Hoy por hoy
Lunes 18 de Febrero de 2019

Nos seguimos matando

Ya son 31 las víctimas fatales en accidentes de tránsito en la provincia de Entre Ríos en 48 días. Hubo varios choques el fin de semana

Desde el viernes hasta anoche, en la Redacción de UNO no paramos de contar muertos en siniestros viales. Cuando cerramos la edición de hoy, en el cuaderno donde anotamos a las víctimas con nombre y apellido, edad y lugar de nacimiento, llenamos el renglón 31, en 48 días. La cantidad puede aumentar porque anoche había varias personas, heridas en siniestros viales que luchaban por vivir.
Hace poco días, en un nota sobre accidentes citamos que un estudio de Naciones Unidas sobre el tránsito informaba que anualmente pierden la vida en América Latina unas 130.000 personas. Para tomar dimensión de lo dantesco del número tenemos que decir que esta cifra es equivalente a la suma de todos los habitantes de las ciudades de Victoria, Nogoyá, Rosario del Tala, Diamante, La Paz y alguna otra localidad entrerriana. Ni hablar del tendal de lesionados, que supera ampliamente a la cantidad de muertos. Muchos pasan meses postrados en hospitales y clínicas.
Las políticas aplicadas al tránsito, tanto desde Estado nacional como de las Provincias, no han dado buenos resultados. Los controles, nulos en algunos casos y laxos en otros, no han logrado reducir la cantidad de siniestros. Un dato que refleja esto es que entre los fallecidos hay niños que estaban al mando de un rodado. Es increíble que se siga controlando la velocidad y al infractor se lo sancione tres o cuatro meses después. La tecnología ya tendría que permitir que el conductor sea detenido inmediatamente e informado de la velocidad que está desarrollando con su vehículo. Así se abandonaría el fin recaudatorio de la medida que la mayoría de los conductores creemos que tiene ese tipo de contralor.
En un simple repaso de los accidentes en suelo entrerriano se observa que en todos el factor velocidad juega un rol preponderante. Los despistes en las rutas están a la orden del día. Es más, en la autovía 14 siguen siendo frontales los siniestros, algo que se pensaba que se iba a terminar con la implementación de la doble vía. Sin embargo, los automóviles derrapan, vuelcan e interfieren en la mano contraria.
La mayoría de los que se matan en esa vía son de la provincia de Buenos Aires. Muchas veces se dijo que es por el desconocimiento de los caminos, pero expertos en el tema dicen que es por la velocidad. Hace semanas, Gabriel Batistuta se quejó de la falta de mantenimiento en las rutas de su provincia: Santa Fe. Pocos días atrás un conductor se negó a pagar el peaje en la autovía que une las ciudades de Córdoba y Rosario por el mal estado del pavimentos. Estas dos medidas simples tuvieron repercusiones positivas. Primero porque el gobierno santafesino tomó medidas para desmalezar las banquinas. Segundo porque se reconoció que el asfalto de la ruta concesionada está muy mal e intimará a la empresa que explota el servicio a que repare el camino.
Si los conductores no ponemos un freno a la velocidad y no tomamos conciencia de que manejamos un arma nos vamos a seguir matando en los caminos.

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