Viernes 24 de Mayo de 2013
Daniel Caraffini/ De la Redacción de UNO
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Sobreviviente del proceso de pérdida del patrimonio cultural de la ciudad, el cine Rex celebra hoy sus 75 años de compromiso y pasión por el séptimo arte. Referencia cultural ineludible, la sala perteneciente a la Sociedad Italiana compartió salidas, diversión y recreación con varias generaciones de paranaenses.
El histórico edificio albergó inicialmente, desde fines del siglo XIX, al Teatro de la Comedia de la institución de la colectividad italiana; luego se convirtió en Cine Ítalo Argentino y finalmente, un 24 de mayo de 1938 abrió como Cine Rex, con la mejor tecnología de la época y la concurrencia de autoridades gubernamentales.
El rescate histórico surgió de una investigación de Mauro Bedendo y Julio Godoy, que encabezan un proyecto de serie documental sobre la historia del cine en Paraná, que pretenden concluir el 25 de diciembre, fecha en que se conmemorarán los 117 años de la creación del cine.
La apertura de la sala fue con El Huracán, del director John Ford, filme que “es asombro y la admiración del público de todo el mundo”, como promovía el aviso gráfico publicitado en El Diario de Paraná. “Era como decir Titanic, por la trascendencia del filme”, aportó a UNO Mauro Bedendo, profesional de larga trayectoria en la ciudad, egresado del Instituto Nacional de Cinematografía.
A partir de la búsqueda de información, la película fue gestionada y localizada recientemente en el archivo del Instituto Nacional de Cines y Artes Audiovisuales (Incaa). Bedendo y el actual explotador de la sala, el empresario Antonio Álvarez, acordaron con las autoridades municipales proyectar la película este año, en el marco de los festejos por el Bicentenario de Paraná. “Pretendíamos hacerlo para mañana (por hoy), que era la fecha exacta, pero podía entorpecer otros eventos por el 25 de Mayo”, señaló, en relación a la habitual noche de gala que se realiza en víspera de fechas patrias.
Apogeo y desaparición
El proyecto que encaran Bedendo y Godoy surge “a partir de que el 1º de enero de 2014 será el apagón analógico en el cine. Es decir, las grandes empresas dejarán de comercializar el material de 35 milímetros, por lo que habrá un cese en esas copias y todas las salas deberán pasar al sistema digital. Se termina lo que conocemos como el celuloide”, indicó, y destacó que la sala principal del Cine Rex tiene tecnología de última generación, pero la sala 2 y las de Cinema, aún poseen el viejo sistema de proyección.
En ese transitar por el rescate de la historia que propone el proyecto, los autores del documental descubren, disfrutan y analizan los hechos que marcaron el auge y la crisis del cine en Paraná, en esa evolución histórica que a Bedendo lo tuvo tanto en el rol de espectador (como a miles de paranaenses), y como proyector, en una tarea que desarrolló en la Sala Mayo, en el Cine Alice (en el Instituto Cristo Redentor) y en el colegio La Salle.
La crisis del séptimo arte, a su criterio, estuvo dada en la aparición de la televisión, la incorporación del VHS y la televisión por cable. Pero ahora, las nuevas tecnologías también colaboran para que disfrutar de una pantalla gigante renueve esa pasión que envuelve los sentidos, en una cita incomparable con la ficción.
Estreno
Otro hecho significativo fue que El Gran Dictador, la película de Charles Chaplin, fue estreno absoluto en el país en el Cine Rex, en 1941. “Chaplin no quería que se proyecte en países alineados con el Eje (Italia o Alemania). El gobernador Acebal permitió que se haga el pedido y logró la autorización de Chaplín, como si Entre Ríos no estuviese en Argentina. Estuvo varias semanas en cartel y venían a verla desde distintos lugares. Luego se pasó muchos años en Uruguay, porque acá siguió prohibida”, recordó Bedendo.
Un fenómeno cultural que marcó más de un siglo de Paraná
La historia del cine en Paraná marca como hito fundacional al 15 de octubre de 1896, con la primera exhibición cinematográfica en el Teatro 3 de Febrero. El fenómeno comenzó a expandirse con nuevas salas e incluso proyecciones en bares y cafés, en escuelas y en barrios.
Bedendo citó las más recordadas: la sala Mayo, pérdida cultural en detrimento de un emprendimiento gastronómico; el Select (a fines de los 90 Atlas) ocupado por una agrupación religiosa; el Ideal u Ópera (inicialmente Francisco Ramírez), emplazado en calle Pellegrini casi Perú, predio que aloja a una cadena de electrodomésticos; Sáenz Peña (al lado de la iglesia homónima); Círculo, desde 1938, en el Círculo Católico Obrero; el cine Urquiza (en el Palacio Bergoglio); y cines barriales o escolares como los existentes en el Instituto Cristo Redentor (Alice, en reconocimiento a una monja de la congregación); La Salle; en Escuela Hogar; y una sala en calles Bavio y Courreges. El famoso Cine Rodrigo, hoy sede del Nuevo Banco de Entre Ríos SA, sufrió un incendio intencional que precipitó su final en la década del 20.
Así, Bedendo destacó el fenómeno del cine, que en su época de apogeo llegó a contar con más de una decena de salas en Paraná en los años 60, y hasta un autocine en los 70, en la ruta nacional Nº 12 en inmediaciones a Jorge Newbery. “Tenía un sentido muy familiar”, citó.