Menem, los jueces evitaron tratar la cuestión de fondo.
"Si tenía alguna duda de que el Poder Judicial es un asco, lo acabo de comprobar. La Cámara de Casación acaba de anular la causa por las escuchas ilegales de las que fui uno de los afectados", sostuvo Sergio Burstein, dirigente de Familiares y Amigos de las Víctimas de la AMIA según reprodujeron varios medios nacionales.
Con esta resolución, se cayó el juicio oral que debía empezar el próximo año y que iba a tener en el banquillo a Jorge Alberto "Fino" Palacios, al exsecretario de Educación Mariano Narodowski, el espía Ciro James, y jueces y policías de Misiones, entre otros. La causa se inició en el 2009 con la denuncia de Sergio Burstein, quien dijo que le habían intervenido el teléfono y estaba siendo espiado por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Burstein se oponía en aquel momento al nombramiento del Fino Palacios como el jefe de Policía debido a sus conexiones con el atentado terrorista a la AMIA de 1994. Por esta causa, Macri asumió la presidencia estando procesado. Pocos días después, el 29 de diciembre de 2015, fue sobreseído. Se ve que la última semana de diciembre es un buen momento para que los jueces sobresean a los poderosos. Sucedió con Menem, con los Kirchner y sucede con los Macri. Solo hay que hacerse amigo del juez.

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