Mauricio Macri
Jueves 21 de Septiembre de 2017

Presupuesto 2018 sin Puente

El Poder Ejecutivo Nacional presentó días atrás el proyecto de presupuesto 2018, para que sea tratado en el Congreso. En esa extensa proyección de gastos y recursos para el funcionamiento del país, atañe a la región la postergación del inicio de obras del puente Paraná-Santa Fe. El inicio de su construcción había sido prometido por los funcionarios nacionales para este año. De hecho, durante este mes se iba a realizar el llamado a licitación.


Según el texto de la normativa a la que accedió UNO, para la obra están contemplados 1 millón de pesos en 2018, y otro millón de pesos en 2019. Recién para 2020 se asignan concretamente los fondos para el avance de la megaobra: 1.569.200.000 pesos en 2020, y 1.627.659 pesos en 2021. Algo similar sucede también con la construcción del nuevo acceso sur de Paraná –nueva circunvalación vinculada al proyecto del puente– y el acceso sur a Santa Fe. Ambas trazas tienen directa conexión con el puente, aunque son obras complementarias.


El nuevo estiramiento de los plazos para la concreción de otra conexión física vital para región quedará firme en caso de que en el Congreso no se modifique esta asignación de partidas.

Horas después de conocerse los detalles del proyecto de presupuesto nacional 2018, una áspera discusión política –y también cierta desazón– causó en la vecina comunidad la falta de inclusión también del nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé en el plan de obras nacionales, prometido por el Gobierno. Por esa decisión, el intendente José del Corral no culpó al presidente Mauricio Macri y a su gabinete. Dijo que tanto el puente Santa Fe-Santo Tomé, como el Paraná-Santa Fe debe ser motivo de reclamos y gestiones de todas las autoridades políticas, sobre todo de los gobiernos provinciales.

La extensión de los plazos atenta contra los intereses de la región, pero fundamentalmente a los paranaenses, que deben recurrir a esa vía de comunicación para la integración no solo con Santa Fe, sino con el resto del país.

La situación coincide con permanentes dificultades y colapsos que se van dando, cada vez más seguido, en el tránsito vehicular por la ruta nacional 168. Llamativamente trazada sin retornos, los accidentes que se han hecho costumbre –hubo tres solo este último fin de semana– dejan sin salida, inmovilizados y peligrosamente encerrados a miles de vehículos que utilizan el viaducto para unir ambas capitales, y también la ruta 1 de la costa santafesina.

Tal gravedad ha tomado la situación, que para este fin de semana la Municipalidad de Santa Fe organizó un protocolo de actuación para casos de accidentes. Será el domingo a partir de las 14.30, en el tramo entre el cruce con la ruta provincial 1, y el puente Oroño, y se pondrán a prueba desvíos que permitan en el futuro sortear estos inconvenientes que se presentan ante cada siniestro vial en cualquiera de los carriles de circulación. De hecho se analiza hasta quitar los paredones en algunos de los tramos. Habrá que ensayar soluciones hasta tanto no haya una nueva conexión, que según el proyecto de obra del puente propone una nueva traza desde el río Colastiné hasta la zona sur de Santa Fe.

Está claro que se trata de una obra millonaria, compleja y que lleva su tiempo. Los primeros pasos los dieron los mandatarios Jorge Obeid y Jorge Busti, en 1999. Después hubo anuncios recurrentes: Cristina Kirchner la prometió en 2009, y Macri había dicho en 2016 y a principios de este año que se licitaba este mes y podría terminarse a fines de 2019.



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