Hoy por Hoy
Lunes 08 de Enero de 2018

Salvar vidas no tiene precio

Unos días antes de la Navidad llamaron a la puerta de mi casa. Era un cabo de los Bomberos Voluntarios de Paraná, que pasaba casa por casa solicitando una colaboración para costear el mantenimiento y la compra de nuevos elementos para el cuartel de calle Racedo.

Me contó por qué había elegido pertenecer a la fuerza y su vocación de servicio, pero también por qué razón tenía que salir a la calle a apelar a la solidaridad, cuando es el Estado el que debería aportar más recursos para el funcionamiento de un servicio tan esencial.

Toda la ayuda que reciben los Bomberos se traduce en servicios para la comunidad, muchas veces salvando vidas en diferentes emergencias. O en otras oportunidades, su participación responde a convocatorias especiales, como el evento Once por Todos o la Fiesta Provincial de los Reyes Magos. La campaña denominada de benefactores tiene como objetivo reunir fondos para continuar con las obras de mantenimiento y de refacción del cuartel, así como también la compra de elementos necesarios para el funcionamiento del cuerpo.

Un viejo bombero me contaba que solamente para pintar el histórico paredón del frente de la institución se necesitan 90 litros de pintura, lo que equivale a 13.000 pesos.

En otros sectores del edificio se están levantando nuevas paredes, arreglando baños, realizando instalaciones eléctricas, siempre en la medida que se cuenten con los fondos para encarar esos trabajos. Vestir a un bombero cuesta alrededor de 200.000 pesos, si se tiene en cuenta que el uniforme y todos sus accesorios están definidos por el valor del dólar. El equipo de un voluntario incluye un casco, equipo autónomo (mascarilla para respirar que contiene aire comprimido), chaquetones y botas. Es lo mínimamente necesario para dar un servicio adecuado a la comunidad sin que corran riesgo de vida ellos y las víctimas de siniestros.

Uno de los proyectos para este año es poder equipar a la división de buzos tácticos con la compra de un gomón especial, cuyas características y funcionamiento se pudo observar en una capacitación realizada en Junín de los Andes.

La misma política se pretende implementar con la brigada canina, que como se recordará intervino en la peor tragedia que vivió la ciudad de Rosario tras la explosión en un edificio céntrico por una pérdida de gas que provocó 22 muertes y unos 66 heridos. Aquella vez los perros de la división rescataron de entre los escombros cuerpos sin vida, pero también salvaron a personas en medio de escenas de desolación.

El cuartel de Voluntarios de Paraná, integrado por un plantel de más de 20 efectivos, también sigue en pie gracias al aporte de los vecinos de Paraná. En la tasa de Obras Sanitarias y del impuesto Inmobiliario está contemplado un subsidio de 4 pesos que es destinado a la adquisición de equipamiento e instrumental para la actuación de los Bomberos Voluntarios de la capital provincial. Si bien el pago de este monto es obligatorio, tal como lo prevé una ordenanza, aquellos vecinos que no deseen abonarlo deben informarlo ante la Administración Fiscal Municipal (AFIM).

En materia de subsidios los Bomberos, al igual que los cuarteles distribuidos en toda la provincia, reciben un fondo de 30.000 pesos anuales para la compra de combustible, aunque dicha suma solo alcanza para abastecerse durante un mes. "En lo que respecta al funcionamiento del cuartel estamos bien, tenemos 20 vehículos, algunos de ellos 0 kilómetro. Nuestro reclamo apunta al bombero y sus derechos. Por eso hicimos el sirenazo en Casa de Gobierno con todos los bomberos de la provincia. Exigimos que se cumpla con la Ley Nº 8.105, que contempla en uno de sus artículos el derecho que tiene el bombero de jubilarse, de tener un seguro vida y una obra social", explicó un veterano dentro de la dotación.

En definitiva, se trata de un reconocimiento de derechos a tantos años de servicios prestad

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