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Por una fiesta con más diversidad cultural

Jueves 14 de Marzo de 2019

Después de varias ediciones, este año volví a presenciar una jornada de la Fiesta Nacional del Mate. Por cuestiones laborales el viernes no asistí dado que ese día me encontraba en Córdoba, donde Patronato enfrentó a Belgrano por la Superliga Argentina de Fútbol. Por elección tampoco presencié el cierre de este evento. No soy adepto de la música tropical y preferí optar por otros planes que me parecían más interesantes.

El sábado me di una vuelta por la Plaza de las Colectividades. La presencia de Sergio Galleguillo y de Los Caligaris me sedujo. Aparte tenía la necesidad de respirar otro aire después de más de un día fuera de mi domicilio. Esto también motivó a dirigirme a la segunda jornada de la fiesta.

Si bien había observado por televisión varias presentaciones del riojano, me sorprendió gratamente el espectáculo que brindó uno de los músicos que más se popularizó en los últimos años. A pura chaya regaló un show que hizo disfrutar a todos los presentes. Incluso quienes desconocían la obra de Galleguillo disfrutaron de su repertorio, a pesar de la harina que voló en varios sectores del predio. Esto es un ritual que se realiza en cada recital del riojano, y que prolongó por una semana la fiesta del carnaval en la capital entrerriana.

El cierre de Caligaris fue la continuidad de la fiesta que había iniciado con Galleguillo. Con su espíritu payaso y un toque de ska, cuarteto y rock los cordobeses brindaron su show para redondear una gran jornada. Solo faltó el asado a la estaca en cada rincón para coronar una gran jornada, para que el sábado sea completo. El fernet estuvo presente en varios rincones del predio.

Dialogando días después con amigos llegamos a varias conclusiones. En esta edición la fiesta tuvo una buena cartelera. Tal vez haya superado a la de ediciones anteriores recientes. Los shows, que yo puedo testificar y los que asistieron mis amigos, cumplieron y hasta superaron con las expectativas.

El punto a corregir fue la desorganización al momento de programar la grilla. En este sentido el inicio de la última jornada se adelantó para las 19 con el propósito de cerrar los shows antes que las otras jornadas, pero la programación se extendió por demás, las pausas fueron más extensas y varios espectadores se perdieron el número más convocante y esperado. Aunque esto no es una mancha que se originó en esta oportunidad, sino que viene de ediciones anteriores, deberá solucionarse en la próxima edición.

Pero a esto le agrego otro aspecto que considero que esta fiesta deberá corregir. Si bien la cartelera contó con artistas de primer nivel, faltó diversidad cultural. La grilla ofreció espectáculos de muy pocos géneros. El folclore y la cumbia o música popular predominaron en las tres jornadas. Sin embargo hubo escasa oferta para quienes escuchamos otros géneros musicales, como el rock o sus derivados, por enumerar.

Años atrás, para ser más precisos en 2010 y 2011, la organización tomó lo que considero que fue la mejor decisión. En ese entonces la fiesta contó con cuatro jornadas. Además adoptaron la postura de realizar noches temáticas. De esta manera hubo una cartelera dedicada a la propuesta folclórica, otra destinada al rock, otra al género tropical y una cuarta luna en la que tuvieron espacios artistas del Mercosur.

Las propuestas fueron amplias. Contó con artistas de primer nivel que son destacados en el ámbito nacional e internacional. En el escenario brillaron el chaqueño Palavecino, Raly Barrionuevo,

Los Alonsitos, Luciano Pereyra, Los Cafres, Kapanga, No Te Va Gustar, Litto Nebbia, Pedro Aznar, Rubén Rada, Falta y Resto, Raúl Barboza, Mario Pereyra, Uriel Lozano, Banda XXI, Katunga, Los Náufragos, Los Wawancó y Los Iracundos, entre otros destacados.

En esas ediciones de la Fiesta Nacional del Mate la mayoría de los paranaenses tuvieron espacios para disfrutar el género que mayores alegrías y emociones les despierta. Porque cada género, cada artista, despierta distintas emociones en el público. En el que es nostálgico, el que prefiere cumbia para bailar, el que opta por escuchar un mensaje a través de las letras de las canciones.

Sería bueno que se reitere esa metodología. De esa manera la fiesta será para todos los que residimos en la ciudad.

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