Fumar, una adicción que genera serios daños
Así lo revela un informe elaborado por el Ministerio de Salud de la Provincia. Su impacto negativo

Lunes 16 de Enero de 2017

En Argentina se estima que mueren por año 40.000 personas por enfermedades relacionadas con el tabaco. En siete segundos una cuarta parte de la nicotina de un cigarrillo llega al cerebro a través de la arteria pulmonar y provoca diferentes consecuencias. La neumonóloga Alejandra Doval, integrante de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud, sostuvo que "elegir no fumar es apostar a la vida". Fumar es una epidemia y una adicción que genera daños en la salud del consumidor y si bien con el tiempo se han tomado medidas para contrarrestar la posibilidad de reducir su consumo, los resultados jamás han dejado de asumir cierta relatividad en cuanto a su éxito como medida preventiva en términos sanitarios. Así surge de un informe elaborado por el Ministerio de Salud de la provincia.

Al contrario de lo que por tiempos se haya extendido como parte de mitos culturales, todas las formas de tabaco son dañinas para la salud, sean cigarrillos mentolados, habanos, pipas, tabaco de mascar, etc. Incluso, la aparición como novedad del cigarrillo electrónico como mecanismo de deshabituación tampoco trajo aparejado desde el punto de vista sanitario ningún tipo de resultado satisfactorio, debido esencialmente a que no está aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Primero, porque dentro de las 500 marcas que están en circulación no se sabe a ciencia cierta qué contienen además de nicotina, y segundo porque circula la idea de que muchas de las tabacaleras están detrás de fomentar el uso de este dispositivo.


***
La vida en peligro


La profesional especializada en la temática brindó precisiones con un rigor que permitió dejar en evidencia tantas consecuencias de peligro a la vista, que de hecho, se ofrecen como multiplicadores de los riesgos físicos que afectan a la persona cuando opta por fumar. El cigarrillo es un asesino silencioso que va generando consecuencia de un modo gradual y letal. Por ejemplo, aseguró la doctora Doval, en siete segundos una cuarta parte de la nicotina llega al cerebro a través de la arteria pulmonar. Es una droga psicoactiva y un potente reforzador conductual, capaz de producir severa dependencia química en el consumidor.

El cigarrillo actúa según la dosis. Pues, a dosis bajas, es psicoestimulante mejorando (paradójicamente) la capacidad mental, sobre todo en lo que hace a la concentración, sin embargo a dosis altas tiene un efecto sedante al actuar como depresor.

Durante el proceso de los siete segundos en demorar la nicotina en llegar al cerebro, se favorece entonces, la liberación de neurotransmisores como la dopamina (especialmente importante para la función motora del organismo) y la norepinefrina (puede actuar como hormona y como neurotransmisor) que generan sensaciones de placer y alerta, aumentando la concentración y los procesos cognitivos.