Gonzalo Lapera: Las manos arriba
Nació en Paraná en 1993. Empezó a jugar al voley en el Club San Martín de Paraná. Inegró la Selección Argentina Menor. Jugó en Olimpo de Bahía Blanca, River y actualmente en Echagüe

Domingo 10 de Noviembre de 2013

—¿Por qué el voley?
—Mi hermana hacía gimnasia aeróbica en el club San Martín y yo fútbol a los 4 años. La fui a ver a mi hermana y estaban jugando al voley y me llemaron y me metí. Como competía en fútbol y en voley no, entonces no quería dejar el fútbol. Después me cambié a Argentino Junior y ahí empecé a competir. A los 13 empecé el gimnasio y medía 1,70 y en un verano pasé a medir 1,80 y ahí di el salto de calidad.
 

—¿Cuándo te diste cuenta que tenías condiciones?
—Cuando tenía 14 años me llamaron para una observación en Chajarí el entrenador de la Selección Juan Manuel Cichelo y me dijo que tu categoría va a ser la que vaya a los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2010. Para mi fue un dicho nunca pensé que lo iba a jugar. Jamás me lo imaginé. Al otro año me llamaron de Buenos Aires y ahí me empecé a motivar más. Crecí, fui evolucionando y ahí estaba afianzado.
 

—¿Te acordás cuál fue tu primer sueldo?
—Mi primer sueldo fue una beca de la Selección.
 

—¿Y en qué lo gastaste?
—Compraba ropa. Era muy chico y me gastaba todo.
 

—¿Te costó mucho llegar?
—Sí, y más en mi posición. Soy opuesto que es el jugador más alto del equipo y yo no lo era. Le pegaba fuerte y para jugar al gran nivel tenía que jugar al ciento por ciento sino no podía estar.
 

—¿Cómo fue el día que te llamaron para la Selección?
—Estaba en Patronato por un jugar un partido y mi entrenador Guillermo Escanes me llevó un papelito que había mandado Cichelo que todavía lo tengo guardado en mi casa. Era un mail que lo bajó y lo imprimió, que decía que me citaban al Cenard y me pagaban todo. No lo podía creer.
 

—¿Y haber quedado definitivamente?
—Había perdido todo un verano, no había tenido vacaciones y fue un esfuerzo muy grande que valió la pena porque me convocaron para jugar el Sudamericano Menor en 2010.
 

—¿Cómo fue recibir la noticia de que ibas a los primeros Juegos Olímpicos de la Juventud?
—No lo podía creer. Recuerdo que primero me convocaron y después me dijeron que iba a la gira por Italia y República Checa. Fue increíble. Cuando dieron la lista me emocionó.
 

—¿Cómo es jugar un Juego Olímpicos de la Juventud?
—Es increíble. Eran como facultades en la Villa Olímpica donde estaba todo el mundo. Había un colectivo que lo recorría para llevarte a comer y a entrenar y veías a gente de todo el mundo. Me acuerdo que estaban representados 147 países. Aparte están los mejores deportistas del futuro. No llegás a tomar dimensión del lugar donde estás.
 

—¿Es comparable con un Mundial?
—No, porque el Mundial es una disciplina. Es algo distinto.
 

—¿Y cómo viste el Mundial?
—Tranquilo porque ya estar era un logro para nosotros. Haber clasificado en el Sudamericano nos quitó la presión. Y este fue mi último Mundial de Juvenil y no me podía guardar nada así que dejé todo en todos los partidos.
 

—¿Cómo está Argentina con respecto a las grandes potencias?
—La base de la Mayor son todos Juveniles y vamos por un proceso. Se está trabajando muy bien y hay un incentivo desde muy chico. Lo que pasa es que las potencias no se quedan atrás. Los Rusos se paran en la mitad de la cancha y te reciben todo de arriba y no los podés quebrar.
 

—¿Volveremos a tener una camada como la Conte y Milincovich, Weber?
—Va a ser muy difícil. Porque los otros países son muy profesionales. Hay que trabajar muchísimo.
 

—¿Por qué decidiste volver a Paraná?
—Una para volver estar con mi familia. Primero porque tuve mala suerte. Me llamaron de Chaco y les dijo que no para jugar en Olimpo y luego se disolvió. Terminó el Mundial y me quedé sin equipo. Me habló Ariel (Echagüe) y me pareció lindo el desafío de demostrarle a mis amigos y a mi familia todo lo que crecí.
 

—¿Te imaginás jugando con la cancha llena en Paraná?
—Sí, con mis amigos y mi familia en la tribuna mirando todo lo que crecí.
 

—¿Ves lejano jugar en Europa?
—Tuve ofertas, pero como era muy chico no me veía. Pero quiero tratar de ir para ver el nivel afuera.
 

—¿Un jugador?
—Acá: Luciano De Cecco, el armador.
 

—¿Un triunfo?
—Cuando le ganamos a Brasil en el Sudamericano de Venezuela. Teníamos la misma cantidad de puntos y le ganamos. Verlos llorando y nosotros festejando fue tremendo.
 

—¿Un viaje?
—A Singapur, los Juegos Olímpicos.
 

—¿Un lugar?
—Roma, me tocó viajar dos veces.
 

—¿Tenés posibilidad de conocer un lugar cuando viajás?
—Muy pocas veces. El tema es que entrenás mucho. Recuerdo que estábamos en Italia y había juntado euros para comprar cosas. Y me dieron el día libre y estaba todo cerrado porque era el día de San Pedro; no pude comprar nada.
 

—¿Qué lugares conociste con el vóley?
—Brasil, Chile, Venezuela, Canadá, República Dominicana, Italia, República Checa, Alemania, Singapur, Turquía, Tunez, Dubai.
 

—¿Una ciudad para vivir?
—Milán me gustó mucho. Hay una zona de casa de montañas me gustó mucho. Me gusta vivir en Paraná.
 

—¿Qué música escuchás?
—Regueatón y cumbia.
 

—¿Una película?
—Los vengadores.
 

—¿Una salida?
—Con amigos. Recuerdo las salidas antes de irme al Mundial.
 

—¿Una golosina?
—Las gomitas.
 

—¿Una mujer?
—Megan Fox y mi mamá, que me banca siempre.
 

—¿Qué te gustarían leer en los diarios de mañana?
—Que el voley crezca y que se hagan cosas para incentivar a los pibes. El nivel acá no es como el de antes. Que no haya violencia en el deporte.


Un jugador con chapa internacional
Gonzalo Lapera nació en Paraná el 13 de mayo de 1993. Empezó a jugar al voley en el Club San Martín de Paraná y luego continuó en Argentino Junior. De allí pasó a Estudiantes y pegó el salto a la Selección Argentina Menor donde jugó durante dos años la Liga Nacional. Luego continuó su carrera en Ciudad de Buenos Aires. Jugó dos años en Olimpo de Bahía Blanca, River y actualmente está en Echagüe donde disputará la A2. Fue quinto en el Mundial de Menores, Medalla de Plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud, Fue subcampeón del Panamericano, segundo en el Sudamericano Juvenil y séptimo en el Mundial Juvenil.