Miradas
Lunes 24 de Septiembre de 2018

La primavera y los estornudos

El viernes se festejó el comienzo de una de las mejores estaciones del año, como es la primavera. Con ella llegan los primeros días de calor en esta parte del año y florecen las plantas y muestran toda su belleza a pleno. Sin lugar a dudas es una fecha muy esperada, pero odiada por los alérgicos. Es la estación del año en la cual más proliferan las alergias y que afectan la calidad de vida en muchos de los casos.
En esta estación se agudizan algunos cuadros alérgicos respiratorios. Ello se debe, en gran medida, a que esta época del año trae consigo la polinización de pastos, malezas y árboles, los que conforman los alergenos o sustancias causantes de los trastornos alérgicos más comunes a partir de septiembre.
Esto deja en claro en cada informe de los especialistas en la materia como razón principal de porqué los alérgicos nos sentimos con los peores síntomas.
Como principal el ardor de los ojos, estornudos constantes y sobre todo un malestar general en determinados pasajes del día. Algunos de mañana, otros de tarde o quizás antes de acostarse. Depende de cada individuo, el cambio de estado es constante en esta época del año.
Está comprobado que esta enfermedad puede producir trastornos en la calidad de vida de la población que la padece, ya sea desde el punto de vista físico como también el psicológico.
Según informes de los médicos que se dedican a esta patología, la alergia posee un componente genético importante; se presenta más frecuentemente en pacientes con familiares directos que tengan alguna enfermedad alérgica.
También se ha atribuido un rol al ambiente: infecciones y la exposición a ciertos elementos alergenos podrían gatillar enfermedades alérgicas.
La alergia se puede manifestar a cualquier edad. Antes de los 3 años destaca la alergia alimentaria. Posteriormente, aparecen otras patologías respiratorias como la rinitis y el asma. Todos estados de ánimo que afectan a diario a diferentes personas.
Los médicos recomiendan en informes o cuando asistimos para ver qué hacer: como principal evitar en lo posible el contacto directo con el polen, durante el período de polinización.
Ejemplos claros son los siguientes: salir al campo, cortar el pasto, barrer jardines. Mantener las ventanillas del auto cerradas, en caso de tenerlo. Tratar de no salir al aire libre los días de mucho viento, ya que se produce un aumento en la concentración de polen. Evitar secar la ropa durante las horas de máxima polinización, el polen queda atrapado en la ropa húmeda. El uso de gafas de sol pueden reducir la irritación conjuntiva y lagrimeo, y lo principal, asistir al médico para tomar las medidas del caso. Sobre todo la medicación apropiada para casos de alergias.
Por todas estas razones algunos festejamos la primavera con estornudos y con ojos llorosos, pero no de alegría sino de molestia. Las alergias se hacen sentir en la primavera con toda su furia y los que la padecen saben que en esta época del año solo son estornudos y malestar general gran parte del día.

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