Básquet
Jueves 05 de Abril de 2018

Echagüe, ante otra encrucijada

Recibirá a San Isidro a las 21:30. Si gana por más de 8 no quedará último.

Echagüe es la Liga Nacional. Estuvo siempre; a su manera, pero siempre. Con aciertos y errores se convirtió en una marca registrada del básquetbol nacional. A diferencia de otras instituciones en la provincia, desde el jugador más amateur hasta los que alguna vez jugaron o juegan en la NBA, saben de su paradero, de su historia.
Por el mítico estadio Luis Butta han pasado generaciones de jugadores. Desde los más notables y prestigiosos que en algunos casos llegaron a la NBA, hasta los que quedaron en el olvido por sus limitadas condiciones.
De ser partícipe del Acta de la Declaración de Paraná en 1983, hasta sus inicios en 1985, Echagüe fue protagonista de toda la historia de la Liga. Jugó la máxima categoría, descendió: jugó el Torneo Nacional de Ascenso y la Liga B, volvió a ascender luego de comprar la plaza en 2016 y jugó la Liga A tras 22 años. Generó entusiasmo, pero volvió a caer. Las idas y vueltas y las tristezas han superado ampliamente a las cosas buenas en los últimos años. Al mismo tiempo soportó crisis institucionales que supo combatir con el amor del socio y la valentía de algunos dirigentes que llegado el caso, serán merecedores de una análisis más profundo.
Volviendo al juego, en el medio disfrutó de un par de campañas entusiastas como la de Silvio Santander a principio de la década pasada o la temporada 20015/2016 cuando jugó una final de Conferencia, por citar las positivas. O algún que otro clásico ganado en la Copa Argentina ante el rival de turno cuando Sionista jugaba una categoría superior.
La historia se repite y este fin de semana está ante otra encrucijada. A todo o nada, sin grises, como el gen de su recorrido.
El equipo ahora dirigido por Daniel Beltramo está último en la Conferencia Norte y no depende de sí mismo cuando restan dos fechas por jugar. Los dos últimos de cada Conferencia jugarán un playoff por la Permanencia. Si el torneo terminara hoy Echagüe y Temperley jugarían el "playout".
Y como si fuera guionado, hoy recibirá al penúltimo, San Isidro. Un punto separa a uno del otro. Así de sencillo o sofisticado a la vez.
Echagüe tiene esas cosas. Ni el mejor especialista, estadística o adivino hubiese pensado, al armar el fixture, que en la penúltima fecha se iban a enfrentar el último y el penúltimo. Más dramatismo para una noche a la que el hincha conoce muy bien por la experiencia de años.
Dependerá entonces de lo que suceda esta noche para mirar el domingo. Ahí se resuelve la cuestión. El equipo de la capital entrerriana sabrá de su futuro en Armstrong cuando visite a Deportivo Norte. Una parada brava y más aún con los registros de la temporada actual. No le ganó nunca en la tres veces que se enfrentaron. Deportivo Norte ganó los dos juegos en Paraná y el que disputaron en Armstrong el sábado pasado. Una estadística para temer, pero tiempo al tiempo.
En esta temporada hubo cambio de extranjeros, nacionales, entrenador y lesiones. Un combo de inestabilidad generada por necesidad y obligación o por decisión propia.
Independientemente de las responsabilidades individuales y colectivas, la realidad es esta. Y será la que deberá enfrentar este fin de semana. Tras eso se sabrá qué futuro le deparará. Porque si zafa de jugar por no bajar al Torneo Federal, también puede tener la chance de mirar hacia arriba y meterse en playoffs.
Hay dos caminos posibles y el hincha tiene su primera escena de sufrimiento. Porque venga lo que venga, la buena o la mala, se tratará de eso. La vida de Echagüe parece estar marcada por los momentos límites. Con mayor o menor presencia.
Aunque sea un estadio colmado o un puñado de incondicionales, aunque sea desde la radio, la pantalla chica o desde cualquier lugar, lo que pase con Echagüe no le es indiferente al hincha y al ambiente del básquetbol.
De alguna manera los protagonistas saben que hay más gente pendiente que los que están en las tribunas.
Echagüe tiene dos finales y este fin de semana buena parte de la ciudad, a su manera, esperará ansiosa por un resultado positivo o por lo que suceda.

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