De carne somos

Sábado 03 de Diciembre de 2016

La sociedad entrerriana está ante una posibilidad que podemos catalogar como única en relación al posible juicio político contra el vocal del Superior Tribunal de Justicia Carlos Chiara Díaz, que es analizado en la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados. Usted, lector de UNO, ciudadano preocupado por la institucionalidad de uno de los poderes del Estado menos expuestos a la crítica y a la exposición periodística, se preguntará de qué oportunidad única estamos hablando, puesto que la crisis que se instaló en el STJ aún no ha exhibido los motivos reales de la investigación y se espera que las esquirlas de la explosión afecten a otros "soldados" (de causas aún desconocidas) desprevenidos. Se trata de la oportunidad única de "ver" las miserias del poder menos transparente del Estado, el que tiene reuniones de Acuerdo que se celebran todos los martes a puertas cerradas, podríamos decir que de espaldas a la sociedad, y sus conclusiones solo son publicadas si es conveniente a los integrantes del alto cuerpo. Ahora, los entrerrianos pudieron "ver" –en realidad escuchar de boca de un protagonista– que los superiores también se pelean por viáticos, es decir, por dinero, y que echan mano de cualquier "herramienta" burocrática que les permita hacer rendir sus privilegiados "salarios".
Ante la Comisión de Juicio Político, Carlos Chiara Díaz eligió, en vísperas de lo que podría ser el juicio político en su contra, un buen ataque como defensa. En términos futboleros se podría decir que decidió jugar en campo adversario, mover la pelota en el terreno del rival. Así, el vocal cantó supuestas verdades a diestra y siniestra que tienen que ser investigadas, ya que quedó la sensación de que el STJ está integrado, de mínima, por abogados turistas.
Los rumores circularon sin cesar en Tribunales. El jueves, mientras Chiara Díaz ejercía su defensa en la Legislatura, en los pasillos de Tribunales se susurraba que el resto de los vocales estaban reunidos para acordar pedirle la renuncia al colega en desgracia. O sea patearlo en el piso. Versión que perdió fuerza y es imposible de probar.
La "política" no es ajena a esta crisis. Abogados radicales que aspiran a un cargo político en el futuro defienden a Chiara Díaz porque en sus manifestaciones públicas dejó mal parado a Emilio Castrillón y Claudia Mizawak, de reconocido cuño Justicialista. Todos quieren llevar un poco de agua para su molino. Tras calificar de 'reina de los viajes' a Mizawak, le pegó a Castrillón. "El que sí estaba exaltado era el vocal Castrillón", revelando que en el Acuerdo del 28 de junio el exlegislador peronista se peleó con Mizawak, cuando según afirmó, la acusó de ser socia del exgobernador Sergio Urribarri. "Tuvimos que contenerlo", dijo, dejando incluso entrever que el estado de ánimo del vocal paceño tuviera alguna incentivación ajena a la pasión que se le conoce a la hora de hacer gala de su capacidad oratoria.
Otro rumor que se instaló en los corrillos judiciales políticos es que el vocal "revoleó la media" a pedido de Cambiemos ¿Cuál sería el beneficio para el bloque opositor? Que el alto cuerpo quede tan desacreditado que sus intervenciones en causas de relevancia institucional carezcan de la imprescindible legitimidad que deben tener los pronunciamientos de la última instancia judicial en la provincia. En la misma operación se buscaría presionar a las más altas autoridades judiciales para que le den celeridad a causas que tienen bajo la lupa a funcionarios de la gestión anterior. Este culebrón está lejos de concluir. Ojalá que cuando termine todas las miserias que salgan a la superficie sean investigadas y que los verdaderos ganadores, si es que los hay, seamos los ciudadanos.