Miradas
Miércoles 08 de Agosto de 2018

Lo que el viento se llevó

Mal tiempo. Ráfagas de viento que superaron los 42 kilómetros por hora en Paraná y un poco más en otros puntos de la provincia. Frío y gris. Así fue el miércoles 8 de agosto de 2018, un día que en principio se anticipó como histórico por lo que se debatía en el Senado de la Nación: el aborto legal.

El proyecto, que ya tiene media sanción de Diputados, era tratado por los legisladores y los números que se manejaban en la previa favorecían a los que se oponen a la iniciativa. Todo se definía anoche al cierre de esta edición, ante la presencia de un buen número de seguidores de los que durante este tiempo portaron pañuelos verdes o celestes. Dos posturas que llegaron hasta el límite para defender sus pensamientos, con violencia en muchos casos e insultando a quienes piensan diferente. Algo que ya es moneda corriente en nuestro país.

¿Qué nos dejó el debate por la despenalización del aborto? En lo personal, poco y nada. Solamente frases desafortunadas de mucha gente. De actores, profesionales y ni hablar de los que están sentados en una banca por el voto popular de la gente. Números erróneos respecto de cuántas mujeres mueren por año en situación de un aborto, la mayoría aportados por los que supuestamente manejan las estadísticas de este tema. Una Iglesia con una postura hasta hipócrita, a contramano de los hechos que se conocieron a lo largo de la historia. Y en las redes sociales todo tipo de posteos que aportaron poca luz a una cuestión tan delicada.

Hace poco tiempo, el presidente Mauricio Macri sostuvo en uno de sus discursos que Argentina se debía tratar el aborto legal en "un debate maduro, serio, respetuoso, porque hay en el medio valores muy profundos como la vida".

Está claro que una vez más no entendimos el mensaje. Porque otra vez se antepusieron los intereses personales, haciendo un uso político del mismo, intentando sacar provecho de un resultado como si fuera un partido de fútbol. Pero está en la naturaleza argentina, discutir de manera superficial temas importantes, porque rápidamente tomamos una postura extremista y no respetamos la opinión de los demás.

Pero nada nos puede extrañar si los que nos gobiernan tienen pensamientos retrógrados como los del senador salteño Rodolfo Urtubey, quien ayer planteó que "hay casos donde la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer". Después, el hermano del gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey trató de aclarar el sentido de sus dichos ante la cantidad de críticas que recibió. Estas son las personas que están encargadas de decidir si el aborto es legal o no en la Argentina. Y después Macri pide un debate serio.

Seguramente la ley no saldrá y las especulaciones indican que el Congreso podrá volver a tratar el aborto en la reforma al Código Penal. Una instancia donde quizás se trate de dejar conformes a las dos partes, aunque sabemos que eso es prácticamente imposible. Es algo difícil de ver en nuestro país. Lo cierto es que seguimos en deuda, y no solamente con este tema, sino con muchos otros que tienen que ver con la educación sexual en las escuelas, con la asistencia a mujeres que fueron abusadas o golpeadas. En definitiva, hay cuestiones básicas que siguen sin ser tratadas en la Argentina de manera correcta. Si no las podemos resolver, estamos lejos de estar preparados para un debate responsable a la hora de hablar del aborto.

Hoy será otro día. Ahora será el turno de tratar el desafuero o no de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. De hablar nuevamente de los cuadernos Gloria, de las coimas... Atrás quedaron la sentencia a Amado Boudou y seguramente el aborto legal hasta nuevo aviso. Y muchos temas más que quedarán sin resolverse o sin discutirse de manera correcta. Quedarán olvidados en un cajón o, como en la víspera, el viento se los llevará vaya a saber dónde.

Lo que el viento se llevó, la histórica película de 1939 dirigida por Victor Fleming y protagonizada por Vivien Leigh y Clark Gable no es un film que tenga que ver con lo expuesto en esta columna. Pero su título está muy bien aplicado a nuestra realidad, porque estamos acostumbrados a que nos vuelen rápidamente de la cabeza los temas que merecen nuestra atención.

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