Hoy por Hoy
Miércoles 12 de Diciembre de 2018

El deporte más practicado

La Copa Libertadores más larga de la historia concluyó. River se quedó con la gloria al levantar el trofeo delante de su clásico rival. Eso le da un sabor extra a la coronación. La decisión de Conmebol de vender a los europeos el encuentro más esperado por la sociedad futbolera no empaña para nada la conquista del Millonario. El hincha de La Banda recordará por la eternidad esa jornada. El 9 de diciembre de 2018 quedará grabado como una marca indeleble en su piel.
El dolor está en la vereda de enfrente. La herida le demandará mucho tiempo al Pueblo Xeneize en cicatrizar. Pero lo que más genera dolor no es el resultado negativo en sí, sino el orgullo. Tropezar ante el máximo adversario en el juego más importante de los superclásicos provoca que el dolor sea más agudo que cualquier otra frustración.
A raíz de esto muchas críticas estuvieron orientadas a Fernando Gago. El mediocampista sufrió su cuarta lesión seria en los últimos tres años. El volante se rompió el tendón de Aquiles derecho a pocos minutos del final. El volante sufrió esta lesión por tercera vez en su carrera. En las anteriores oportunidades las padeció en la otra pierna.
Boca estaba abajo en el marcador y con 10 hombres por la expulsión de Wilmar Barrios. A esa altura el entrenador Guillermo Barros Schelotto había agotado variantes. Salir del campo de juego implicaba dejar al equipo con dos futbolistas menos. Pero Gago sabía de la gravedad de la lesión. No necesitó un diagnóstico previo. Su propio cuerpo le había comunicado el informe clínico. Por eso se retiró del escenario.
Muchos hinchas no toleraron esta postura. Lo tomaron como una traición a los colores. Como un acto de cobardía. Una falta de respeto a la historia del Xeneize. Una puñalada al sacrificio que desplegaron varios héroes deportivos que dejaron todo por la casaca y en cualquier circunstancia. Por eso el jugador tenía que morir con las botas puestas y dentro del campo de juego, como si se tratase de un héroe de Malvinas y no de un atleta de elite o de alto rendimiento.
Simpatizantes de otros equipos, y no precisamente de River, también catalogaron como un acto de abandono la decisión del mediocampista, que al comenzar a salir del campo de juego le comunicó al entrenador "me rompí".
"El abandono de Gago quedará en la historia", chicaneó un amigo en las redes sociales. Esta persona no es hincha ni de River ni de Boca. No tomó partido por ninguno de los dos equipos que protagonizaron la final de la Libertadores. Solamente fue un espectador que disfrutó del espectáculo. Pero luego apeló al morbo y lo trasladó a la web.
Le consulté a mi amigo si había dialogado con un profesional de la salud para determinar si el futbolística podía continuar en escena. La respuesta de él fue similar a la de la mayoría que opinó en ese posteo y en muchos donde el debate giraba sobre el mismo tema. "Cada uno toma la decisión que quiere. Yo hubiera continuado. No dejo tirado a mis compañeros", infló el pecho.
Al instante recurrí al doctor Juan Hermida, integrante del cuerpo médico de Patronato. El colegiado fue cauto al opinar. "El informe oficial habla de una lesión en el tendón de Aquiles derecho, lo cual confirma que no podía continuar con total seguridad, no podía seguir en cancha", aseveró.
Por su parte, el kinesiólogo Néstor Sione explicó. "En caso de que se dé una ruptura total del tendón es como andar en un auto sin frenos. Por más que pisemos el pedal, el auto no frena. En este caso es lo mismo. El cuerpo manda la orden motora pero no responden los músculos porque no tienen punto de anclaje. Al pasar esto no existe la posibilidad de caminar naturalmente y menos correr, indiferentemente del contexto en el que estemos. Hay una cuestión anatómica y biomecánica que imposibilita caminar y correr sin el tendón, siempre con ruptura total.
La Copa concluyó con el festejo del Millonario. La competencia cultural continúa en pleno desarrollo. Una derrota se origina por el conjunto de malas decisiones en la que intervienen varias partes. Pero un resultado adverso no se sufre solamente cuando los números no son los esperados. Sucede también cuando se opina desde el orgullo y el desconocimiento de la materia. Por eso el 'hablemos sin saber' es uno de los deportes más practicados.

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