Miradas
Lunes 21 de Mayo de 2018

Era una cuestión de tiempo

Marlene Gieco expuso los peligros que no son tenidos en cuenta en una maratón de las conocida como de "aventura". La maratonista diamantina de 38 años estaba preparada, corría y entrenaba con un grupo santafesino al cual representaba. No era una improvisada. Estaba de novia con el triatleta Diego Novara y tenía experiencia en este tipo de desafíos. "La Flaca es muy sana y responsable con su cuerpo. Se cuida, come bien. Si algo le duele, trata de parar y se hace tratar el problema. Es muy disciplinada", había asegurado Florencia Toffoli –amiga de la corredora– a Infobae.
En una de las conocidas páginas de facebook que registró momento a momento los pormenores del circuito Mosquito Trail Aventura en Monte Vera, Santa Fe (el 22 de abril) se la puede ver antes y durante la competencia. En esos registros fotográficos se la ve a Marlene posando con su grupo con el número 282 en su pecho.
¿Qué pasó en el kilómetro 8? Nadie sabe. ¿Por qué se desvió? Tampoco. ¿Por qué demoraron cuatro horas para encontrarla? No se entiende. Si fue mordida por una víbora antes o después de perder la conciencia, no se develó. Según el sitio de noticias Nexodiario estuvo en la morgue tres días, hasta que le practicaron la autopsia, cuyo resultado fue "muerte por shock séptico, debido a una falla multiorgánica".
"Que pasara algo así en Santa Fe era una cuestión de tiempo", expresó la referente del atletismo santafesino, Soledad Morlio y agregó que "esto era una carrera de aventura, no hay quién las controle, quién regule estas carreras". La atleta contó que corrió una de estas travesías en La Guardia pero no lo volvió a hacer. "Me perdí, me lastimé, no estaba fiscalizada", relató. Y agregó que "un muchacho que entrenó también se descompensó en esa travesía y tuvo que ser trasladado al Cullen". Con énfasis sentenció: "Necesitan control, necesitan que alguien los pare y les diga 'esto no está bien muchachos'", dijo Morlio al sitio Sin Mordaza.
Es que las carreras de aventuras, como la que había encarado la entrerriana, incluyen atravesar zonas inhóspitas y en horarios no tradicionales, como los nocturnos. "Son un poco antinaturales, van más allá del esfuerzo habitual del ser humano y tienen un componente de riesgo", explicó Jorge Franchella, médico deportólogo y director del Programa de Actividad Física del Hospital de Clínicas.
Desorientarse es una de las posibilidades en este tipo de actividades, algo que puede responder al agotamiento. Al salir de la línea, el participante puede quedar aislado del resto. "Los organizadores de estos eventos deportivos tienen que estar pendientes de estas situaciones", advirtió Franchella.
Marlene estuvo perdida hasta que sus amigos y compañeros de entrenamiento dieron la alerta. Nadie la vio cuando se desvió del sendero, nadie la vio caer, nadie pudo auxiliarla. Los organizadores la encontraron cuatro horas después de finalizada la competencia tras constatar que no había cruzado la meta ni se encontraba entre quienes abandonaron por distintos motivos. A un mes de su última carrera, el recuerdo para la Flaca, una corredora amateur que la peleó hasta el final y dejó una advertencia para quienes organizan pruebas de "aventura" y también para quienes participan de las mismas.

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