Hoy por hoy
Sábado 28 de Octubre de 2017

Leche sin cambio

En los últimos tres meses se redujo a la mitad la rentabilidad bruta promedio de los tambos grandes, mientras que se profundizaron las pérdidas registradas por las empresas lecheras de menor escala. Y las unidades de menor escala siguen perdiendo dinero en la actual coyuntura. La precisión de la información dada por campoenaccion.com refleja que el cambio de gobierno no trajo parabienes al sector lechero, que pugna por obtener un precio sostén para la materia prima.
El asunto es que los tamberos cuentan con un valor de referencia que varía según la zona del país en que esté radicado, la cantidad de leche puesta a la venta y el estado de los caminos que usan los camioneros de los industriales para recoger el insumo entre otros factores.
Y los números no cierran. Lo dicen a viva voz dirigentes del sector que apostaron al cambio de gobierno y hoy, a dos años vista, observan con una carga de asombro notable que sus propuestas de mejora no cuajan con las políticas de Estado. Algunos ejemplos facilitados por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina en base a cálculos del INTA: el costo promedio de un tambo grande fue en setiembre de 5,24 pesos por litro versus 5,15 pesos en agosto. Eso implica que los tambos grandes, en promedio, ganaron 0,46 peso por cada litro producido versus 0,55, 0,69 y 0,86 pesos en agosto, julio y junio.
Los tambos de menor escala siguen perdiendo dinero en el actual contexto: el costo promedio de un tambo mediano fue en setiembre de 6,03 pesos por litro, mientras que el de uno pequeño se ubicó en 6,23 pesos por litro. Explican en campoenaccion.com que los modelos, a partir de los cuales se calculan los costos no contemplan desastres climáticos, pero incluye amortizaciones y costo de la tierra.
Vaya una observación adicional: el Observatorio Lácteo está en la órbita de la Dirección Nacional de Planeamiento Estratégico Sectorial del Ministerio de Agroindustria. De manera que las cifras que prueban el estado calamitoso de la rentabilidad de los productores vienen de fuentes oficiales. Mientras tanto, para comprar un vasito de yogurt en cualquier super de la provincia hay que pagar entre 15 y 25 pesos y sin mencionar que los recipientes se hacen cada vez más chiquitos. Ni hablar del valor de la leche entera por litro de primera marca que sale de 30 pesos para arriba. Y si uno se mete al andarivel de los quesos, se advertirá que se trata de un producto reservado para consumidores de alto poder adquisitivo; los asalariados promedios deberán conformarse con el más básico de los quesos mantecosos ya que para llevar a casa un trozo de los llamados duros o semiduros habrá que pensar en un gasto de al menos 100 pesos.
Así las cosas, queda claro que al menos al bolsillo del productor de leche no llega lo más sabroso de los dividendos del sector lechero argentino.

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