Hoy por Hoy
Miércoles 29 de Agosto de 2018

Cuando el silencio no es salud

Desde el 6 de agosto tres conocidos médicos de la ciudad de Paraná están sometidos a juicio por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. Jorge Rossi, David Vainstub y Miguel Torrealday están acusados de participar de la sustracción y la sustitución de la identidad de los hijos mellizos de los desaparecidos Raquel Negro y Tulio Valenzuela, lo que popularmente se conoce como "robo de bebés".
Los niños –un varón y una mujer– estuvieron internados en el Instituto Privado de Pediatría, del cual son propietarios los imputados. Esto fue en marzo de 1978, luego del nacimiento ocurrido durante el cautiverio de la madre en el Hospital Militar de la capital provincial y antes de la entrega a manos desconocidas.
Como se sabe, recién 30 años después la beba mujer conoció su identidad, mientras que el destino del mellizo varón sigue siendo un misterio.
Que los bebés estuvieron en el IPP es algo que fue acreditado ya hace varios años por la Justicia federal, en base a los registros del libro de ingresos y egresos y a los testimonios de algunas enfermeras que recuerdan a mellizos sin familiares, que nadie iba a visitar, que estaban anotados como NN en el caso del nene y con un nombre falso la nena: Soledad López.
La fecha de la internación coincide con los días posteriores al traslado a Paraná de Raquel Negro desde Rosario, según el testimonio de Jaime Dri, el único sobreviviente del circuito de centros clandestinos de detención Quinta de Funes-Escuela Magnasco-La Intermedia. La fecha del alta, 27 de marzo, es la misma en que dejaron abandonada a la niña en el Hogar del Huérfano de Rosario, lo cual consta en los registros de esta institución.
En el juicio se escucha decir a los testigos médicos que la Neonatología era "incipiente en aquella época". De hecho, la neo del IPP se creó en 1977. Por lo tanto, sería difícil de olvidar un hecho de tan particulares características en un servicio de menos de un año de funcionamiento y en un contexto tan excepcional como es el de una dictadura militar.
Efectivamente, los hijos de Valenzuela y Negro fueron los primeros y únicos NN internados, de acuerdo con el libro del IPP. No hay en ese documento otra anotación de esas características, con excepción de un extraño asiento como "Niño ? Mellizos" y "Niña ?", con ingreso el 1° de julio de 1978 y sin fecha de alta, con "Hospital Militar" como domicilio.
Aunque es difícil de olvidar, los enjuiciados repitieron todos estos años que no recuerdan los hechos y que ellos no los atendieron, sino que el "sistema abierto" de la institución permitía que cualquier médico externo se encargara de internar, hacer el seguimiento y dar el alta a sus pacientes, sin que ellos se anoticiaran.
Se trata de un argumento defensivo poco verosímil, que los ha llevado hasta esta instancia. Pero esta estrategia no ha sido explicitada hasta ahora en lo que va de juicio oral, ya que los médicos no han hecho uso de su derecho a declarar. Por eso sigue vigente la expectativa por lo que en algún momento puedan llegar a decir, si es que deciden hablar.
La determinación de guardar silencio nunca contribuye a la búsqueda de la verdad y menos en un juicio con estas características, en que se procura esclarecer hechos ocurridos hace 40 años y que afectaron a toda la sociedad argentina.
El reclamo de "Dónde está el Melli Valenzuela Negro" y "Rompan el silencio", está instalado en las paredes de Paraná, porque sin la complicidad de los médicos que internaron, atendieron y entregaron los bebés, y omitieron pedir la intervención de la Justicia de Menores o del Consejo del Menor, los delitos no se habrían concretado. Si ellos no fueron los responsables, es difícil de creer que no sepan quiénes estuvieron a cargo de eso que ocurría todos los días delante de sus ojos, a lo largo de casi un mes.
Hoy desde las 9.30 continúa el juicio ante el Tribunal Oral Federal de la capital entrerriana. Los imputados tendrán nuevamente la oportunidad de hablar; al menos Torrealday, el único de los tres que asiste a la sala de audiencias.

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