Hoy por hoy
Jueves 22 de Marzo de 2018

Se busca control y transparencia

El martes a la mañana, cuando que Emilio Castrillón, presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ), inauguraba el Año Judicial en un solemne acto en el flamante último piso del edificio de Tribunales, en la planta baja salía a la luz una nueva acusación contra el experito balístico del STJ Antonio Vitale, juzgado hoy por ser considerado el líder de una banda que robaba y vendía las armas que estaban secuestradas, que socava aún más la credibilidad del Poder Judicial ante la sociedad.

A la ya escandalosa imputación hay que añadirle ahora la declaración de dos mujeres que trabajaron con Vitale en la oficina de pericias, que aseguraron que el imputado adulteraba pruebas y no realizaba pericias que luego sostenía que sí había efectuado. Esto obviamente tiene que ser investigado por la Fiscalía hasta las últimas consecuencias.

Llama la atención que los únicos escandalizados con la revelación sean los medios de comunicación. Hasta hoy ningún organismo, funcionario o entidad pública hizo conocer su postura ante tan grave acusación. Es más, Fiscalía debería establecer, en caso de ser real las afirmaciones realizadas por las testigos, si no hay abogados involucrados, ya que esas pericias beneficiaron a alguien en particular.

Al parecer las mujeres que declararon y no denunciaron en su momento por miedo contaron que Vitale iba a hacer que una picana eléctrica que utilizaron policías de Villa Urquiza en una detención no funcionara, así lograría hacer caer la imputación. Pero gracias a la intromisión de otro empleado se mostró que la picana andaba y los policías con esa prueba y otras más terminaron condenados.

El recientemente presidente del STJ en el acto habló entre otras cosas de transparencia y mayores controles, dos cosas que el Poder Judicial carece, por lo menos así surge del prolijo trabajo investigativo que realizaron los fiscales Juan Malvasio e Ignacio Aramberry.

Sea o no condenado Vitale, eso lo decidirá el tribunal, el caso debe servir para que la administración de justicia mejore, con mayores controles y transparencias. No puede ser que nadie realice auditorías para saber por ejemplo cómo está trabajando un perito. ¿Quién evalúa los informes que realizan? En muchos debates hay cuestionamientos a las pericias oficiales, que los jueces defienden a rajatabla.

En el juicio que hoy saca a la luz muchas irregularidades queda claro que la palabra del licenciado Vitale era "indiscutible".

La pregunta inmediata que me surge es ¿cuánta gente inocente habrá sido condenada por esas pericias mal hechas o no realizadas? o ¿cuántos delincuentes habrán zafado? También habría que interrogarse si no hay profesionales del Derecho metidos. En caso de ser verdadera la acusación ¿quién pedía que se adulteraran las pericias? Ojalá que los objetivos que se proponían para este período judicial en el nuevo salón que construyó el Superior Tribunal de Justicia tengan repercusión en la planta baja que es donde anda la gente que pide justicia y quiere creer en un sistema judicial que está cada vez más bastardeado.

Comentarios