Jueves 07 de Julio de 2022
A solicitud de la Justicia de Garantías de Nogoyá, se aumentó a $9 millones el monto de la recompensa para tratar de conocer datos o información sobre el paradero de la familia Gill, desaparecida de un establecimiento rural el enero de 2002. El matrimonio integrado por Rubén José Gill, de 54 años, y Margarita Norma Gallegos, de 25, fue visto por última vez el domingo 13 de enero de 2002 en Viale, a 50 kilómetros de Paraná, junto a sus hijos María Ofelia, de 11 años; José Osvaldo, de 9; Sofía Mercedes, de 7; y Carlos Daniel, de 3.
Carina Gill, sobrina de Rubén, habló este jueves con La Radio de UNO, por La Red Paraná 88.7, sobre la necesidad de ayuda de la población, lo difícil que es convivir con la incertidumbre sobre el paradero de sus familiares, y las expectativas que genera cada novedad en la causa o indicio sobre el destino que podrían haber tenido los padres y los hijos.
"Es muy doloroso. Cada vez que aparece alguna novedad o se cumple un nuevo aniversario de la desaparición, se remueve todo. Y duele un montón", admitió Carina.
Los Gill trabajaban en el campo La Candelaria, de Alfonso Goette, quien falleció en 2016 en un accidente automovilístico. La principal hipótesis que se investiga es el homicidio y desaparición de los cuerpos de los seis miembros de la familia, en posible coautoría material o autoría ideológica del hacendado.
En medio de todos estos años, hubo excavaciones y rastrillajes en los campos de la estancia, pero nunca hubo resultados positivos ni avances significativos.
"Cada indicio que surja genera expectativas, pero en el fondo es más de la nada. Pasaron 20 años sin ninguna novedad", lamentó la sobrina de Rubén Gill. "Ojalá realmente se encuentre a mi familia para darle un cierre a esta historia y no seguir con esta incertidumbre que arrastramos hace 20 años", añadió.
Respecto de la vivencia de la incertidumbre en el seno de su familia, Carina dijo que la falta de respuestas "se está llevando muchas personas: falleció mi tío sin saber qué pasó con su hermano. Yo resguardo a mi mamá y mi otro tío, que son personas mayores y no están bien de salud. Resguardo mucho todo lo que sale sobre el tema".
Sobre qué puede haber pasado con los Gill, la sobrina reconoció: "no quiero pensar mal o lo peor, pero si tuvieron problemas con el patrón, calculo que se deben haber ido del campo. La de los problemas laborales es una hipótesis, pero nunca se comunicaron, es muy raro, como que los tragó la tierra".
"Son seis personas. Es muy sospechoso. Deberían estar en algún lugar del planeta", advirtió Carina Gill
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En relación a la comunidad y las posibilidades de acceder a un dato de interés real en la causa, Carina llamó a la solidaridad. "Uno lo ve de afuera y dice 'qué terrible'. Pero cuando te pasa es una sensación horrible. Pido que colaboren, ayuden, hablen. El aporte de datos es anónimo, se resguarda la identidad", destacó.
El Ministerio de Seguridad de la Nación formalizó este miércoles un ofrecimiento de 9 millones de pesos para intentar destrabar el expediente número 350/02, que se encuentra frenado por falta de avances.