Hoy por Hoy
Viernes 22 de Febrero de 2019

La inseguridad que preocupa

La sociedad está cansada de la inseguridad, de eso no hay ninguna duda. Desde hace un tiempo los vecinos de la capital entrerriana vienen levantando la voz porque dicen estar hartos de los robos y arrebatos que los afectan. UNO ha publicado reuniones en los barrios Padre Kolbe, Mercantil, Aatra II y III y Ferroviario por señalar algunos de los encuentros de vecinos con las autoridades. Si bien la responsabilidad de la prevención cae sobre la Policía, hay cuestiones inherentes al mantenimiento del espacio público que ayudarían a mejorar aspectos sustanciales de la seguridad.
La capital entrerriana ha crecido demográficamente, al igual que la ocupación irregular de terrenos. En la ciudad hay nuevos barrios que nadie conoce hasta que sucede un hecho policial y aparecen en las páginas de los diarios, en las pantallas de televisión o son nombrados en las radios.
En la mayoría de los casos esos asentamientos no fueron planificados ni controlados por el estado municipal una vez conocidos. Muchas veces se mira para otro lado para no perder votos, ya que no es un política muy popular que digamos señalar que alguien, que necesita un lugar para vivir, está usurpando un espacio. A esos lugares muchas veces el único brazo del Estado que llega es la Policía.
Ayer UNO publicó que vecinos del barrio 46 Viviendas atraparon a un ladrón que por octava vez ingresaba a una casa. Otro logró escapar. Aprovechando la llegada de los medios de comunicación los vecinos alzaron la voz a pesar de lo peligroso que puede llegar a ser eso para ellos. Según publicó UNO, contaron que "alrededor de las vías del ferrocarril diferentes familias han ocupado terrenos fiscales, algunas de las cuales han sido corridas de otros barrios por problemas de delincuencia. A esto se suma la falta de desmalezado y la escasa iluminación que reduce la visibilidad a quienes circulamos por el lugar y obviamente se transforma en un ambiente propicio para el ataque delictivo".
Los habitantes del 46 Viviendas, como de otros barrios de la capital entrerriana, no piden grandes cosas al municipio ni a la provincia, solo quieren vivir tranquilos, poder disfrutar de sus casas y su barrio. Por ejemplo, escriben a UNO y dicen anhelar caminar por una calle iluminada a esperar el colectivo, que seguro demora más de la cuenta además de lo caro que es. Si tienen suerte consiguen esperar el transporte público en una garita que no esté tapada por yuyos, como la ubicada en la zona de Juan Báez y Ejército.
A cada reunión que acudimos escuchamos al vecino decir que invierte en seguridad. Además de cumplir con la obligación de pagar los impuestos para que los funcionarios perciban sueldos abultados, invierten en alarmas, en botón de emergencia vecinal, en monitoreo de los sistemas de seguridad, en rejas, en alambres y en todo lo que permita ayudarlos a descansar un poco más tranquilos. Mejorar la calidad de vida de los que viven en los asentamientos que se han levantado en los últimos años en Paraná es una forma de mejorar la seguridad para esos habitantes y para el resto, ya que muchos eligen esos lugares porque la Policía no puede entrar.

Comentarios